La región tiene este domingo su primer ensayo electoral antes del 2027. Es en Bariloche, la ciudad más poblada de Río Negro, donde los partidos competirán por las 15 bancas de convencionales constituyentes que reformarán la Carta Orgánica tras 20 años.
El desafío político lo puso el intendente Walter Cortés, un dirigente gremial que se impuso sorpresivamente en las elecciones municipales del 2023 y cuya imagen positiva sedujo al gobernador Alberto Weretilneck, quien es aliado en estos comicios.
El frente electoral que conformaron ambos, Estamos Haciendo Bariloche, lleva como principales propuestas fijar que un 40% del presupuesto anual de la ciudad se destine a obra pública, una «desburocratización» del municipio y la reducción del número de concejales, que hoy es de 11.
El espacio corre con ventaja el domingo y podría darle, no solamente una temprana ratificación en las urnas a Cortés, que hoy es uno de los referentes con mejor posicionamiento a nivel provincial, sino un motivo para festejar a Weretilneck, quien aún no tiene la reelección asegurada el año que viene.
El padrón incluye a más de 115.000 electores, quienes deberán optar entre 13 listas en una Boleta Única de Papel. Para determinar las bancas se utilizará el sistema D’Hondt, con un piso mínimo del 5% para entrar en el reparto. Si el oficialismo puede ganar unos siete escaños, como estiman los más optimistas, quedarán pocos lugares para los partidos de la oposición.
La oferta del domingo incluye una alianza integrada por La Libertad Avanza, el PRO y el partido CREO de Aníbal Tortoriello, un experimento de unidad que lideró el senador Enzo Fullone y que, de salir bien, también lo podría posicionar mejor para las provinciales del 2027.
El peronismo, que aceita su armado provincial con María Emilia Soria, no tuvo a la precandidata a gobernadora al frente de la campaña, pese a que dijo tener «el corazón puesto» en Fuerza Bariloche, la lista que integran el PJ y otras agrupaciones afines. La alianza tuvo su actividad de cierre el jueves a orillas del lago Nahuel Huapi con la diputada nacional y expresidenta de la CNEA, Adriana Serquis, y a la exintendenta «Maru» Martini como principales figuras