Durante la jornada del domingo, distintas áreas dependientes de la Municipalidad de Puerto Deseado, junto a organismos provinciales y fuerzas de seguridad, realizaron una actividad de limpieza, acondicionamiento y puesta en valor en la Reserva Natural Cabo Blanco, bajo la coordinación de la Secretaría de Turismo local.

El operativo tuvo como objetivo preservar y mejorar las condiciones del entorno de este sitio protegido, ubicado a unos 88 kilómetros al norte de Puerto Deseado, reconocido por albergar una de las colonias más importantes de lobos marinos de dos pelos del país.

Desde la organización destacaron la importancia de este tipo de acciones para mantener en buen estado las áreas naturales que conforman el patrimonio ambiental y turístico de la región. “Cabo Blanco es un lugar de enorme valor histórico, natural y simbólico para la comunidad. Cuidarlo es una tarea compartida entre todos”, señalaron desde la Secretaría de Turismo.
El Cabo Blanco no solo se distingue por su biodiversidad, sino también por su faro de ladrillos rojos, una construcción emblemática que se alza sobre las rocas y constituye una de las postales más representativas de Puerto Deseado.
Con este tipo de intervenciones, el municipio busca promover el turismo responsable y fortalecer la conciencia sobre la conservación de los espacios naturales que forman parte de la identidad local.