Los Toldos II Este: el nuevo proyecto de shale oil de Tecpetrol.
El desarrollo de Tecpetrol involucra a firmas nacionales y avanza con obras, perforación en curso y una meta de 70.000 barriles diarios.
En el norte de Vaca Muerta, a unos 30 kilómetros de Rincón de los Sauces, el desarrollo de Los Toldos II Este empieza a perfilarse como uno de los proyectos más ambiciosos del shale argentino. Operado por Tecpetrol en asociación con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), el bloque combina escala, inversión y un fuerte despliegue industrial que trasciende el área y empieza a irradiar impacto en toda la cadena de valor.
Se trata de un desarrollo no convencional sobre 78 kilómetros cuadrados que contempla la perforación de cerca de 400 pozos y la construcción de infraestructura, que van desde plantas de procesamiento, oleoductos, gasoductos hasta instalaciones complementarias. El objetivo es alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios de petróleo hacia mediados de 2027, con una primera etapa de 35.000 barriles prevista para marzo de ese año.
Un proyecto “greenfield” con escala industrial
A diferencia de otros activos ya en producción, Los Toldos II Este parte prácticamente desde cero. Esa condición de proyecto “greenfield ” implica mayores plazos de maduración, pero también un despliegue intensivo de capital y recursos humanos.
“Su envergadura y el monto de la inversión inicial” lo posicionan como uno de los desarrollos más relevantes de la compañía, comparable con lo que fue Fortín de Piedra en su momento, explicó Martín Bengochea, vicepresidente de la cuenca neuquina y Vaca Muerta en Tecpetrol.
El esquema de inversión arranca con unos 2.400 millones de dólares iniciales y prevé desembolsos anuales cercanos a los 370 millones durante una década. En total, la inversión proyectada ronda los 3.000 millones de dólares.
Actualmente, el proyecto se encuentra en plena fase de construcción, con un avance cercano al 30% en instalaciones de superficie. En paralelo, ya se inició la perforación, con tres equipos activos, y se espera que la campaña de terminación de los primeros pads comience a mediados de este año. Hoy hay 12 pozos en condiciones de producir.
«Siempre puede haber contingencias, pero buscamos la posibilidad de poder reaccionar a tiempo y ponernos al día cuando esto sucede, así que desde el punto de vista de la capacidad productiva seguimos dentro del plan previsto para 2027», dijo Bengochea.
El efecto derrame: más de 700 empresas involucradas
Uno de los datos que empieza a marcar la dinámica del proyecto es su impacto sobre la industria local. Según destacó Bengochea en una publicación reciente en LinkedIn, más de 700 empresas nacionales ya participan del desarrollo.
La cifra no es menor si se la compara con Fortín de Piedra, donde llegaron a operar más de 1.000 compañías. “Esa continuidad no es casual: habla de una capacidad que se fue consolidando con el tiempo y que hoy permite encarar proyectos de esta magnitud”, señaló.
En ese entramado predominan firmas locales, muchas de ellas con experiencia previa en Vaca Muerta, que aportan conocimiento operativo y capacidad de ejecución en campo. Empresas de servicios, construcción, logística y provisión de insumos forman parte de una red que se activa desde las primeras etapas del proyecto.
Coordinación, costos y ejecución: los desafíos del crecimiento
La escala de Los Toldos II Este también impone desafíos. La coordinación entre múltiples frentes de obra, el control de costos y la capacidad de reacción ante desvíos aparecen como variables críticas para sostener el cronograma.
El aprendizaje acumulado en Fortín de Piedra juega a favor, sobre todo en aspectos técnicos como el diseño de pozos, las secuencias de perforación o la logística de insumos como la arena. Sin embargo, la geología específica del área obliga a ajustar estrategias y generar nuevas curvas de aprendizaje. «Ahora, ya sabemos de qué se trata y el desafío es escalarlo. Nos enfocamos mucho en consolidar procesos eficientes, medir los resultados y contar con equipos que se interrelacionan adecuadamente. También nos esforzamos mucho en empoderar a nuestra gente para que tomen decisiones. Cuando Tecpetrol era más chica podía ser más alcanzable tratar de estar en todos los temas para poder revisarlos y eso hoy es imposible. Cada área debe tener su empoderamiento, siempre siguiendo las premisas, cronogramas y objetivos que están pautados de forma global», explicó el ejecutivo.
Exportaciones, empleo y divisas
En un contexto en el que Argentina ya muestra un balance petrolero superavitario, desarrollos como Los Toldos II Este apuntan a consolidar un saldo exportable creciente. La producción incremental busca abastecer el mercado interno y generar divisas a través de mayores envíos al exterior.
El impacto también se refleja en el empleo. En el pico de actividad, el proyecto prevé involucrar a unas 4.000 personas de manera directa, además del efecto indirecto sobre proveedores y servicios asociados.
“Estamos construyendo un proyecto enorme que va a traer muchos beneficios para el país”, resumió Bengochea, al destacar el rol que estos desarrollos tienen en la expansión de la industria
