Catamarca, Jujuy y Salta exportaron en conjunto U$S 1.803 millones en productos mineros durante 2025, pero los ingresos por regalías tuvieron una incidencia marginal en sus presupuestos. Un informe del IERAL advierte sobre el desafío de convertir el auge del litio en más recursos públicos, inversión en infraestructura y empleo local.
El crecimiento de la minería en el norte argentino contrasta con su aporte directo a las cuentas públicas provinciales. Aunque el litio y otros minerales ganaron protagonismo en las exportaciones de Catamarca, Jujuy y Salta, las regalías mineras representaron menos del 1% de los ingresos de esas jurisdicciones, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea.
Los datos de 2025 muestran la dimensión de esa brecha. La minería concentró el 94% de las exportaciones de Catamarca y el 80% de las de Jujuy, mientras que en Salta representó el 44%. Sin embargo, las regalías equivalieron al 0,46% de los ingresos provinciales catamarqueños y al 0,96% de los jujeños. Para Salta, el estudio estimó que las regalías específicamente mineras aportaron apenas el 0,2% de los recursos totales.
El contraste plantea un desafío para las provincias que concentran algunos de los principales proyectos mineros del país: lograr que la expansión de la actividad se traduzca en mayores ingresos fiscales, infraestructura y desarrollo económico que perdure más allá de la explotación de los yacimientos.
U$S 1.803 millones en exportaciones mineras
Catamarca, Jujuy y Salta reunieron alrededor del 30% de las exportaciones mineras argentinas en 2025, con ventas externas por U$S 1.803 millones, de acuerdo con el relevamiento del IERAL.
Jujuy mantuvo el mayor volumen exportador del grupo durante el período 2023-2025, mientras que Catamarca y Salta mostraron una trayectoria creciente, especialmente en el último año. El desarrollo del litio fue uno de los principales motores de esa expansión: el mineral explicó aproximadamente la mitad de las exportaciones mineras conjuntas de las tres provincias en 2025.
La actividad tiene un peso especialmente significativo en las economías con una estructura exportadora concentrada en pocos productos. En Catamarca, la minería explica casi la totalidad de las ventas al exterior; en Jujuy representa cuatro de cada cinco dólares exportados. Salta cuenta con una matriz más diversificada, aunque el sector también tiene una participación relevante.
Las ampliaciones de capacidad productiva y los nuevos proyectos vinculados con el litio podrían impulsar las exportaciones en los próximos años. Sin embargo, ese crecimiento no se refleja de manera equivalente en los ingresos por regalías.
Cuánto aportan las regalías a las cuentas públicas
El informe destaca que las regalías constituyen solo una parte de la contribución fiscal de la minería. La actividad también genera recursos a través de otros tributos y puede ampliar la recaudación mediante el empleo, la contratación de servicios y el movimiento económico que produce en cada provincia.
Aun con esa salvedad, el peso de las regalías resulta reducido frente a la magnitud del negocio exportador. El IERAL compara esta situación con la de provincias petroleras como Neuquén, donde las regalías hidrocarburíferas tienen una incidencia importante en el financiamiento estatal.
La diferencia también se observa al analizar cuánto representan estos recursos frente a la inversión pública provincial. Entre 2023 y 2025, las regalías mineras financiaron el equivalente a entre el 8% y el 9% de la inversión pública de Jujuy. En Catamarca, la proporción osciló entre el 3% y el 4%, mientras que en Salta se ubicó entre el 1% y el 5%.
En consecuencia, incluso en las jurisdicciones donde la minería domina las exportaciones, la ejecución de obras y las adquisiciones de bienes de capital dependen principalmente de otras fuentes de financiamiento.
Menos inversión pública dentro de los presupuestos
El estudio también examinó la evolución de la inversión real directa -que incluye principalmente construcciones y compras de bienes de capital- y las transferencias de capital destinadas a financiar inversiones de otros organismos.
Catamarca fue la provincia que asignó la mayor proporción de sus ingresos a estos gastos durante 2023-2025, con un promedio del 14%. Jujuy se ubicó en un nivel intermedio, mientras que Salta registró la menor participación relativa.
En las tres jurisdicciones, la proporción del presupuesto destinada a inversión pública se redujo durante ese período. En Catamarca pasó del 19% de los ingresos en 2023 al 11% en 2025. En Jujuy descendió del 12% al 10%, y en Salta cayó del 8% al 6%.
El IERAL aclara que estos porcentajes muestran una menor participación de la inversión dentro de los presupuestos, pero no permiten concluir por sí solos que las obras y las compras de capital hayan disminuido en términos reales.
El empleo y los proveedores, claves para ampliar el impacto
La minería también tiene un efecto sobre el mercado laboral y otras actividades económicas. Según datos de la Secretaría de Minería de la Nación utilizados en el informe, Catamarca, Jujuy y Salta reunían alrededor de 12.520 empleos mineros formales en marzo de 2026, equivalentes al 31% del total registrado en el país.
El impacto puede extenderse a la construcción, el transporte, la logística, la industria y los servicios profesionales. Para que ese movimiento genere más actividad y recaudación dentro de las provincias, el informe subraya la importancia de desarrollar proveedores locales y ampliar la participación de empresas de la región en las cadenas de suministro.
La contratación de servicios, el abastecimiento de insumos y la ejecución de obras vinculadas con los proyectos mineros pueden generar empleo adicional y fortalecer otras ramas productivas. A su vez, una mayor actividad económica puede ampliar los ingresos tributarios provinciales más allá de las regalías.
El desafío de financiar la expansión minera
El crecimiento de los proyectos exige infraestructura vial, energía, transporte y servicios capaces de sostener operaciones que pueden extenderse durante décadas. Pero los ingresos por regalías todavía tienen una incidencia limitada en los presupuestos y no alcanzan para financiar una porción determinante de la inversión pública.
Por eso, el IERAL plantea la necesidad de explorar fuentes alternativas de financiamiento, mejorar la administración tributaria y ampliar los encadenamientos productivos locales para que una mayor parte de la riqueza generada por la minería permanezca en las economías provinciales.
El desafío tiene una dimensión de largo plazo: los minerales son recursos no renovables. Para las provincias del norte, la etapa de expansión del litio representa una oportunidad para desarrollar actividades económicas, proveedores y fuentes de recaudación que puedan sostenerse incluso cuando los yacimientos dejen de producir.
La cuestión central, según los datos del informe, no pasa únicamente por cuánto exporta la minería, sino por cuánto de ese crecimiento se transforma en ingresos públicos, inversión y desarrollo económico local