Río Negro pasó de importar el 70% del maíz que necesita a estar cerca del autoabastecimiento

Río Negro pasó de importar el 70% del maíz que necesita a estar cerca del autoabastecimiento

Impulsado por la expansión del riego y la integración con la ganadería, el cultivo de maíz alcanzó las 250.000 toneladas anuales en Río Negro. En el Día del Maíz, la provincia muestra cómo la producción local transformó la recría y engorde ganadero.

El crecimiento del maíz en Río Negro se da de la mano de la expansión del riego, la incorporación de pivotes, el acceso a maquinaria, el financiamiento para inversiones agrícolas y una ganadería pujante. Foto: archivo Juan Thomes.

El 29 de septiembre se conmemora el Día del Maíz y, en los últimos años, Río Negro duplicó la superficie de este cultivo y se acercó al objetivo del autoabastecimiento. Casi la totalidad del maíz producido en la provincia se destina a sistemas de producción de carne de la misma y del resto de la Patagonia. Producir más alimento cerca de los rodeos permite recriar, engordar y terminar más animales.

En esta fecha, que tiene su origen en México —cuna de la domesticación del maíz—, el foco está puesto en cómo este cultivo viene ganando lugar en Río Negro y en el desafío que todavía queda por delante. Hoy faltan alrededor de 100.000 toneladas anuales para cubrir la demanda provincial. Para cerrar esa brecha serían necesarias unas 10.000 hectáreas adicionales. Por eso, ampliar y modernizar la superficie bajo riego es una de las claves de la próxima etapa: más hectáreas productivas, más maíz y más alimento producido dentro de Río Negro.

Día del Maíz: Río Negro duplicó la superficie y produce el 70% de lo que necesita


En poco más de una década, el maíz cambió de escala en Río Negro. La superficie cultivada pasó de unas 12.000 a casi 28.000 hectáreas, la producción alcanzó alrededor de 250.000 toneladas anuales y la provincia pasó de importar cerca del 70% de lo que utilizaba a producir hoy aproximadamente el 70% de su propia demanda.

El crecimiento no ocurrió de manera aislada. La expansión del riego, la incorporación de pivotes, el acceso a maquinaria, el financiamiento para inversiones agrícolas y una ganadería que comenzó a recriar, engordar y terminar más animales dentro de la provincia fueron ampliando la necesidad y, al mismo tiempo, la capacidad de producir alimento localmente.

Hoy Río Negro demanda alrededor de 353.000 toneladas de maíz por año. Todavía faltan unas 103.000 toneladas para cubrir esa necesidad, un volumen que representa cerca de US$20 millones anuales en grano que debe comprarse fuera de la provincia. Ese número marca el próximo objetivo. Para producir localmente el maíz que todavía falta serían necesarias unas 10.000 hectáreas adicionales. En términos económicos, tres años del déficit actual equivalen a unos US$60 millones, una escala similar a la inversión destinada a infraestructura productiva dentro del programa financiado por el BID.

El maíz es un insumo esencial en la etapa de terminación bovina.
El maíz es un insumo esencial en la etapa de terminación bovina. Foto: archivo Florencia Salto.

La relación con la ganadería es directa: más del 98% del maíz producido en Río Negro se destina a sistemas de producción de carne de la provincia y la Patagonia. Producir ese alimento cerca de los rodeos permite reducir dependencia externa y completar más etapas del ciclo ganadero dentro de Río Negro.

Durante el circuito de exposiciones rurales, el gobernador Alberto Weretilneck resumió esa integración: “La agricultura viene creciendo sostenidamente, al igual que la ganadería. Las dos van hermanadas y van paralelas”. El planteo se traduce en una meta concreta: generar las condiciones para sumar las hectáreas necesarias y cubrir con producción rionegrina el 30% que todavía falta.

La Provincia trabajó durante estos años sobre distintas herramientas para acompañar ese crecimiento. A través del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Agencia de Desarrollo, el CFI, Banco Patagonia y Río Negro Fiduciaria se ampliaron alternativas para financiar riego, maquinaria, infraestructura, genética y capital productivo.

El potencial del maíz en Río Negro es grande debido a su gran oferta agroclimática: tierra, agua y clima hacen de Río Negro una zona privilegiada.
El potencial del maíz en Río Negro es grande debido a su gran oferta agroclimática: tierra, agua y clima hacen de Río Negro una zona privilegiada. Foto: archivo Alejandro Carnevale.

Este año se incorporaron líneas específicas de financiamiento junto al CFI para la tecnificación del riego, destinadas tanto a chacras en producción como a nuevas áreas bajo riego. Los productores pueden financiar inversiones en pivotes, goteo, aspersión, nivelación y equipamiento, con créditos de entre $4 millones y $500 millones. A esto se suma el financiamiento extrapredial para obras de infraestructura y energía necesarias para acompañar estas inversiones.

Además, se puso en marcha una nueva operatoria del PAR Maquinaria por $3.000 millones (equivalentes a casi US$2.000.000), con financiamiento de hasta $300 millones por equipo y plazos de hasta 60 meses, destinada a facilitar la incorporación de maquinaria para la producción.

Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro: "La agricultura viene creciendo sostenidamente, al igual que la ganadería. Las dos van hermanadas y van paralelas".
Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro: «La agricultura viene creciendo sostenidamente, al igual que la ganadería. Las dos van hermanadas y van paralelas». Foto: Luciano Cutrera.

El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, señaló: “Estos resultados muestran una ganadería que viene creciendo con más genética, más alimento y más producción dentro de Río Negro. El desafío ahora es seguir generando las condiciones para que cada vez una mayor parte de ese proceso, desde el maíz hasta la terminación de los animales, se haga dentro de la provincia”.

La infraestructura pública es la otra parte de esa ecuación. Río Negro cuenta con alrededor de US$60 millones del financiamiento del BID destinados específicamente a proyectos productivos de riego, electrificación y desarrollo de nuevas áreas. El programa contempla la modernización de sistemas existentes y nuevas obras en distintas regiones de la provincia. Margen Norte, Negro Muerto y otras áreas productivas forman parte de una planificación que busca sumar superficie bajo riego y mejorar la disponibilidad de energía para bombeo.

Cada vez más maíz rionegrino en los comederos de la provincia. Foto: archivo Florencia Salto.
Cada vez más maíz rionegrino en los comederos de la provincia. Foto: archivo Florencia Salto.

El secretario de Agricultura, Lucio Reinoso, explicó el alcance de esa transformación: “El maíz, de la mano de la ganadería, va a transformar la diversificación productiva de la provincia y generar valor a través de otros cultivos que no estamos acostumbrados a tener dentro de los valles”.

A esa infraestructura se suma una base forrajera que también creció. Río Negro supera hoy las 50.000 hectáreas de pasturas y producciones forrajeras, entre alfalfa, pasturas consociadas, verdeos y agropiro. Solo en los últimos ocho años se incorporaron unas 9.200 hectáreas de alfalfa, un crecimiento cercano al 32%.

La radiografía actual muestra así dos momentos. El primero ya ocurrió: Río Negro duplicó la superficie de maíz, alcanzó unas 250.000 toneladas y revirtió una dependencia que hace diez años obligaba a importar la mayor parte de lo que consumía. El segundo está en marcha: sumar riego, infraestructura, tecnología e inversión para producir dentro de la provincia las aproximadamente 100.000 toneladas que todavía faltan.

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