El intendente interino Agustín Neme presentó una denuncia penal para que se investigue el funcionamiento de la feria de la Bristol. Apuntó a posibles cobros ilegales y a una operatoria sin control en un espacio público.
De acuerdo con la denuncia, el dinero era retirado por personas que actuaban como intermediarios y llevaban anotaciones informales, sin emitir comprobantes. Para el Ejecutivo, la gravedad radica en que esos cobros se habrían realizado sobre un predio municipal, donde ningún privado tenía autorización para percibir ingresos.
La causa también toma elementos de la investigación federal en curso. Allí se detectaron presuntas infracciones a la Ley de Marcas, con el secuestro de miles de productos apócrifos, además de movimientos económicos relevantes y posibles irregularidades en el origen de la mercadería.
En paralelo, se mencionan transferencias bancarias vinculadas a la actividad y un volumen de dinero en efectivo que refuerza la hipótesis de una operatoria estructurada.