La minería metalífera en Santa Cruz constituye un pilar fundamental del empleo provincial. Datos actualizados de la Secretaría de Minería de la Nación muestran que el empleo directo total en el sector supera los 9.000 puestos formales. Más allá de la cantidad, los puestos generados son estratégicos, de alta calidad y con remuneraciones superiores al promedio nacional, consolidando al sector como un motor económico clave.

Por: Extremo Minero
Días atrás el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, encabezó una mesa de trabajo junto a las principales operadoras mineras que desarrollan actividades en la provincia y la UOCRA Zona Norte, con la participación de ministros provinciales. En base a este encuentro, desde la redacción de Extremo Minero elaboramos una radiografía sobre la actualidad del empleo minero en Santa Cruz, el análisis aborda además la implementación de la Ley Provincial N.º 3.141 sobre empleo local, los efectos multiplicadores en la cadena de valor y los desafíos que plantea la madurez de los yacimientos activos. La sostenibilidad del empleo minero en la provincia dependerá de la inversión continua en exploración y del desarrollo de nuevos recursos.
Empleo directo e indirecto: cifras y distribución por yacimiento
El ecosistema laboral minero de Santa Cruz es más amplio de lo que una perspectiva centrada únicamente en oro y plata podría sugerir. En septiembre de 2023, el sector alcanzaba 9.045 empleos directos, incluyendo minería metalífera, carbonífera, de rocas de aplicación y servicios conexos, mientras que el empleo exclusivo de la minería metalífera en producción fue de 5.597 puestos. La minería representaba el 15% del total del empleo privado registrado en la provincia y ofrecía salarios promedio de $1,15 millones, 2,7 veces superiores al promedio nacional.
Si bien no existe información actualizada al día de la fecha, hemos relevado los datos disponibles sobre cada yacimiento (pueden no ser exactos) a nivel de cada yacimiento y éstas son las cifras que hallamos: Cerro Vanguardia mantiene 1.200 empleos directos y 500 indirectos; Cerro Negro alcanza aproximadamente 1.500 trabajadores; San José contaba con 1.394 empleados en 2021; Don Nicolás mantiene cerca de 500 puestos con un 80% de mano de obra local; Cerro Moro reportaba 750 empleados en 2022. Proyectos en cierre o exploración como Manantial Espejo y Mina Martha muestran la naturaleza finita de algunas operaciones y la necesidad de reemplazos estratégicos.
La Ley 3.141 establece que las empresas mineras deben contratar al menos un 70% de mano de obra local con residencia mínima de tres años. Mientras que empresas como Don Nicolás y Cerro Vanguardia cumplen o superan este estándar, otras operaciones presentan brechas que el gobierno provincial busca cerrar mediante reglamentaciones y sistemas de control, en línea con la adhesión a la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI).
Más allá del empleo directo, el sector genera un efecto multiplicador considerable. Aplicando un factor de 2 a 4 empleos indirectos por cada puesto directo, la minería podría sostener entre 18.090 y 36.180 empleos adicionales en la provincia, incluyendo transporte, servicios, proveedores, construcción y comercio local. Iniciativas de formación de proveedores locales lanzadas en 2025 buscan fortalecer esta cadena y garantizar que los beneficios permanezcan en Santa Cruz.
Desafíos y sostenibilidad futura
A pesar de la fortaleza actual del sector, la madurez de los yacimientos activos plantea un desafío crítico. El cierre definitivo de Manantial Espejo entre septiembre y diciembre de 2024 evidencia los riesgos que enfrenta la continuidad del empleo. La sostenibilidad del sector depende directamente de la inversión en exploración y del descubrimiento de nuevos recursos que prolonguen la vida útil de la industria.
La minería metalífera de Santa Cruz no solo genera empleo de alta calidad y contribuye al desarrollo socioeconómico de la provincia, sino que también impulsa una extensa cadena de valor con efecto multiplicador. Aun así, asegurar la continuidad de estos beneficios requiere planificación estratégica, transparencia en la gestión laboral y un compromiso sostenido con la inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos, el desafío se presenta inmenso y por el bien de todos ojalá podamos resolverlo favorablemente