- El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, Roberto Cacciola, proyecta exportaciones mineras por más de 35.000 millones de dólares hacia 2034-2035, impulsadas por el litio y el cobre.
- En el ciclo Visión 360° de Clarín analizó inversiones, infraestructura, sostenibilidad y el futuro de la actividad.
La minería argentina atraviesa un momento de expansión que pocos sectores pueden mostrar. Así lo planteó Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), durante su participación en el ciclo Visión 360° de Clarín, donde analizó la producción, las inversiones y las oportunidades que se abren para el país en el escenario global.
Los números respaldan el diagnóstico. Las exportaciones mineras pasaron de 4.000 millones de dólares en 2024 a 6.000 millones en 2025, y este año rondarán entre 9.500 y 10.000 millones de dólares. Detrás de ese salto aparecen dos motores: la suba de los precios del oro y la plata, y el crecimiento sostenido de la producción de litio, que pasó de 32.000 toneladas de carbonato en 2022 a una estimación de 160.000 toneladas para 2026.
Y lo que viene, según Cacciola, es el cobre. Con siete proyectos disponibles para iniciar su construcción, la Argentina podría pasar de producir apenas 40.000 toneladas anuales a un millón y medio de toneladas de cobre fino por año hacia 2034-2035. En ese escenario, el sector podría superar los 35.000 millones de dólares de exportaciones, un nivel cercano al del campo.
En el ciclo Visión 360° de Clarín, el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, Roberto Cacciola, analizó inversiones, infraestructura, sostenibilidad y el futuro de la actividad.
Para sostener ese camino, el titular de la cámara destacó el equilibrio fiscal, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las modificaciones a la Ley de Glaciares, y advirtió sobre la necesidad de inversión en infraestructura, rutas y ferrocarriles. También comparó el potencial minero con el de Vaca Muerta y dejó un mensaje para los inversores: que la Argentina pase a ser “un país minero y no un país con minería”.
Roberto Cacciola: el presente y el futuro de la minería en la Argentina
-¿Cómo se puede describir hoy el mapa de la producción minera en la Argentina y qué hay que hacer para que sea sostenible en el tiempo?
–La producción minera, en términos generales, viene en pleno crecimiento, y esto lo demuestra la evolución de las exportaciones de los últimos años. Para dar datos concretos: en 2024 la Argentina exportó minerales por 4.000 millones de dólares; en 2025, por 6.000 millones, y este año vamos a estar en una cifra de entre 9.500 y 10.000 millones.
Este crecimiento, hasta 2026 inclusive, se sostiene en dos temas fundamentales: la mejora sustancial en los precios del oro y de la plata, y el crecimiento sostenido y permanente del litio. En el caso del oro y de la plata, hay un incremento de los valores absolutos de exportación vinculado con el precio, pero una caída permanente en la producción. En el litio, en cambio, hay un crecimiento sostenido y permanente de la producción.
Entrando en datos, en 2022 la Argentina producía 32.000 toneladas de carbonato de litio. En 2025 produjo 116.000 y este año estimamos 160.000, con una capacidad instalada de 200.000. Esa brecha entre las 160.000 y las 200.000 se explica porque algunos proyectos todavía están en etapa de normalización de la producción, pero además hay unos cuantos en proceso de construcción y de ampliación. Y ya hablando del futuro, estimamos que para 2033 ó 2034 podríamos superar las 400.000 toneladas de carbonato de litio, convirtiéndonos en uno de los principales jugadores mundiales en su producción.

Ahora, lo que viene es el cobre. La Argentina prácticamente no produce cobre: tiene un pequeño proyecto en Jujuy que produce 40.000 toneladas por año. Con los proyectos que están en cartera, para 2034 ó 2035, dependiendo de cuánto tiempo demore su construcción, estaríamos en condiciones de producir del orden del millón y medio de toneladas de cobre fino por año, que partiendo prácticamente de cero es un crecimiento enorme. Para dar cifras comparativas, Chile tiene una producción de 5 millones de toneladas de cobre fino por año. Nosotros, a partir de los proyectos en cartera, que son siete los que están disponibles para empezar su construcción, estimamos que podamos alcanzar esa cifra dentro de cinco o seis años.
-Mencionó que, en litio, la Argentina está camino a ser uno de los grandes productores mundiales. ¿Con qué herramientas cuenta hoy el país y cuáles debería desarrollar, en términos de financiamiento e inversión, para dar ese salto y convertirse en uno de los principales jugadores de la minería, no solo con el litio, sino también con el cobre y el resto de los minerales?
-Ese camino tiene que ver con lo que se necesita y con algunas cosas importantes que ya se hicieron. Hay tres aspectos para resaltar que deberíamos mantener. Primero, el equilibrio fiscal, que es un tema fundamental para la decisión de los inversores. El segundo tema importante ha sido la sanción del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Y el tercero, en el cobre fundamentalmente, las modificaciones a la Ley de Glaciares, que tenía unos vacíos muy grandes y generaba mucha incertidumbre.
Ahora, dicho esto, la Argentina tiene necesidades de infraestructura que van a tener que desarrollarse conjuntamente con los proyectos. No hay ninguna posibilidad de que algo ocurra antes que lo otro. Entonces, acá hay que apostar fuertemente a mejorar el estado de las rutas nacionales y hacer competitivo el ferrocarril.

