Sal de Oro, a cargo de la surcoreana POSCO, es un ejemplo de la integración entre Salta y Catamarca en el Salar del Hombre Muerto.
La minería del NOA empieza a mostrar señales de reactivación, pero sin perder de vista los tiempos largos que caracterizan a la actividad. Así lo planteó Juan Martín Gilly, presidente de la Cámara de la Minería de Salta (CMS), tras participar, el miércoles pasado, de un encuentro clave con autoridades de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) junto a sus pares de Catamarca y Jujuy.
En diálogo con El Tribuno, el dirigente empresarial remarcó que el eje del trabajo conjunto pasa por consolidar una agenda común enfocada en la competitividad, el desarrollo de proveedores, la infraestructura y el seguimiento del estado de los proyectos.
«La realidad es que venimos trabajando en líneas vinculadas a competitividad, capacitaciones, estado de los proyectos e infraestructura. Con CAEM avanzamos en poner esos temas en agenda y en ratificar la vocación de trabajar de manera interconectada», explicó.
Las cámaras provinciales y la CAEM trabajan, desde hace por lo menos un año, en el planteo a Nación por la eliminación de retenciones a la producción de litio y plata, que continúan alcanzados por estos derechos de exportación nacionales, con una carga del 4,5%.
«Son los únicos minerales que aún mantienen retenciones», señaló Gilly.
Integración regional
La articulación entre Salta y Catamarca aparece como uno de los avances más significativos de la minería del NOA. Este esquema permitió destrabar tensiones históricas en la zona limítrofe entre las dos provincias, que permanecen indivisas, y facilitar el desarrollo de iniciativas conjuntas.
Es el caso de los proyectos Diablillos (plata y oro) y Sal de Oro (litio), que avanzan bajo un modelo de coordinación entre ambas provincias.
Este esquema implica mayores exigencias administrativas, como la presentación de trámites en ambas jurisdicciones, pero también genera previsibilidad para las inversiones. En el caso de Diablillos, se espera la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental en el corto plazo.
Expectativas
El escenario actual combina expectativas positivas con cautela. Según Gilly, los proyectos existen y son viables, pero su desarrollo depende de factores financieros y de contexto internacional.
«Somos optimistas, pero de manera moderada. La minería requiere grandes inversiones y procesos largos, por lo que los tiempos no siempre coinciden con la expectativa que se genera», indicó.
Entre los desarrollos más avanzados mencionó el proyecto Rincón (litio) de Rio Tinto, ya en construcción; Diablillos, con beneficios del RIGI; y el proyecto de litio de Ganfeng Lithium en Pozuelos Pastos Grandes (PPG), que cuenta con aprobación ambiental y tramita su adhesión al régimen.
En este último caso, la previsión es iniciar obras en el segundo semestre del año, sujeto a condiciones de financiamiento.
Agenda común
La reunión en CAEM, encabezada por su presidente Roberto Cacciola, permitió alinear prioridades entre las provincias del NOA y el sector empresario a nivel nacional.
Durante el encuentro se abordaron temas como el desarrollo de proveedores, la competitividad, la infraestructura y la necesidad de generar condiciones que favorezcan nuevas inversiones.
La coordinación aparece así como una de las claves para transformar el potencial minero del norte argentino.
En tanto, el contexto internacional acompaña con una mejora en las cotizaciones de los principales minerales. «El oro está en máximos históricos, la plata también y el cobre muestra buenos niveles», sostuvo Gilly.
En ese marco, destacó la diversidad de recursos que tiene la provincia. «Salta cuenta con proyectos grandes y competitivos en distintos minerales. Es una oportunidad que requiere trabajo conjunto entre empresas, proveedores, comunidades y el Estado», afirmó