La iniciativa busca fomentar que los vecinos reparen sus techos para reducir la dependencia de ayuda gubernamental en caso de emergencia climática. Pero también premia al contribuyente «cumplidor» y beneficiaría a los comercios locales.

El tercer artículo del escrito dice: «Podrán acceder al beneficio los propietarios, poseedores legítimos y, excepcionalmente, quienes acrediten legítima tenencia del inmueble destinado a vivienda de residencia habitual y/o comercial, siempre que cuenten, en este último caso, con autorización del titular del inmueble cuando correspondiere.
Los beneficios que persigue la presente ordenanza podrán ser aplicados a locales comerciales que cuenten con la habitación correspondiente vigente, tramitados por el titular del comercio y no siendo excluyente en este último caso entre el local comercial y la vivienda de residencia habitual».
Esto significa que, quien sea propietario de una vivienda y un local, puede pedir el beneficio para ambos inmuebles.
Es decir, el vecino compra materiales para reparar techos, presenta la documentación y se le descuenta lo gastado de su deuda.
¿Qué tipo de materiales pueden ser reconocidos?
El texto desarrollado por Jaime lo detalla:
1. Membranas asfálticas;
2. Membranas líquidas e impermeabilizantes;
3. Chapas destinadas a reparación o sustitución de cubiertas;
4. Maderas y elementos estructurales destinados a la reparación de techos;
5. Aislantes térmicos e hidrófugos;
6. Elementos de fijación y materiales complementarios indispensables para la colocación o reparación;
7. Otros materiales que, por sus características y destino, determine la reglamentación.
Un beneficio, pero con condiciones
Entre los puntos a tener en cuenta del proyecto de ordenanza es que el descuento (tanto en deudas como en tasas futuras) tiene un límite de reconocimiento equivalente al valor comercial de «hasta cinco (5) rollos de membrana asfáltica de 10 mm».
Por otro lado, la compra de materiales debe haber sido hecha en locales de Lavalle exclusivamente.
«Esto es para que, de alguna forma ese crédito que tiene el Municipio por deudas de tasas y servicios…queden en los comercios lavallinos a modo de un ‘compre local’, se van a aceptar sólo facturas de ferreterías, corralones, etc. sólo de Lavalle…es una forma de también favorecer al comercio del Departamento en tiempos difíciles», explicó el concejal.
Pero quizás una de las restricciones del proyecto más importantes es para quienes soliciten cualquier tipo de «asistencia o ayuda» municipal. El texto dice que al momento de solicitarla: «…deberá haberse acogido previamente, o acogerse al momento de la solicitud, a alguno de los planes de regularización de deuda que la Municipalidad de Lavalle mantenga vigentes para los vecinos, debiendo abonar al menos la primera cuota».
Un reconocimiento para quienes cumplen
En diálogo con El Despertador, Juan Jaime explicó que el Programa Techo Seguro «busca reconocer al vecino cumplidor». Es decir, a quienes se encuentran al día con el pago de las tasas y contribuciones municipales.
Como una forma de premiar su cumplimiento el Municipio permitiría, en caso de aprobarse la ordenanza, que estos contribuyentes puedan descontar la inversión en sus techos de obligaciones futuras en cuanto a los citados impuestos locales.
Esto es otro beneficio para los comerciantes dado que implica una suerte de ahorro en un contexto macroeconómico donde la actividad comercial mendocina está en dificultades.
Según la Federación Económica de Mendoza lleva una caída interanual de cerca del 3%. Pero comparando el nivel de ventas con el segundo semestre de 2023 el comercio de Mendoza está trabajando un -18% menos.
El aumento de la morosidad
Uno de los datos que fundamentan el proyecto es que «conforme surge de los registros contables municipales correspondientes al segundo trimestre del año 2026, existe un significativo nivel de morosidad acumulada en concepto de obligaciones municipales».
En diálogo con este medio el citado concejal dio números concretos: «a modo de ejemplo, la deuda por tasas y servicios municipales, que es la que pagan los vecinos en general, asciende a aproximadamente a $325.000.000.
En el caso de las deudas de comercio, servicio e industrias, suman unos $375.000.000».
Es decir, entre comerciantes y particulares le deben al Municipio alrededor de $700.000.000
Ahora bien, este incremento de la morosidad de los vecinos tendría una explicación macroeconómica y política.
A principios de este año lo decía Sebastián Oribe, secretario de Hacienda de Lavalle, en una nota con El Despertador: «Desde mi punto de vista el poder adquisitivo está estancado, ¿qué es lo primero que hace la gente cuando está ajustada? Deja de pagar los impuestos, los pasa para fin de año si les alcanza y si no se atrasa…»