En el corazón de la isla Grande de Tierra del Fuego, Tolhuin celebra este 9 de octubre su 54° aniversario, una fecha que invita a recorrer su historia, reconocer el esfuerzo de sus primeros pobladores y poner en valor la identidad de una comunidad que creció entre bosques, lagos y ríos. Desde sus orígenes vinculados a la actividad forestal hasta su consolidación como localidad turística y cultural, el llamado “Corazón de la Isla” construyó una identidad propia, profundamente ligada al territorio y a la vida de sus habitantes.
La historia institucional de Tolhuin comenzó el 9 de octubre de 1972, durante la gestión del entonces gobernador Gregorio Lloret, cuando, mediante el Decreto Ley 31, se estableció oficialmente la localidad. En aquellos años, la zona contaba con varios aserraderos y alrededor de 150 familias que vivían en condiciones difíciles, con escaso acceso a servicios esenciales como la atención médica, la educación y la seguridad. La necesidad de organizar la vida comunitaria y responder a esas demandas impulsó la creación de un nuevo centro poblado.
Ese mismo año se colocó la piedra fundamental en la intersección de las calles Lucas Bridges y Luis Cárdenas, un acontecimiento que simbolizó el inicio de una nueva etapa. La construcción de las primeras viviendas y de una escuela primaria acompañó el nacimiento de una comunidad que, con esfuerzo y organización, comenzó a echar raíces en el centro de la isla.
Con el paso del tiempo, Tolhuin avanzó en su desarrollo institucional. En 1991, cuando contaba con aproximadamente 442 habitantes, fue declarada comuna y comenzó una nueva etapa de organización política. Cuatro años después, en 1995, la Ley Provincial 231 estableció la Intendencia municipal, cuyo primer titular asumió el 11 de diciembre de ese año. Más adelante, en 2017, una ley amplió en aproximadamente 13.000 hectáreas el ejido municipal, abriendo nuevas posibilidades para planificar el crecimiento urbano, desarrollar infraestructura y proyectar futuras urbanizaciones.
La transformación de Tolhuin también estuvo acompañada por la diversificación de su economía. La actividad forestal, la extracción de turba en zonas cercanas y el turismo de naturaleza forman parte de su entramado productivo. Su ubicación entre Río Grande y Ushuaia la convierte, además, en un punto estratégico dentro de Tierra del Fuego, mientras que sus bosques, lagos y ríos atraen a visitantes interesados en el senderismo, la pesca y el ecoturismo. El crecimiento plantea, al mismo tiempo, el desafío de fortalecer los servicios y la infraestructura sin perder el vínculo con el entorno natural que distingue a la localidad.
Pero la identidad de Tolhuin no comienza con su fundación institucional. El territorio también guarda la memoria de los pueblos originarios, especialmente del pueblo selk’nam o Tsoneka, cuyas tradiciones, relatos y conocimientos forman parte de la historia ancestral fueguina. Entre las narraciones que recuperan ese universo cultural se encuentra la leyenda El Amanecer, incluida en el libro Joiuen Tsoneka, un relato mitológico que vincula los cielos rojizos con la historia del gigante Noshtex. Estas expresiones permiten reconocer la profundidad histórica y cultural de una tierra habitada mucho antes de la creación del pueblo moderno.
A 54 años de su fundación, Tolhuin celebra mucho más que una fecha en el calendario. Conmemora el trabajo de sus primeras familias, el crecimiento de sus instituciones, la construcción de una identidad colectiva y la riqueza natural y cultural que la distingue dentro de Tierra del Fuego. Su historia es la de una comunidad que pasó de ser un pequeño asentamiento vinculado a los aserraderos a convertirse en un punto de referencia en el centro de la isla, con nuevos desafíos y oportunidades por delante.
En cada aniversario, la memoria de los orígenes se encuentra con las expectativas del futuro. Tolhuin sigue latiendo como el corazón de la isla, sostenido por el arraigo de sus habitantes, la fuerza de su historia y el paisaje fueguino que acompaña su crecimiento
