Con la expansión que muestra la industria minera en la Argentina surge una cada vez mayor demanda de capital humano calificado.
Para dar respuesta a esto, la Universidad Siglo 21 (UES21) y la Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo del Grupo Banco Mundial dentro del sector privado, sellaron una alianza estratégica destinada a transformar la formación profesional y abastecer la creciente demanda laboral del sector minero y su cadena de valor en todo el país.
La iniciativa busca articular de manera directa los requerimientos operativos de las compañías extractivas con la oferta académica universitaria, impulsando programas de rápida inserción y de alcance federal.
Para ello, la IFC realizó un trabajo de diagnóstico donde se identificaron las necesidades específicas de las compañías y se estructuró un modelo educativo modular compuesto por 90 propuestas académicas que van desde cursos breves y diplomaturas hasta tecnicaturas de tres años, carreras de grado y posgrados.
«Esto se inicia a partir de una alianza entre el IFC y la Universidad Siglo 21. El IFC empezó a hacer un trabajo diagnóstico de toda la brecha que hay en materia de capital humano para el desarrollo de la minería», cuenta Leonardo Medrano, rector de la Universidad Siglo 21.
El objetivo central es dinamizar el mercado de trabajo y ofrecer rutas formativas flexibles, adaptadas tanto a jóvenes recién egresados de la escuela secundaria como a adultos en proceso de reconversión laboral.
¿Qué perfiles está buscando la industria minera?
El relevamiento de mercado de la IFC realizado junto a la industria permitió detectar 64 perfiles profesionales considerados críticos para el desarrollo de la actividad.
De acuerdo con el diagnóstico, cerca del 80% de los nuevos puestos de trabajo que demandará el sector corresponderán a personal técnico de media calificación y a empleados de oficinas corporativas.
Entre las especialidades técnicas más urgentes sobresalen los operadores de instalaciones y maquinarias, soldadores, técnicos mineros y especialistas en metalurgia, sumados a los profesionales universitarios tradicionales.

A su vez, el programa enfatiza la necesidad de acelerar procesos de upskilling y reskilling (actualización y reconversión de habilidades) para responder a los altos estándares de sustentabilidad.
La demanda no se limita únicamente a las empresas operadoras de los yacimientos, sino que se extiende a toda la cadena de suministros. En este sentido, la capacitación comprende áreas clave como logística, gestión ambiental, seguridad industrial, hidrocarburos y geociencias.
El proyecto ya registra sus primeros hitos de ejecución en el norte argentino, puntualmente en la provincia de Jujuy, donde se contempla la capacitación inicial de más de 2.000 estudiantes mediante esquemas de becas cofinanciadas entre los gobiernos provinciales y empresas mineras privadas.
Sin embargo, la meta de los organizadores es escalar este modelo a todas las regiones productivas del país, abarcando no solo a los grandes proyectos de extracción, sino también a las comunidades locales y a las pequeñas y medianas empresas que integran el entramado de proveedores.

¿Por qué se eligió la UES21?
La elección de la Universidad Empresarial Siglo 21 por parte del organismo del Banco Mundial responde a su capacidad para implementar transformaciones educativas de gran escala y a su amplia cobertura territorial.
Nacida en Córdoba, la institución cuenta actualmente con más de 90.000 estudiantes, 110.000 egresados y una red de 320 Centros de Aprendizaje Universitario (CAU) distribuidos en la Argentina, lo que le permite brindar formación en localidades pequeñas cercanas a los yacimientos.
A esta capilaridad geográfica se suma un modelo pedagógico centrado en la tecnología, el uso de simuladores y una arquitectura modular que facilita el aprendizaje acumulativo. Esta estructura permite que los alumnos obtengan certificaciones intermedias de rápido impacto en el empleo.
«Siglo 21 es la punta de lanza o nuestro caso testigo por la rapidez con la que tomó la propuesta y el desafío de servir a la industria de la minería y la energía, que son los sectores más pujantes», destacó Mariana Lef, Oficial de Operaciones de Preinversión y Asistencia Técnica en Salud y Educación de la IFC,
La oferta pedagógica busca que las comunidades cercanas a los yacimientos reciban herramientas no solo para prestar servicios a las grandes firmas, sino también para consolidarse como emprendedores y empresarios autónomos.

«Diseñamos una propuesta integral que sirve no solamente para el talento vinculado a la operación minera per se, sino pensada en toda la cadena de valor y todos los proveedores que requiere la industria minera», explicó Leonardo Medrano, rector de la Universidad Siglo 21.
Participación y rol de la IFE
El rol de la IFC va significativamente más allá del financiamiento convencional. La entidad multilateral aportó una metodología internacional de análisis de brechas de capital humano, mapeando competencias y validando los requerimientos directamente con directivos y cámaras del sector minero.
Este enfoque busca adaptar esquemas de coordinación público-privada aplicados con éxito en potencias mineras como Chile (a través del marco ELEVA), Canadá y Australia.
Mariana Lef de IFC, explicó que los programas de Salud y Educación de la IFC, buscan determinados objetivos como la creación de empleo formal y de calidad en este caso en Argentina.
«En IFC y el Grupo Banco Mundial la prioridad es la creación de empleo. Si en Argentina ese empleo lo va a crear la minería, vamos a apoyar esa creación de empleo y la educación es el puente, la infraestructura de capital humano».
Además del marco metodológico, la relación entre ambas instituciones contempla una asistencia técnica e inversión de mayor escala para fortalecer los proyectos estratégicos de la universidad. Paralelamente, la IFC colabora en la articulación de acuerdos entre empresas privadas y estados provinciales para la gestión de fondos y becas de estudio