Villa María. El Concejo aprobó la actualización de la ordenanza sobre la Tasa al Comercio, para incorporar actividades de la economía digital, entre otras. La oposición advirtió que la medida puede abrir la puerta a reclamos judiciales.
El debate de ayer en el Concejo Deliberante giró en torno a las tasas que puede cobrar el municipio y las que no. Esto ocurrió luego de que el Departamento Ejecutivo presentara un proyecto de actualización del régimen que incide sobre la actividad comercial, industrial y de servicios (Tasa al Comercio).
Esa actualización incluye nuevos servicios y define hechos imponibles que hace 30 años, cuando se sancionó la ordenanza actual, no existían. Por ejemplo, se incorpora la posibilidad de cobrar a empresas de la economía digital que venden objetos almacenados en depósitos dentro del ejido villamariense y que se benefician de los servicios municipales.
La concejala Yaslil Oses señaló en el recinto que la iniciativa busca modernizar la normativa y establecer “reglas más claras y equitativas para las distintas actividades”.
Además, se refirió a los límites que impuso en un fallo reciente la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) al cobro de tasas municipales, y aseguró que la modificación se adecúa a esas exigencias.
Al respecto, cabe señalar que la Corte puso un freno a los tributos municipales en dos resoluciones recientes: “Banco Galicia contra Municipalidad de Córdoba” y “Mutual Ferroviaria contra Municipalidad de Pergamino”. En síntesis, el Máximo Tribunal dispuso lo siguiente:
-Acreditar la efectiva prestación del servicio.
-Mantener una relación razonable entre la recaudación global de la tasa y el costo del servicio.
-Identificar con claridad los servicios que paga el contribuyente en cada tasa.
“Este cambio establece reglas más claras y equitativas para las distintas actividades”. Yaslil Oses (HUXVM)
Discrepancia
Desde los bloques Uniendo Villa María y UCR – Caminando Futuro, los ediles Manuel Sosa y Felipe Botta, respectivamente, expresaron su disidencia al proyecto del Ejecutivo.
“Coincido con la concejala Oses en que hay que actualizar la ordenanza”, dijo Sosa, pero entendió que, tal como está formulada, puede convertirse en “un impuesto disfrazado de tasa”.
Cabe señalar que los municipios no tienen facultad de cobrar impuestos, que gravan una actividad económica determinada, sino que pueden cobrar tasas, las que tienen un servicio como contraprestación.
“Adelanto mi voto negativo porque lo que debemos hacer es evitar juicios futuros, considerando que Villa María ya afronta un litigio de cuantiosa valía presentado por el Banco Nación Argentina”, indicó. Finalmente, señaló que presentó un proyecto alternativo que “no fue considerado”.
En el mismo sentido, Botta explicó que no acompañó el proyecto “porque, tal como indica la Corte, las tasas que se cobran tienen que tener una contraprestación individualizada, y esta modificación no lo deja en claro”.
“Las tasas deben tener una contraprestación en servicio, y este proyecto no lo aclara”. Felipe Botta (UCR).
Unanimidad
Por otra parte, en la sesión se ratificó el convenio firmado entre la Municipalidad, la Universidad Tecnológica Nacional (Facultad Regional Villa María) y el Colegio de Ingenieros Especialistas para cofinanciar el inicio de la carrera de Ingeniería Industrial.
La concejala Celeste Curetti detalló que la Municipalidad y los colegiados aportarán, durante tres ciclos lectivos, el 50% de la inversión necesaria para poner en marcha la carrera. “Es el mismo modelo con el que se impulsó Ingeniería Civil”, recordó. La medida representará una erogación de 2.774 millones de pesos por parte del municipio.
A su vez, el cuerpo deliberativo aceptó sin objeciones la donación sin cargo realizada por la Nación a la Municipalidad de una serie de inmuebles.
“Así como está redactado, este cambio crea impuestos disfrazados de tasas”. Manuel Sosa (UVM)
En el recinto, se aprobó por mayoría la actualización del régimen que incide sobre la actividad comercial