Se trata del área «Girasol», en el departamento de Iglesia. Compañía Minera Aguilar ganó la concesión en una zona estratégica por su alto potencial para cobre y oro, y por su cercanía a proyectos de clase mundial como Josemaría.
En un movimiento estratégico que subraya el atractivo de San Juan para la minería de cobre, la Compañía Minera Aguilar S.A., empresa del reconocido empresario mendocino José Luis Manzano, se ha adjudicado la concesión del “Área 10”, denominada “Girasol”, una zona de alto potencial geológico ubicada en el departamento de Iglesia. Esta adjudicación, oficializada por el Instituto de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), posiciona a la firma de Manzano en una de las regiones más dinámicas y prometedoras para la exploración de metales base en Argentina.
La adjudicación es el resultado del Concurso Público de Licitación de seis áreas mineras (Áreas 3, 10, 11, 13, 14 y 15), cuyo llamado fue publicado en el Boletín Oficial durante los días 9, 10 y 11 de diciembre de 2024. Tras un riguroso proceso que incluyó la apertura de ofertas técnicas y económicas en marzo y abril de 2025, el IPEEM confirmó la adjudicación a la empresa de Manzano. Actualmente, las partes se encuentran en la etapa de definición del contrato de exploración, el cual incluye el derecho a una futura explotación.
En el mismo concurso, el área 13, “Marisa I”, en el departamento de Calingasta, fue concedida a Andes Corporación Minera S.A., titular del gigantesco proyecto de cobre Los Azules. Sin embargo, la atención se centra en la incursión de Manzano en una zona considerada estratégica.
Manzano, San Juan y el cobre
La adjudicación a Compañía Minera Aguilar no ocurre en un vacío. Para 2025, la provincia de San Juan se ha consolidado como la principal jurisdicción para la inversión minera en Argentina, con un futuro anclado en el cobre, metal fundamental para la transición energética global. La provincia alberga proyectos de clase mundial como El Pachón (Glencore), Los Azules (Andes Corporación Minera) y el avanzado proyecto Josemaría (Lundin Mining), que en conjunto prometen inversiones por decenas de miles de millones de dólares en la próxima década.
El clima de negocios se ha visto impulsado por políticas provinciales de fomento a la inversión y, a nivel nacional, por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que otorga previsibilidad y beneficios fiscales a proyectos de gran envergadura. Este marco ha posicionado a San Juan como un competidor serio frente a jurisdicciones mineras tradicionales como Chile y Perú. Este aspecto se reflejó, por ejemplo, en la conferencia “Argentina Cobre 2025”, donde el gobernador Alfredo Cornejo, habló sobre el potencial minero de la provincia de Mendoza.

Mendoza, por su parte, intenta sumarse a la “fiebre del cobre” con la puesta en marcha del proyecto San Jorge Cobre Mendocino, que ya pasó su etapade audiencias pública e impacto ambintal, y que se espera “derrame” en ingresos, actividad económica y empleo a la zona de Uspallata, históricamente relegada al rol de bella villa precordillerana, de paso a la alta montaña o a Chile.
El Gobierno de Mendoza y el sector privado interesado, intentan despertar la actividad minera en esa zona a travès de la adecuación de leyes, la promoción en el extranjero y otras acciones que apuntan a “crecer con sustentabilidad”, aseguran.
“Cobre Girasol”: el potencial del Área 10
El área “Girasol”, ubicada en el prolífico departamento de Iglesia, es particularmente atractiva por su contexto geológico. Se encuentra en las inmediaciones del Distrito Vicuña, donde se localizan los megaproyectos Josemaría y Filo del Sol, caracterizados por albergar vastos sistemas de pórfidos de cobre y oro. Este tipo de yacimientos son los que busca la gran minería a nivel mundial por su tamaño y rentabilidad.
Además, la zona del Valle del Cura, donde se enmarca el área, tiene una reconocida tradición de depósitos de metales preciosos, incluyendo yacimientos de oro epitermales de alta sulfuración, similares a los encontrados en la cercana y emblemática mina Veladero. Esta dualidad geológica confiere al Área 10 un potencial exploratorio significativo, no solo para cobre, sino también para oro y plata asociados.
La apuesta de Compañía Minera Aguilar por “Girasol” representa una clara estrategia de diversificación y posicionamiento en los metales del futuro. La empresa, con una larga historia en la minería de plata, plomo y zinc en el norte del país, ahora pone un pie firme en la nueva frontera del cobre argentino. La adjudicación de “Girasol” es más que la obtención de una nueva propiedad minera. Para algunos, es una declaración de intenciones del grupo liderado por José Luis Manzano de convertirse en un actor relevante en el pujante escenario cuprífero de San Juan.
Minera Aguilar S.A. es una firma que adquirió años atrás Integra Capital, cuyo accionista mayoritario es Manzano. En su página web se presenta así: “Integra Capital es un grupo líder de inversión privada enfocado en inversiones basadas en valor en sectores clave para la economía global. Desde nuestra fundación en 1995 por José Luis Manzano, hemos ejecutado transacciones por más de 21 mil millones de dólares, consolidándonos como un referente y socio confiable en mercados emergentes”.