La compañía produjo 1,3 millones de onzas de oro y generó US$ 1.900 millones de flujo de caja libre entre julio y septiembre. Con una sólida posición financiera, nuevas inversiones internacionales y mejores perspectivas para el cierre del año, Newmont incluyó a Cerro Negro, en Santa Cruz, entre las operaciones que contribuirán al crecimiento productivo del último trimestre.
Newmont Corporation presentó ayer sus resultados financieros y operativos correspondientes al tercer trimestre de 2026, con cifras que reflejan la magnitud de su actividad internacional y una capacidad de generación de recursos que le permite sostener inversiones, fortalecer su posición financiera y distribuir capital entre sus accionistas. El informe también contiene una referencia particularmente relevante para Santa Cruz: la compañía prevé un incremento de la producción en Cerro Negro durante los últimos tres meses del año, impulsado por mejoras de productividad y el avance de la explotación a cielo abierto en Vein Zone.
La minera estadounidense, considerada la mayor productora de oro del mundo, informó una producción atribuible de 1,3 millones de onzas entre julio y septiembre, resultado que le permite mantener su proyección anual cercana a los 5,3 millones de onzas. Durante el mismo período generó ingresos por US$ 6.360 millones, obtuvo una utilidad neta atribuible a sus accionistas de aproximadamente US$ 2.500 millones y registró un EBITDA ajustado cercano a los US$ 4.000 millones.
Uno de los indicadores más significativos fue el flujo de caja libre, que alcanzó los US$ 1.912 millones. Este concepto representa, en términos generales, los recursos disponibles después de considerar las inversiones de capital correspondientes y constituye una referencia importante para evaluar la capacidad de una empresa de financiar nuevos desarrollos, atender sus compromisos y remunerar a sus accionistas.
La compañía también informó ganancias ajustadas de US$ 2,20 por acción, por encima de las expectativas de los analistas, y cerró septiembre con US$ 8.800 millones en efectivo y equivalentes, además de una liquidez total de US$ 12.800 millones. A esto se suman US$ 1.900 millones destinados a dividendos y recompra de acciones desde la presentación de sus resultados anteriores, una cifra que no debe confundirse con una distribución realizada exclusivamente durante el tercer trimestre.
Los resultados estuvieron acompañados por una mejora en los costos de producción. Newmont reportó un costo total de sostenimiento, conocido como AISC, de US$ 1.454 por onza de oro, mientras que el precio promedio realizado por la compañía alcanzó los US$ 4.317 por onza. Aunque ambos indicadores no son directamente equivalentes a un margen neto de ganancia, permiten dimensionar las condiciones económicas favorables bajo las cuales operó el grupo durante el período.
La presidenta y directora ejecutiva de Newmont, Natascha Viljoen, destacó que los resultados mantienen a la empresa encaminada hacia sus objetivos anuales, respaldados por el desempeño operativo de sus activos y la disciplina en la administración de costos.
En el plano internacional, uno de los acontecimientos corporativos más importantes fue la modificación del acuerdo que regula Nevada Gold Mines, la sociedad integrada por Barrick Mining, con una participación del 61,5%, y Newmont, con el 38,5% restante. La actualización contempla la incorporación de activos anteriormente excluidos de la estructura conjunta, entre ellos Fourmile, aportado por Barrick, y Fiberline y Mike, pertenecientes a Newmont.
La operación busca facilitar una planificación integrada de los recursos minerales y aprovechar la infraestructura existente, con posibilidades de mejorar la eficiencia y fortalecer el desarrollo futuro del complejo. El acuerdo también contempla un pago previsto de US$ 1.950 millones de Newmont a Barrick durante el cuarto trimestre de 2026.
En Canadá, la compañía continúa avanzando con Red Chris Block Cave, un proyecto de cobre y oro ubicado en Columbia Británica. La primera etapa contempla una vida operativa estimada de 13 años, durante los cuales se proyecta producir aproximadamente 3 millones de onzas de oro y más de 850.000 toneladas de cobre. Sin embargo, el desarrollo todavía se encuentra sujeto a una decisión definitiva de inversión, prevista para principios de 2027, por lo que estas cifras representan proyecciones y no producción comprometida.
Cerro Negro: mayor producción prevista y una operación estratégica para Santa Cruz
Para Santa Cruz, el dato más relevante del informe no está exclusivamente en los resultados financieros globales, sino en las perspectivas de Cerro Negro, el complejo minero ubicado en cercanías de Perito Moreno. Newmont identificó expresamente a la operación santacruceña entre los activos que contribuirían a que el cuarto trimestre de 2026 se convierta en el período de mayor producción de oro del año para la compañía.
El documento atribuye esa expectativa a la continuidad de las mejoras de productividad y a la actividad minera en el sector a cielo abierto Vein Zone. Se trata de una referencia importante porque confirma que la operación argentina forma parte de la planificación productiva de corto plazo de Newmont, en paralelo con sus proyectos de extensión de vida útil.
El reporte también permite observar la evolución reciente de Cerro Negro. Según las cifras operativas publicadas, el yacimiento produjo aproximadamente 46.000 onzas de oro durante el primer trimestre de 2026, 49.000 durante el segundo y 55.000 entre julio y septiembre. De esta manera, la producción acumulada durante los primeros nueve meses alcanzó las 150.000 onzas, con un incremento del 12,2% en el tercer trimestre respecto del anterior.
En ese contexto, las proyecciones internacionales se vinculan directamente con una discusión que mantiene plena vigencia en Santa Cruz: cómo lograr que el crecimiento de la actividad minera se traduzca en oportunidades concretas para los trabajadores, contratistas y proveedores de las localidades cercanas a los yacimientos.
La capacidad financiera demostrada por Newmont constituye un respaldo para sus planes de inversión, aunque los resultados corporativos no permiten establecer, por sí solos, cuánto de ese flujo de caja se destinará específicamente a Cerro Negro ni cuál será su impacto efectivo sobre el empleo y las compras locales.
Esta distinción resulta especialmente importante después de los controles realizados por organismos provinciales durante septiembre, cuando se detectaron incumplimientos que derivaron en medidas preventivas y requerimientos de adecuación en distintos sectores de la operación. Las perspectivas de crecimiento productivo conviven, por lo tanto, con la necesidad de sostener condiciones de seguridad, cumplimiento normativo y una relación estable con los trabajadores y las empresas contratistas.
El desafío para el último tramo de 2026 será observar cómo evoluciona esa recuperación productiva, qué avances concretos registra el programa de expansión y de qué manera se materializan las oportunidades para la cadena de valor santacruceña.
A escala global, Newmont proyecta producir aproximadamente 1,365 millones de onzas atribuibles de oro durante el cuarto trimestre, con lo cual espera alcanzar su objetivo anual. Además de Cerro Negro, la compañía anticipa mayores aportes de Tanami, en Australia; Ahafo North, en Ghana; y Lihir, en Papúa Nueva Guinea, aunque advirtió sobre riesgos climáticos que podrían afectar el desempeño de esta última operación.