En un contexto de creciente tensión en los municipios por la caída de fondos, el Foro de Intendentes de Salta decidió avanzar con una reunión con legisladores nacionales. El encuentro se realizará este viernes en la sede de los jefes comunales (en Leguizamón 2060), y busca abrir una mesa de trabajo para canalizar reclamos por la caída de recursos y la paralización de obras.
«Los intendentes tenemos que expresarnos y buscar una salida de forma inteligente», sostuvo Marcelo Moisés en declaraciones a Radio Salta.
El planteo de los intendentes salteños se inscribe en un escenario más amplio de conflicto a nivel nacional. El martes pasado, jefes comunales de distintas provincias, nucleados en la Federación Argentina de Municipios (FAM), se movilizaron hacia el Ministerio de Economía de la Nación Argentina para reclamar por la caída de ingresos y exigir la reactivación de la obra pública.
Durante esa protesta, encabezada por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, se entregó un petitorio que incluyó pedidos de recomposición de la coparticipación, reducción del precio de los combustibles y financiamiento para infraestructura.
Parálisis
En Salta, Moisés remarcó que los problemas son similares: «El parate de la obra pública, la merma de coparticipaciones y la reducción de programas como Remediar nos está golpeando mucho».
También advirtió sobre el deterioro de las rutas nacionales por falta de mantenimiento.
Otro de los ejes del reclamo es la pérdida sostenida de recursos. De acuerdo con Moisés, los municipios salteños acumulan ocho meses consecutivos de caída en la coparticipación provincial y, en lo que va del año, registran una merma entre el 15 al 17 por ciento.
A ese escenario se suma el aumento de costos operativos, especialmente el combustible, considerado un insumo clave para la prestación de servicios básicos.
«La base de los servicios que prestamos es el combustible, y el impacto ha sido muy fuerte», explicó.
Recorte
Frente a la caída de recursos, los municipios ya aplican medidas de ajuste. Según detalló el titular del Foro de Intendentes, se redujeron gastos en combustible, viáticos y funcionamiento general, además de congelar salarios en la planta política.
Sin embargo, el impacto más sensible se da en el plano social. «Lo más penoso es que empezamos a reducir drásticamente la ayuda social», admitió Moisés.
En localidades donde el empleo es estacional y la demanda de asistencia es alta, la falta de recursos complica la respuesta estatal. «Hay gente que no tiene ni para comer, y ahora tampoco hay medicamentos. Decir que no, o que no hay, se vuelve muy difícil», agregó.
Consultado sobre la posibilidad de profundizar medidas de austeridad, en línea con decisiones adoptadas a nivel provincial, Moisés fue contundente: «No hay dónde más ajustar», concluyó.
Alternativa para obras
En medio del freno de la obra pública, comenzaron a surgir propuestas alternativas, entre ellas esquemas de financiamiento con aporte directo de vecinos, cómo una construcción de cloacas en General Güemes.
«Es una idea interesante, pero dudo que funcione hoy, porque el poder adquisitivo de las familias cayó mucho», señaló Moisés. Puntualmente, la propuesta en General Güemes es para el barrio Santa Elena, en un loteo realizado por un particular, que entregó los terrenos vendidos sin el servicio de cloacas. Algunas de las viviendas del lugar utilizan pozos ciegos, los que tienen que mantenerse con desagotes periódico por medio del camión atmosférico