El empresario cercano a Javier Milei contó por qué mantiene una participación minoritaria en la Falkland Islands Company y reveló que en 2017 intentó quedarse con el control de la firma, pero la operación fue bloqueada por las autoridades británicas.
Luego de quedar en el foco de atención tras revelarse una inversión en una compañía de gran relevancia económica en las Islas Malvinas, el empresario Eduardo Elsztain salió a explicar los motivos de su participación en la Falkland Islands Company (FIC). El titular de Banco Hipotecario aseguró que su objetivo era estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las islas como una forma de contribuir al reclamo argentino de soberanía.
La información generó repercusiones en redes sociales, donde incluso comenzó a circular la palabra “traidor” vinculada al empresario. Ante esto, el canciller Pablo Quirno salió en su defensa y escribió en X: “Todo lo contrario a traidor…”.
En ese contexto, Elsztain fundamentó su decisión de invertir en la compañía y explicó que estuvo vinculada con la posibilidad de estrechar los vínculos económicos, sociales, culturales y productivos entre Argentina y las Islas Malvinas, en línea con una estrategia que, según sostuvo, el país mantiene desde hace décadas en torno al reclamo de soberanía.
Según explicó, la decisión estuvo inspirada en una idea que le transmitía su abuelo Isaac: “Si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos evitado la guerra”. En ese sentido, recordó que Juan Domingo Perón había intentado adquirir la FIC en más de una oportunidad y que también hubo un intento del empresario metalúrgico César Cao Saravia en 1977.
“Pensé que una causa así podía contagiar a cientos de empresarios y ciudadanos argentinos que me acompañarían en la oportunidad de transformar nuestra relación con las Islas a partir del desarrollo económico y social. Al contrario de la cultura liberal de la bolsa inglesa, la propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas. Inclusive”, detalló.
En ese sentido, el empresario contó que comenzó a comprar acciones de la FIC con la intención de que una empresa argentina pudiera tener presencia en una compañía de peso en las islas. Actualmente, mantiene una participación minoritaria equivalente al 2,5% del paquete accionario, adquirida desde 2005/06.
El intento de Elsztain por quedarse con la compañía
La apuesta tomó una dimensión mayor en 2017, cuando los propios empleados de la FIC realizaron una oferta para comprar la empresa. Elsztain consideró que esa situación podía representar una oportunidad para intentar quedarse con el control de la compañía.
El empresario realizó entonces una oferta para adquirir una participación mayoritaria y, según explicó, esperaba que el proyecto pudiera además sumar a otros empresarios y ciudadanos argentinos interesados en desarrollar una relación económica más estrecha con las islas.
Sin embargo, la operación fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas. Elsztain recordó incluso que la entonces primera ministra del Reino Unido, Theresa May, se manifestó públicamente en contra de que una empresa argentina adquiriera la compañía, actualmente denominada FIH Group.
Como consecuencia, el empresario solo pudo conservar la participación minoritaria que había adquirido previamente a través del mercado. La mayoría accionaria terminó finalmente en manos de Staunton Holdings Ltd.
La inversión volvió a quedar en el centro de la escena después de que La Nación volviera a poner de relieve la participación de Elsztain en la compañía en un artículo publicado este domingo. La difusión de la información generó repercusiones en redes sociales y, según el empresario, hizo reaparecer “teorías conspirativas y antisemitas” en su contra.
Ante esa situación, Elsztain decidió explicar públicamente los motivos de aquella inversión y recordó que el intento de adquirir el control de la FIC en 2017 había sido público y cubierto en aquel momento por distintos medios argentinos.
Pese a que aquella operación no prosperó, el empresario sostuvo que volvería a intentarlo si se presentara una nueva oportunidad. “Valió la pena, aunque haya fracasado. Si pudiera, no dudaría en volver a intentarlo -y quién dice-, quizás vuelva a pasar”, afirmó