En comunicación con Radio Provincia, el abogado Francisco Giménez analizó la situación del sector petrolero en Río Grande, detallando la caída de contratos, las desvinculaciones masivas, el retiro de equipos y la incertidumbre sobre el abastecimiento de gas. Además, denunció la falta de respuestas políticas ante un escenario que, según indicó, afecta a empresas locales y pone en riesgo cientos de puestos de trabajo en el corto plazo.
En primer lugar, Giménez advirtió sobre el impacto inmediato en la activida “De acá a 30 días el yacimiento norte de Tierra del Fuego, la zona San Sebastián, todo lo que operaba YPF hasta el 30 de abril va a ser tierra arrasada. Están arrasando con todo”, marcando un escenario crítico en el corto plazo. En ese sentido, remarcó que “se viene un panorama desolador”, anticipando una profundización de la crisis.
Asimismo, describió el retiro de infraestructura y recursos “Hay empresas que hoy empiezan a bajar equipos, equipamiento, camionetas, camiones, obradores”, lo que evidencia la paralización de la actividad. Además, detalló una situación irregular en las comunicaciones “Mandaron un mail que fue la rescisión de todos los contratos que las contratistas tenían con YPF”, generando incertidumbre jurídica y operativa.
En relación a la transición de la operatoria, cuestionó la falta de información formal “No sabemos quiénes son porque no fuimos nunca notificados que ellos iban a ser cargo de la operatoria”, y agregó que “rescindiendo contratos de los cuales ellos nunca firmamos un tipo de contrato con ellos”, lo que agrava la situación de las empresas involucradas.
Por otro lado, puso el foco en el impacto laboral “Hoy no subieron 11 por la orden de no pasarlos a buscar. De acá a fin de mes va a haber mínimo 150 trabajadores sin trabajo”, alertando sobre despidos inminentes. En esa línea, fue contundente “Las empresas fueguinas están desapareciendo y a nadie le importa”, denunciando la falta de reacción de las autoridades.
A su vez, cuestionó las expectativas generadas previamente “Era una mentira que eso no iba a pasar”, en referencia a la promesa de mayor empleo. También describió el estado actual del yacimiento “Hoy San Sebastián está absolutamente desolado, YPF se llevó todos los equipos de computación, todos los software, todos los programas, las camionetas, no quedó absolutamente nada”, evidenciando el vaciamiento operativo.
En cuanto al rol político, criticó la falta de atención al conflicto “Nadie está dimensionando el problema de lo que está pasando en Río Grande”, y señaló que “la agenda está la reforma constitucional y no el trabajo de los fueguinos”, marcando una desconexión entre la dirigencia y la crisis laboral.
Además, alertó sobre el impacto estructural en la economía local “Todo ese parque industrial que todos ven en dentro de 30 días está desapareciendo, lamentablemente”, lo que implicaría un golpe severo al entramado productivo de la ciudad.
Finalmente, también advirtió sobre posibles consecuencias energéticas “¿Usted cree que dentro de uno, dos o tres meses, o cuando todo se siga derrumbando, va a haber alguna posibilidad de que se siga inyectando gas?”, planteando dudas sobre el abastecimiento invernal. En ese sentido, insistió en la necesidad de respuestas urgentes “Hagan algo porque esto va a pasar”, concluyó