El Gobierno nacional baraja una alternativa en relación al mantenimiento y construcción de caminos. El representante de Milei en San Juan, José Peluc, aseguró: «Lo que está, se va a continuar». En tanto, los 218 empleados del organismo en San Juan permanecen en estado de alerta. Además, el delegado de la CNRT, el peronista Rogelio Cerdera, tendría un rol preponderante.
En este nuevo esquema, la figura de Rogelio Cerdera cobraría protagonismo. El actual delegado de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) en San Juan —y dirigente de extracción peronista—, pasará a ser la autoridad local de la futura Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos del Transporte, que será la encargada de fiscalizar las rutas concesionadas. Cerdera es, además, esposo de la diputada provincial Marisa López, exministra de Hacienda del gobierno de Sergio Uñac.
Por su parte, el representante de Javier Milei en la provincia y presidente de La Libertad Avanza local, José Peluc, dijo públicamente que «lo que está, se va a continuar». Sin embargo, todavía no se sabe cómo se ejecutarán los proyectos en marcha -por ejemplo, la Ruta 40 Sur- ni quién los coordinará localmente, especialmente en zonas alejadas donde las tareas de mantenimiento dependen casi exclusivamente de Vialidad.
Según el gremio, el vaciamiento comenzó meses atrás. A principios de este año, el administrador nacional Marcelo Campoy visitó la provincia y anunció la reducción del 30% del personal, bajo el argumento de que «había demasiados administrativos». A partir de allí, comenzaron los recortes: reducción de guardias, suspensión del servicio de limpieza y una progresiva parálisis operativa. «Todo apunta a que quede solo una oficina con un director», graficó Pérez