Y esta semana apareció otro intendente, esta vez de la cuenca carbonífera, a quien se les encendieron las luces y él también decidió llevarle al gobierno provincial una propuesta de “compensación” por las deudas.
Concretamente el intendente de Río Turbio, Darío Menna, le presentó al Gobierno Provincial una propuesta destinada a garantizar la cobertura de salud para trabajadores municipales que actualmente no cuentan con obra social.
Menna le entregó a la Ministra de Gobierno, María Belén Elmiger, la tasación oficial del inmueble donde actualmente funciona la delegación de la Caja de Servicios Sociales (CSS) en esa ciudad y propone hacer un canje del edificio municipal por la deuda, contemplando como compensación la incorporación inmediata a la Caja de Servicios Sociales de trabajadores municipales que aún no poseen cobertura médica provincial.
Si analizamos la salida que busca el intendente de Río Turbio a través de esta maniobra de “canje y compensación”, sin duda no le encontramos nada bueno. Lo peor es que esto “es vendido” por el municipio a la opinión pública, como una gran idea, como una iniciativa original que condona los delitos que está cometiendo el intendente al descontar por planilla todos estos años y en la actualidad a cada empleado el concepto de “Afiliado a la CSS”, no depositarlo en la cuenta respectiva y quedárselo Menna, en flagrante delito penado por el Código penal.
La genial idea del jefe comunal es compensar esa deuda creada y generada por él mismo y sus antecesores, con parte del patrimonio público municipal que no es de Menna, sino de todos los pobladores y contribuyentes de esa ciudad.
Pero hay otro aspecto que luce peor aún que las promesas de intercambio del intendente. Lo que Menna le deba a la CSS es plata, dinero en efectivo constante y sonante. Suponiendo que la provincia aceptara el canje que le propone el intendente, el gobierno no va a correr a depositarle a la CSS el supuesto valor del inmueble para trasladar ese pago de deuda; eso es falso.
La deuda de la Municipalidad de Río Turbio seguirá existiendo en la Obra Social porque no ingresará un solo pesos para aliviar la crítica situación financiera.
Darío Menna quedará libre del compromiso, el gobierno se hará de un inmueble más, pero a la CSS nunca va entrar un solo peso. Esto solo le sirve al intendente Menna, no a los trabajadores municipales.
Money money
Darío Menna, si realmente quiere hacer algo bien, debe depositar en dinero efectivo, el mismo que le descuenta a cada trabajador municipal mes a mes y poner en las cuentas cada peso que va destinado a la CSS en vez de reglar patrimonio de Río Turbio para ocultar el delito que está cometiendo mientras les hace pagar a su gente un delito administrativo que nadie de los contribuyentes cometió, excepto él mismo y los intendentes anteriores a los cuales nunca denunció.
El otro cómplice
Por otra parte, el gobierno provincial no puede aceptar este “Plan canje”, no solo porque no corresponde compensar deudas con la obra social que está virtualmente fundida por culpa de las administraciones provinciales y municipales, sino que, además, el gobernador Vidal no ha levantado un solo dedo para ir a la justicia y denunciar el delito que cometen los intendentes desfinanciando el sistema, reteniendo ilegalmente el dinero de sus propios empleados.
Y como en el caso del supuesto acuerdo entre Belloni y Luxen, en esta oportunidad Menna y la Ministra Elmiger se juntaron para la foto, difundieron este “Plan canje” con patrimonio municipal para encubrir graves delitos de apropiación indebida de fondos públicos por parte del Intendente rioturbiense y en ningún lado del anuncio oficial aparecen datos concretos de, por ejemplo, desde cuándo el municipio no deposita los fondos y a cuánto asciende la deuda super millonaria del intendente con la Caja de Servicios Sociales. Todo fuego de artificios que solo sirven para que la gente crea que hacen algo, cuando en realidad (provincia y municipios) son los únicos culpable del desastre que cada vez pisotea más y mas, el derecho de la gente que ellos “dicen defender”. (Agencia OPI Santa Cruz)