«Crédito hay en el país, pero se distribuye de forma asimétrica»: Formosa quedó última en el crecimiento del financiamiento productivo

«Crédito hay en el país, pero se distribuye de forma asimétrica»: Formosa quedó última en el crecimiento del financiamiento productivo
Un informe del IERAL mostró que el crédito destinado a los sectores productivos creció 91% en términos reales durante los últimos tres años en la Argentina. En el NEA aumentó 66%, pero Formosa quedó muy por debajo, con apenas un 17%. El economista Gerardo Alonso Schwarz explicó qué actividades están accediendo al financiamiento y cuáles son los principales obstáculos.

Mientras Formosa registró un crecimiento del 17% en el crédito productivo durante los últimos tres años, Chaco alcanzó el 43%, Misiones el 81% y Corrientes llegó al 110%.

Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), vinculado a la Fundación Mediterránea, puso el foco en un aspecto clave para cualquier economía: cuánto financiamiento está llegando a las empresas, comercios y productores para invertir, crecer y mejorar su actividad.

El dato general muestra una fuerte expansión. En los últimos tres años, el crédito destinado al sector productivo privado creció 91% en términos reales a nivel nacional , es decir, descontando el efecto de la inflación.

Pero cuando el análisis baja a las regiones, la fotografía cambia considerablemente. Y Formosa aparece en el extremo inferior de la comparación.

En contacto con Radio Uno, el economista jefe del IERAL para la región NEA, Gerardo Alonso Schwarz, explicó que en la región el crecimiento fue del 66% , por debajo del promedio nacional. En Formosa, en cambio, el aumento fue de apenas 17% , el menor registro entre las provincias analizadas.

La diferencia con las provincias vecinas

La comparación dentro del NEA permite dimensionar mejor la distancia.

Mientras Formosa registró un crecimiento del 17% en el crédito productivo durante los últimos tres años, Chaco alcanzó el 43%, Misiones el 81% y Corrientes llegó al 110% .

Para Schwarz, esto significa que Formosa no solamente parte de una participación históricamente baja dentro del crédito bancario destinado al sector privado, sino que además está perdiendo terreno frente a otras provincias.

«Estamos en las provincias que menor representación tienen en el stock total de crédito en el sistema financiero bancario de la Argentina y estamos perdiendo aún más lugares», explicó.

El economista señaló que esto representa un desafío tanto para el sector público como para el privado, porque el financiamiento es una de las herramientas que permiten concretar inversiones.

¿En qué se está usando el crédito en Formosa?

Otro de los aspectos analizados por el IERAL fue el destino de los préstamos.

En el conjunto del NEA aparecen actividades como la forestoindustria, la producción primaria, la construcción y los servicios vinculados con infraestructura, como agua, electricidad, telefonía e internet.

En Formosa, en cambio, el crecimiento está mucho más concentrado.

Uno de los rubros que más aumentó es el vinculado con la producción y procesamiento de alimentos y bebidas , principalmente derivados de carnes, frutas y verduras. Según el informe, ese sector registró un crecimiento del financiamiento del orden del 600% en los últimos tres años .

También aparece un fuerte incremento en la categoría de intermediación y servicios financieros. Schwarz, sin embargo, relativizó la importancia de ese dato porque se trata de operaciones propias del sistema financiero, como el financiamiento que un banco puede otorgar a una financiera o a sistemas de crédito vinculados con comercios.

«Yo no le daría tanta importancia a ese punto. El que está destacándose en crecimiento es la producción de alimentos y bebidas, principalmente derivados de carnes, frutas y verduras», explicó.

Qué ocurre en otras provincias del NEA

La diferencia se vuelve todavía más visible cuando se observan los sectores que están tomando crédito en las provincias vecinas.

En Chaco, por ejemplo, el informe registra un crecimiento del 1.200%  en el financiamiento destinado a actividades vinculadas con frutas, producción y procesamiento, cría de animales de granja y ganado.

En Corrientes, en tanto, aumentó un 580%  el crédito destinado a cereales y forrajeras, principalmente arroz, además del financiamiento para servicios agrícolas.

También existen otras actividades que están utilizando préstamos para renovar equipamiento, financiar capital de trabajo, realizar importaciones, ampliar comercios o mejorar sus instalaciones.

«Ese es el desafío: cómo facilitar la reconversión, la inversión y la mejora de la productividad del sector privado», sostuvo Schwarz.

Sin inversión, competir se vuelve más difícil

El economista vinculó el acceso al crédito con uno de los desafíos que enfrenta actualmente el sector productivo: mejorar su productividad para poder competir tanto con productos importados como en los mercados internacionales.

Para una empresa, explicó, existen básicamente dos caminos para financiar una inversión: utilizar las ganancias acumuladas de años anteriores o recurrir al crédito.

«Si tenemos que competir con importaciones, si tenemos que salir a competir al mundo con las oportunidades que aparecen ahora a través de los tratados internacionales, tenemos que invertir», planteó.

Y allí aparece, según el especialista, una de las principales dificultades que atraviesa Formosa: el crédito existe, pero no está llegando de la misma manera a todas las actividades ni a todas las regiones .

El problema no sería solamente la falta de crédito

Ante la pregunta de si el problema está en que los bancos no ofrecen financiamiento o en que las empresas no lo solicitan, Schwarz planteó una respuesta más amplia.

«Crédito hay en el país. Lo que pasa es que se distribuye asimétricamente, de forma no homogénea en todo el país», afirmó.

Según explicó, en el costo final de un préstamo no solamente inciden las tasas de interés y las decisiones de política monetaria tomadas a nivel nacional. También tienen peso los impuestos provinciales y las tasas municipales.

Por eso, consideró que las provincias y los municipios también pueden intervenir para reducir el costo financiero que enfrentan las empresas.

«Una buena medida podría llegar a ser justamente facilitar o disminuir esa presión fiscal subnacional y local, o sea, provincial y municipal», sostuvo.

Para Schwarz, una reducción de esa carga no resolvería por sí sola el problema del financiamiento, pero podría convertirse en una parte de la solución para que más empresas y productores puedan acceder al crédito y utilizarlo para invertir

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