Natalia Meja
El ingeniero en Minas Mario Capello, ex subsecretario de Desarrollo Minero de la Nación, será el encargado de abrir una nueva edición del ciclo Hablemos de lo que viene, organizado por El Tribuno. La cita será este jueves a las 10.30, en el Centro de Convenciones de Limache, donde disertará sobre «Competitividad y confianza para que lleguen las inversiones», en un contexto en el que la minería vuelve a posicionarse como un sector clave para el desarrollo económico del país. Con amplia trayectoria en la función pública y el ámbito privado, Capello analizará los desafíos que enfrenta la Argentina para atraer inversiones y potenciar su perfil minero.
¿Podría repasar el trabajo que hoy realiza en el sector minero?
Tenemos un think tank de minería que se llama Grupo Sarmiento, soy integrante. La idea ahora, estamos jubilados, es contribuir. Tenemos una página gsarmiento.com.ar donde decimos cosas que pocos dicen, porque nuestro intento es aportar. Tenemos al principal glaciólogo de la Argentina, que es Silvio Pastore, un geólogo senior de lo mejor del país, que es Horacio Puido-Mené. No estamos ligados a empresas, ni a gobiernos ni a sindicatos. Nuestro compromiso es devolverle a la Argentina lo que nos dio, lo que nos enseñó. Queremos que se desarrolle la minería y para eso decimos cosas que a veces pueden molestar, pero la idea es que no vuelva a fracasar la minería. Tenemos que ver de dónde venimos y qué pasó, porque en 216 años no hemos aprovechado esa riqueza. Hablamos de eso y de la necesidad de que lleguen inversiones para concretar estos sueños.
Usted en el evento de El Tribuno va a hablar de competitividad y confianza. Hoy, ¿qué le falta a la Argentina para atraer inversiones mineras?
Hemos avanzado muchísimo. El RIGI es la herramienta distintiva que nos puede ayudar y que los inversores están viendo para concretar las infraestructuras. Este es un país donde las infraestructuras se desarrollaron en la pampa húmeda. Allí llega la energía, hay caminos, ferrocarriles, puertos. Esa infraestructura la pagamos entre todos, con una mirada exclusiva hacia esa región. En la cordillera no hay líneas eléctricas, no hay caminos, hay que hacer todo nuevo. El RIGI va a permitir ese financiamiento con un Estado fundido, tanto nacional como provincial. Por eso es tan importante la competitividad. También creemos que hay que pasar a regalías progresivas y móviles. Hoy estamos en un tiempo de superprecios de los minerales, pero el cobre, por ejemplo, ha tenido momentos en que el costo era igual al valor exportado. Entonces no se le puede cobrar lo mismo siempre. Si las empresas ganan mucho, que paguen mucho; si ganan poco, que paguen poco. Es lo que hacen Chile y Perú. También fue importante avanzar con la ley de glaciares, que prohibía un ambiente entero y no un glaciar con significancia hídrica. Ningún país del mundo tiene una ley así. Y estamos pensando también en RIGI provinciales para mejorar aún más la competitividad.
«En Salta el gran desafío es el cobre. Taca Taca es un yacimiento de clase mundial. Podría exportar más de 3.000 millones de dólares».
¿Alcanza con este régimen o todavía faltan condiciones para generar confianza real?
La confianza se logra con el tiempo. Pero la demanda internacional va a hacer que el capital tome riesgo. El RIGI blinda a los proyectos en ese sentido. Y por eso insisto en la competitividad: regalías progresivas y móviles y RIGI provinciales van a ayudar a que las inversiones lleguen.
Con respecto a la ley de glaciares, ¿cree que ahora sí están dadas las condiciones para atraer inversiones?
La ley de glaciares directamente impedía inversiones. No es que ahora automáticamente van a venir. Es un conjunto de condiciones. Ya tenemos el RIGI, hay que avanzar en regalías y consolidar la ley de glaciares. Te doy un ejemplo: en San Juan hace más de 100 años se hacen pronósticos de agua y nunca se contabiliza el aporte de glaciares, sino de nieve y lluvias. La nueva ley va a estudiar la significancia hídrica real. Si la tienen, se protegen; si no, no se prohíbe una actividad. La ley anterior buscó frenar la minería y lo logró. Ahora esto puede cambiar. Proyectos como Taca Taca podrían exportar la mitad de lo que hoy exporta la minería argentina. Eso tendría un impacto económico enorme en trabajadores, proveedores, universidades. Puede cambiar Salta.
«Chile produce casi 5.500.000 toneladas de cobre fino, Perú 2.200.000 y nosotros cero. Por eso hay que bajar las expectativas, hablar con la verdad y trabajar».
¿Cómo ve a Salta dentro del mapa minero argentino?
Muy bien. Con el litio ha cambiado la vida de la Puna. Hoy los compatriotas pueden mandar a sus hijos a la universidad, algunos se convirtieron en empresarios. Eso es muy bueno. Pero el gran desafío es el cobre. Taca Taca es un yacimiento de clase mundial. Podría exportar más de 3.000 millones de dólares. Eso te da una idea de lo que puede significar. Salta tiene oro, litio, plata y cobre. Es una oportunidad enorme.
¿Estamos muy lejos de Chile o Perú?
Lejísimos. Chile produce casi 5.500.000 toneladas de cobre fino, Perú 2.200.000 y nosotros cero. Hay que bajar expectativas y trabajar. Chile en un solo yacimiento produce más de 900.000 toneladas. Nosotros podríamos llegar a 1.300.000 en diez años si hacemos las cosas bien.
«El RIGI, las regalías progresivas, la ley de glaciares y los RIGI provinciales. Todo es un conjunto que va a ayudar a que lleguen las inversiones».
Respecto a la infraestructura, ¿puede frenar el desarrollo, sobre todo en el norte?
Claro. Por eso el RIGI es clave. El Estado no tiene recursos para hacer líneas eléctricas o ferrocarriles. Eso lo pueden hacer las empresas con este régimen. Esperemos no seguir espantando al capital y que venga a invertir.
Si tuviera que elegir una sola medida clave para que lleguen inversiones, ¿cuál sería?
Todas. El RIGI, las regalías progresivas, la ley de glaciares y los RIGI provinciales. Es un conjunto. La minería además tiene sus tiempos: entre dos y cuatro años de construcción y luego décadas de producción. Va a pasar más de un gobierno. Y esas rentas deberían servir para el desarrollo social, económico y para otras actividades