El municipio de La Matanza, bajo la gestión de Fernando Espinoza, ejecutó en 2025 recortes de hasta el 60% en salud y subejecutó partidas de seguridad y Políticas de Género, mientras amplió en un 80% el gasto total por fuera del presupuesto aprobado.
Los datos se desprenden de un reciente informe elaborado por el Instituto de Estudios y Administración Local (IDEAL) en el marco de la discusión de la rendición de cuentas que tiene lugar en el Concejo Deliberante.
Mientras el dirigente lidera como presidente de la FAM los reclamos contra Javier Milei por los recortes presupuestarios y la retención de fondos, en el pago chico reproduce el modelo de especulación financiera y discrecionalidad en el manejo de fondos públicos.
Ajuste en áreas sensibles y subejecución
El relevamiento pone el foco en la contradicción entre el discurso político y la ejecución presupuestaria. En el área de salud, se registraron recortes de hasta el 60% en hospitales y centros sanitarios, con caídas aún más profundas en zonas del tercer cordón como Laferrere y González Catán.
En la práctica, esto implicó que de cada $10 previstos para el funcionamiento de la red sanitaria, solo se ejecutaron alrededor de $4. El informe advierte que este recorte se da en un distrito donde casi la mitad de la población depende exclusivamente del sistema público.

En materia de seguridad, la situación es similar. El municipio dejó sin utilizar $4.583 millones destinados a patrulleros y cámaras, mientras que el Programa Integral de Protección Ciudadana ejecutó casi un 30% menos de lo presupuestado. Todo en un contexto en el que el distrito registra un delito cada 10 minutos.
A esto se suma el fuerte recorte en políticas de género. La Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades ejecutó apenas el 17,9% del presupuesto asignado, lo que implica que más de $3.000 millones no se destinaron a esas políticas. En términos concretos, de cada $10 previstos, solo se utilizaron $1,80. Dentro de ese esquema, el refugio para mujeres en situación de violencia recibió apenas $5,6 millones en todo el año.
El análisis del presupuesto destinado a esta Secretaría de la Tercera Edad – Adultos Mayores- revela un “desfinanciamiento agresivo” y disociado de la situación de vulnerabilidad que atraviesa este sector. Con un presupuesto original de $1.710 millones, el área sufrió un recorte del 59,3%, reduciendo su inversión real a $696 millones al cierre del ejercicio.
Más gasto discrecional y menos control
A contramano de estos recortes, el municipio incrementó de manera significativa el gasto total. El presupuesto aprobado por el Concejo Deliberante para 2025 fue de $298.500 millones, pero la ejecución final alcanzó los $536.978 millones.
Esto implica que se gastaron $238.478 millones adicionales —un 80% más— por fuera de lo autorizado originalmente. Según el informe, esta diferencia no responde únicamente a la inflación, sino a un esquema de subestimación inicial del presupuesto que luego se amplía de forma discrecional durante el ejercicio.
El mecanismo se completa con recortes de partidas ya aprobadas —más de $115.000 millones— que luego son reasignadas a otros destinos, junto con la incorporación de recursos no previstos inicialmente. De esta manera, el Ejecutivo logra redefinir el destino del gasto sin intervención del Concejo.
Publicidad y residuos, los rubros que se dispararon
Mientras se ajustaron áreas sensibles, algunas partidas crecieron de forma exponencial. El gasto en publicidad aumentó un 3.656% respecto de lo aprobado originalmente, multiplicando por 37 el monto autorizado.
Por su parte, la recolección de residuos pasó de representar el 6,8% del presupuesto a más del 20%, con una ejecución de $111.515 millones. Esto implica un aumento del 450% el presupuesto destinado a la recolección de residuos, que supera incluso el total destinado a salarios municipales.
La Matanza, además, es el distrito que menor proporción de su presupuesto destina a su planta de personal, con apenas el 18,34%, muy por debajo de otros municipios del conurbano.
Además el municipio tiene una de las menores autonomías fiscales del conurbano y solo genera $35,80 de cada $100 que gasta.
Acumulación de fondos y baja inversión
El informe también destaca el contraste entre el nivel de recursos disponibles y la inversión en servicios. El municipio cerró 2025 con una disponibilidad financiera de $262.573 millones entre cuentas bancarias e inversiones.
A esto se suman ingresos por intereses bancarios que alcanzaron los $173 millones diarios a lo largo del año. Según el estudio, esta política de acumulación financiera convive con la menor inversión por habitante del conurbano.

En ese sentido, el documento señala que los fondos disponibles permitirían financiar obras de infraestructura clave o reforzar áreas críticas como salud y seguridad.
Presupuesto 2026: recorte real y continuidad del esquema
De cara a 2026, el Ejecutivo proyecta un presupuesto de $460.166 millones. Aunque en términos nominales puede parecer un incremento, implica una caída real del 34,8% respecto al gasto efectivamente ejecutado en 2025.
Para el instituto, esta subestimación inicial vuelve a generar margen para futuras ampliaciones discrecionales durante el año, replicando el esquema observado en ejercicios anteriores.
El informe concluye que existe un patrón sostenido en el tiempo: mientras se amplían partidas de manera discrecional y se acumulan recursos financieros, se reducen o subejecutan fondos en áreas clave, lo que impacta directamente en la calidad de los servicios que recibe la población