La empresa de Marcos Galperín eligió la ciudad del Gran Córdoba tras su salida de la capital. El municipio de Pablo Cornet fue preferido por la multinacional, por las tasas y por la previsibilidad de un gobierno afín a las ideas libertarias.
“Para Villa Allende es una gran noticia, es fruto de mucho tiempo de trabajo”, sintetizan cerca del intendente Pablo Cornet. La empresa venía de abandonar la ciudad de Córdoba tras cuestionar con dureza la carga de las tasas municipales, en una discusión que escaló a lo político y expuso la falta de acuerdo entre el sector privado y el municipio capitalino. A esto se le suma una postura firme y pública del dueño de la empresa, que comulga con las ideas de la libertad y el gobierno de Javier Milei.
En ese contexto, Villa Allende apareció como una opción competitiva, pero no excepcional. “No son los que dan las mejores condiciones”, admiten incluso en el propio oficialismo local. De hecho, La Calera habría ofrecido un esquema competitivo, con hasta 5 años de exenciones impositivas. Sin embargo, la decisión de Mercado Libre no pasó solamente por lo fiscal, pasó por la previsibilidad de gobiernos acordes a la línea política de la empresa multinacional, identidad que tiene el gobierno local del PRO, afín a las ideas de La Libertad.
Por supuesto, las diferencias concretas están en el esquema tributario. Según los datos que manejan en Villa Allende, la tasa municipal “se ubica en torno al 3 por mil de la facturación, muy por debajo del esquema que regía en la capital”, explican. Traducido: por cada 100 pesos, la empresa pagaría alrededor de 30 centavos. Además, la ordenanza contempla topes que, en la práctica, podrían reducir aún más la carga efectiva.
El contraste es fuerte en números. Mientras en Córdoba el tributo escaló a cifras cercanas a los 750 millones de pesos, en Villa Allende se estima que rondaría los 56 millones totales, a números de hoy. Esta diferencia explica buena parte del cambio de domicilio. A esto se suma un período inicial de exención impositiva, de unos tres años, que forma parte del régimen general de promoción y no de un acuerdo particular para esta empresa.
El desembarco incluye una base de unos 1.250 empleados, actualmente empleados por la compañía, y según se conoció, con potencial de crecimiento, lo que proyecta a la ciudad como un nuevo nodo tecnológico en el Gran Córdoba
