Un estudio de la UNLP mostró que las tasas locales asciende al 27,9% del valor agregado bruto.
En la vereda del frente se encuentran con Axel Kicillof y su espacio, que argumenta que las tasas municipales representan una ínfima parte de la presión fiscal, por lo que no representan un problema para la competitividad de las empresas.
En este marco, el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP analizó la incidencia tributaria real sobre 63 cadenas productivas en todo el país. Concluyó que la presión tributaria total asciende al 27,9% del valor agregado bruto, pero con una distribución muy desigual entre niveles de gobierno.
Los tributos nacionales explican el 84,7% de la carga, los provinciales el 12,2% y los municipales apenas el 3,1%. Cuando se mide específicamente sobre el valor agregado bruto, el guarismo para comparar cargas reales, la incidencia municipal cae aún más: apenas 0,9%, frente al 23,6% nacional y 3,4% provincial