Ingeniero White y un patrimonio urbano único en su tipo que pasa desapercibido

Ingeniero White y un patrimonio urbano único en su tipo que pasa desapercibido

Viviendas de chapa y madera conforman una arquitectura destacada, testimonio de los primeros años de la localidad portuaria.

Ingeniero White y un patrimonio urbano único en su tipo que pasa desapercibido

Por Mario Minervino
«Hay otros mundos, pero están en este». Paul Éluard

No hay otra localidad del país que tenga un patrimonio arquitectónico, cultural e histórico con las características del existente en Ingeniero White.

La referencia no es al entorno industrial, también destacado, sino al urbano, al conformado por decenas de modestas viviendas de madera y chapa, fabricadas cuando el lugar consolidaba su calidad portuaria. Se trata de construcciones livianas, de estética utilitaria, sin más ornamentos que alguna madera calada en los aleros, viviendas que son documentos físicos de una historia, social, laboral y portuaria.

Con mucho menos el barrio de La Boca congrega miles de turistas, con poco más una ciudad como Valparaíso es Patrimonio de la Humanidad. Pero en Ingeniero White este patrimonio pasa desapercibido, está quieto, en muchos casos descuidado y abandonado, como si nadie terminara de entender y asumir su valor.

Son casas que hablan de una vida obrera esforzada, de trabajadores portuarios, ferroviarios e industriales. Son parte de un paisaje único, porque para tener esa arquitectura hay que venir de un pasado industrial, ferroviario y portuario, el cual pocos lugares tienen.

Testimonios

«El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos». Marcel Proust.

La presencia de casas de una simpleza total, con galerías, techos, pequeñas ventanas, carpinterías y revestimientos a medida genera un tipo de arquitectura adaptada al lugar.

La madera y la chapa permitían construcciones rápidas, livianas y económicas. Tiene además un valor el conjunto. Una vivienda aislada puede parecer modesta, pero varias constituyen un paisaje trascendente. En Ingeniero White se encuentran, una y otra vez, de este lado de la vía y de aquel.

No son simples «casas de chapa o de madera”: son la expresión material de la sociedad que hizo funcionar el puerto. Casa modelo es un tesoro, lenguaje de un lugar y de un tiempo.

Hoy cuando un visitante toma fotografías, los propios vecinos muchas veces se incomodan o se sienten invadidos. En muchos casos no entienden que pueden tener de interesante sus casas. Se les podría decir, en un lenguaje más técnico, que son parte de una arquitectura vernácula portuaria, una arquitectura popular, de tradición inmigratoria, construcciones prefabricadas y modulares, que con sus galerías, aleros y separación del suelo responden a las condiciones del lugar. Que su presencia y repetición generan un paisaje urbano que no puede verse en otro lugar.

Obras cuya belleza reside en la proporción, los materiales, el color y su adaptación a la vida portuaria. Que se trata de un tesoro que está a la vista, al cual muy pocos son capaces de ver.

La mejora posible

La Inteligencia Artificial utilizada como herramienta para colorear y mejorar el aspecto de las viviendas permite tener una idea de cómo ese tipo de intervención podría modificar y valorizar el paisaje urbano.

 

Los colores fueron elegidos de manera arbitraria, podrían seguir algún patrón relacionado con el lugar. Lo que es común es que esté presente en variedad y tonos vivos. El potencial del lugar es enorme.

 

Otros modelos

Valparaíso. Colorida ciudad portuaria en la costa central de Chile, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se levanta frente al océano Pacífico rodeada por cerros que forman una especie de anfiteatro natural. Los barrios en las alturas poseen un tejido urbano espontáneo y orgánico, con casas multicolores, construidas con chapas y maderas de desecho de los barcos, pintadas con los sobrantes de pintura de los astilleros, creando una paleta de colores vibrantes y únicos.

 

La Boca. La arquitectura de este barrio se destaca por sus casas de madera y chapa ondulada, elevadas sobre pilotes para protegerlas de las frecuentes inundaciones. A fines del siglo XIX, los inmigrantes que llegaron al puerto usaron materiales sobrantes de los astilleros, como madera y chapas, para levantar sus viviendas. Como pintura usaban los sobrantes con los que pintaban los barcos. Al acabarse un color, continuaban con otro distinto, lo que generaba un estilo multicolor.

 

Camarones. Localidad del departamento Florentino Ameghino, Chubut, con 1.800 habitantes, ubicada sobre la costa atlántica. Durante su auge como puerto a principios del siglo XX, los barcos comerciales traían materiales de construcción. Se destacan las viviendas prefabricadas de chapa acanalada con estructuras y aberturas de maderas. En 2018 fue declarado Poblado Histórico Nacional.

Isla Maciel. Frente al barrio de La Boca, también se destaca por su valor histórico obrero, caracterizado por conventillos de chapa y madera. Conserva construcciones de dos o tres pisos, destinadas originalmente a los trabajadores portuarios, astilleros y frigoríficos, pintadas con una gran variedad de tonos vivos.

 

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