Rinconada se ubica en la región de la puna, a casi 300 kilómetros de la capital de la provincia. Sus pobladores afirman que la minería aurífera se practicaba allí antes de la conquista española y continúa hoy en forma artesanal

Jujuy al día ® – Rinconada, en la Puna jujeña, celebró 432 años de preexistencia con actividades que reunieron a vecinos, comunidades y visitantes en una localidad cuya historia está ligada a las vetas de oro explotadas desde antes de la llegada de los españoles. El pueblo, cabecera del departamento homónimo, conserva construcciones de adobe, calles angostas y referencias de su pasado minero y colonial.

La celebración se extendió del 19 al 29 de octubre e incluyó propuestas culturales, gastronómicas, deportivas y protocolares. La programación buscó honrar las raíces ancestrales de una comunidad que fue conocida como Rinconada de Oro y también como Valle Rico.

Ubicada a 3.851 metros sobre el nivel del mar, la localidad figura entre las más elevadas de Argentina. Su emplazamiento está cerca del punto tripartito entre Argentina, Bolivia y Chile, y también de la Laguna de los Pozuelos, un área protegida declarada Monumento Natural.

La presencia de oro marcó el desarrollo de la zona desde tiempos prehispánicos. El antiguo Pucará de Rinconada, asentamiento de la región, mantuvo una relación relevante con la explotación aurífera, una actividad asociada a la identidad histórica del pueblo.

Las vetas de ese territorio eran conocidas antes de la conquista española y luego formaron parte del proceso minero y comercial que consolidó a la localidad desde su fundación en el siglo XVI. Según organismos oficiales, podría describirse a Rinconada como uno de los mayores centros mineros y comerciales de la región durante ese período.

El pasado indígena también está vinculado con el dominio incaico y con la presencia de la etnia de los cochinocas. Esa herencia permanece integrada a las tradiciones de las familias puneñas y a la cultura rural que caracteriza al departamento.

El patrimonio construido se concentra en parte alrededor de la iglesia de San José y del antiguo Cabildo de Rinconada. Ambos edificios conforman un conjunto arquitectónico que expresa la continuidad de la vida institucional y religiosa en la Puna.

Las viviendas de adobe y los corredores urbanos de escala reducida son parte de la fisonomía local. El pueblo conserva esas referencias materiales junto con la memoria de generaciones que vinculan el trabajo, la naturaleza y la cultura de altura.

La cercanía con la Laguna de los Pozuelos suma otro rasgo al entorno de Rinconada. El área protegida posee reconocimiento como Reserva de Biosfera y Monumento Natural, de acuerdo con la información difundida para la celebración aniversario.

La conexión terrestre se realiza por la Ruta Provincial 62, un camino consolidado de 62 km que se vincula con la Ruta Provincial 7. El acceso puede tomarse cuatro kilómetros al norte de Abra Pampa, desde la Ruta Nacional 9.

También hay guías locales que acompañan recorridos por los corrales cercanos a las casas, donde se desarrolla la actividad ganadera con ovinos, camélidos y caprinos