Las recientes presentaciones de SSR Mining PunaEXAR y la Cámara Minera dejan al descubierto una realidad incómoda: hasta hoy, la minería jujeña ha operado sin indicadores claros de su impacto y con un sistema de becas que apenas comienza a dar sus primeros y escasos frutos.


Un sistema de datos que llega con una década de retraso

Resulta llamativo que, en 2026, la Cámara Minera de Jujuy y la UNJu recién estén firmando convenios para crear un «Sistema de Inteligencia Sectorial». Esta confesión de parte confirma que, durante años, la provincia ha permitido la actividad sin contar con datos propios y fehacientes sobre empleo, inversión real o estructura del sector.

La falta de información sistematizada ha impedido una fiscalización pública seria, dejando la narrativa del «desarrollo» exclusivamente en manos de las proyecciones de las propias empresas.


Jóvenes Profesionales: ¿Talento local o estrategia de imagen?

El lanzamiento del Programa de Jóvenes Profesionales por parte de SSR Mining Puna también genera interrogantes. Si bien se presenta como una oportunidad, especialistas en educación señalan que estos programas suelen ser limitados en cupos y actúan más como una herramienta de marketing corporativo que como una solución estructural a la falta de empleo técnico calificado en las comunidades originarias.

«Se incorporan jóvenes para trabajar bajo estándares internacionales, pero la base de la pirámide laboral en las minas sigue siendo ocupada por mano de obra de baja calificación, mientras los puestos de decisión técnica suelen ser importados de otras provincias o del exterior», señalan voces críticas del sector académico.


Becas EXAR: Dos graduadas para miles de familias

Aunque la graduación de Luján Vásquez y Neyen Reveca Luzco es un logro personal destacable, el hecho de que se anuncien como las «primeras graduadas» del programa de becas de EXAR pone de manifiesto la lentitud y el alcance microscópico de estos planes de asistencia.

En una región donde miles de jóvenes enfrentan barreras logísticas y económicas insalvables para acceder a la universidad, el acompañamiento de las mineras parece ser una respuesta simbólica ante la magnitud de la deuda social en la Puna. El programa ofrece contención, pero la realidad es que el acceso a la educación superior sigue siendo una excepción y no la regla para quienes viven cerca de los yacimientos.


Conclusión: Reacción ante la presión

Este repentino interés por la formación y los datos no parece ser una vocación genuina de las empresas, sino una reacción necesaria ante la exigencia de un marco legal más estricto y una sociedad que ya no acepta el discurso del progreso sin pruebas. La «articulación» que hoy celebran las cámaras es, en rigor, el reconocimiento de años de desinterés por el capital humano jujeño.

Con información de Somos Jujuy.