Hay mucho interés, porque claramente la Argentina es un jugador importante al tener dos minerales críticos de amplia relevancia en el mundo. Es una cuestión de trabajar fuertemente en los temas que vienen por delante. Y acá nosotros, desde hace años, venimos poniendo como centro de todo este proceso el desarrollo de las personas, que se vincula con la preparación de los recursos que necesita la minería, la preparación de los recursos que necesitan los proveedores y, en definitiva, con que la industria nacional también sea un jugador importante en todo el desarrollo minero.
Hay que imaginarse que, si todo va muy bien, proyectamos que para 2034 ó 2035 podríamos tener un nivel de exportaciones superior a los 35.000 millones de dólares, lo que nos ubica en un lugar cercano a lo que es el campo, a lo que puede ser la industria. Y bueno, hay que recorrer el camino y consolidar todo este proceso en el que, si bien las expectativas son muy grandes, las realidades se van produciendo.
Minería y Vaca Muerta: un potencial repartido en varias provincias
-Desde hace años se habla mucho de Vaca Muerta, de su desarrollo y de su potencial. La minería también tiene un potencial muy fuerte, y recién la puso en comparación con el campo. Si tuviéramos que ponerle un título, ¿cuán cerca estaríamos de un Vaca Muerta?
-Sería inapropiado de mi parte dar una proyección total, pero voy a dar un marco, que me parece que es lo fundamental. Vaca Muerta es impresionante. Ahora, Vaca Muerta está concentrada en una provincia. Lo que pasa con la minería es que tenés la concentración en varias provincias: tenés el litio en el triángulo del litio, en Catamarca, Salta y Jujuy; después tenés el oro y la plata fundamentalmente en el sur, y también en Salta, con proyectos importantes; y después tenés el cobre en provincias adicionales que se suman, como San Juan y Mendoza, y también Catamarca.
Entonces, si hablás por dimensión geográfica de país, yo te diría que no debería haber grandes problemas para que, en su conjunto, se iguale a Vaca Muerta. Lógicamente tenemos que recorrer un camino, es un proceso, pero son muchos más proyectos mineros que Vaca Muerta en sí misma. Entonces, no hay ningún motivo para no pensar que la minería puede alcanzar lo que está produciendo Vaca Muerta o eventualmente superarlo. Es mucho más amplio el territorio y la cantidad de minerales que están en juego.
Minería sostenible: la seguridad y el ambiente, antes que la producción
-Alrededor de la minería siempre se habla de sustentabilidad. ¿Qué trabajo hace la Cámara para el desarrollo social de cada uno de los proyectos, para que sean sostenibles y para que haya una mirada puesta en el cuidado ambiental?
-La minería en el mundo ha tenido mala prensa de alguna forma. Y no es lo mismo la minería de hace 40 años que la actual. Hace 30 años, a la persona que se negaba a hacer un trabajo inseguro se la castigaba. Hoy se la premia, porque realmente tener un accidente grave en minería afecta muchísimo a la credibilidad, afecta al entorno, afecta a sus compañeros, y de alguna manera esto está presente.
La seguridad de las personas y el cuidado ambiental son prioritarios sobre la producción. Es importante que la gente conozca que esos son los temas centrales en los proyectos mineros, sobre todo tratándose de inversores internacionales que actúan del mismo modo, en especial en el mundo occidental. Hoy las normas de cuidado de las personas y, fundamentalmente, de cuidado del ambiente son mucho más rigurosas que en cualquier otra industria, porque el más mínimo evento en minería se multiplica por 100 cuando ocurre.
Siempre vas a ver que en cualquier proyecto minero, cuando hay reuniones internas o reuniones generales, los dos temas que van primero, antes de la evolución productiva, son qué pasó con la seguridad en los yacimientos y qué pasó con el cuidado ambiental.

Fijate que hay un tema central en todo lo que viene de desarrollo de proveedores: lo fundamental es que los que vayan a ser proveedores de la minería tengan las mismas condiciones rigurosas de trabajo en estos dos aspectos fundamentales, el cuidado de las personas y el cuidado ambiental. Y hay un dato, porque todavía hay camino por recorrer: los incidentes y accidentes de las personas que trabajan directamente en la minería son cada vez menores, en cantidad y en gravedad. Donde tenemos que trabajar mucho es para que los proveedores que se inserten en la minería tengan las mismas condiciones de rigurosidad que tienen los proyectos mineros.
El mensaje a los inversores: el cobre, “una revolución impresionante”
-Finalmente, ¿qué mensaje se les podría dar desde la Cámara a quienes desde el mundo miran a la Argentina como una posibilidad de inversión? ¿Es el momento?
-La Argentina, de alguna manera, todavía no es un país minero. Es un país que está consolidando su minería, y lo que viene es mucho mayor de lo que existe, porque el cobre va a ser una revolución impresionante. Entonces, lo que le digo al inversor extranjero es que considere claramente que en la Argentina tiene en este momento seis proyectos de clase mundial en cobre, único país en el mundo que tiene esa situación fáctica, y que vea que hay que instalar definitivamente a la minería en la Argentina.
Lo que les pido es que tengan una visión, lógicamente, para desarrollar buenos negocios en la Argentina, pero que tengan claro que, para que la actividad sea beneficiosa para todos, la industria nacional tiene que tener una participación efectiva. Y la minería tiene que lograr que consideremos a la Argentina como un país minero y no un país con minería.
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