El proyecto para construir una nueva mina, que permita poder extraer y aprovechar el mineral que se encuentra en otro tipo de roca, espera la aprobación.
Esto deja un remanente de unas 40 onzas que se pueden seguir obteniendo a partir de esta lixiviación secundaria. Los técnicos de Minas Argentinas -la empresa que compró el grupo Aisa, del español Juan José Retamero- explican, de modo muy gráfico, que es como cebar un mate: el agua caliente permite sacar la infusión. Sin embargo, en este caso “vienen cebando con la misma yerba desde hace 15 años” y calculan que esto deja unos tres a cinco años hasta que lo existente se agote.
Además de la mina y la planta, se contempla la instalación de un parque de energía fotovoltaica, que producirá 50 Mw. Pero ya están elaborando otro proyecto, que también presentarían al RIGI, de uno mucho más grande, de 500 Mw, para lo que también requieren de un nuevo tendido de conexión a la red, lo que les permitirá vender la energía a todo el país.
La inversión inicial que habían presentado al RIGI era de unos US$ 1.000 millones, pero recientemente le solicitaron a la empresa que retirara de la iniciativa otra rama que había presentado: la elaboración de cales industriales. En Gualcamayo se han acumulado más de 400 millones de toneladas de calizas de alta pureza ya trituradas, que requieren ser tratadas en hornos industriales y, para alimentar esos hornos, de extender el tendido de gas natural hacia el norte de la provincia.
Resaltan que el yacimiento tiene una ubicación privilegiada para poder enviar estas cales a los principales demandantes: los proyectos de cobre y de litio ubicados en San Juan, Catamarca y Salta, e, incluso, en el norte chileno.
La pequeña población, de 240 personas, que trabaja y vive parte de la semana en Gualcamayo, se había preparado para dar cierre, después de haber extendido la vida útil inicial de la mina, proyectada de 8 años, a 15. Pero la decisión de los nuevos dueños de avanzar en el proyecto Carbonatos Profundos ofrece un horizonte de producción de entre 100 a 120 mil onzas de oro anuales durante un período mínimo de 17 años (sin incluir los resultados de la exploración presente y futura). Y deslizan que hay otra formación muy cercana que también presenta un panorama interesante

