Roberto Cacciola destacó la necesidad de reformas políticas y legales para potenciar el sector y aprovechar su potencial mineralógico.
Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), brindó una radiografía cruda de la situación actual del sector minero en Argentina. En su exposición, advirtió que la falta de un marco normativo claro, reglas estables y una adecuada coordinación entre la Nación y las provincias mantienen en vilo las inversiones en minería.
“La minería argentina tiene potencial, pero seguimos sin condiciones básicas para que se convierta en realidad”, afirmó Cacciola. Señaló que, aunque existe interés inversor, “la falta de definiciones políticas y la ambigüedad de ciertas leyes” terminan paralizando los proyectos. En un contexto de precios internacionales en baja y próximas elecciones nacionales, señaló que “nadie tomará decisiones clave antes del recambio político”.
Uno de los temas centrales de su análisis fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que consideró “una oportunidad importante para equilibrar la carga tributaria, mejorar el acceso a divisas y brindar seguridad jurídica”, aunque enfatizó que debe complementarse con políticas más amplias.
Respecto a obstáculos legales, Cacciola criticó la Ley de Glaciares, calificándola de “confusa y paralizante”, y propuso tres caminos para su modificación: reglamentación vía DNU, una nueva ley o un acuerdo institucional entre Nación y provincias con aval de la Corte Suprema. Además, expresó preocupación por el proyecto de Ley de Humedales, que podría afectar la explotación de salares de litio si no se aclara su alcance.
En cuanto al mapa del sector, destacó que hay seis proyectos de cobre en estado avanzado, siete proyectos de litio en producción y que la producción de oro está en baja por problemas internos. Sin embargo, el litio ha crecido un 238% desde 2018, posicionando a Argentina como el cuarto país en reservas de oro en Latinoamérica.
Cacciola también subrayó que, aunque Argentina posee una geología privilegiada, la producción actual es pobre en relación con su potencial, y las exportaciones récord se explican más por los precios internacionales que por volúmenes.
Finalmente, hizo hincapié en la importancia de generar valor en las comunidades cercanas a los yacimientos, priorizando proveedores locales y formación de trabajadores. Cuestionó que el 62% de los recursos fiscales del sector queden en manos de la Nación, mientras que solo el 38% se reinvierte en las provincias productoras, dificultando la planificación de obras y servicios básicos.
Cacciola concluyó que el desarrollo minero en Argentina dependerá de decisiones políticas firmes y consensuadas: “Si no hay seguridad jurídica y acuerdos institucionales claros, perderemos inversiones y desarrollo”.