En un escenario donde la actividad minera gana cada vez más peso en la economía salteña, mirar los números con precisión también se vuelve una forma de entender qué está pasando. Empleo, exportaciones, salarios, cantidad de proyectos y aporte a la economía son algunos de los indicadores que analiza el Monitor Minero, una herramienta desarrollada desde el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNSa.
En Territorio Minero, Gastón Carrazán Mena, economista, director del Instituto de Investigaciones Económicas y docente universitario, explicó el propósito de esta iniciativa y la necesidad de construir una mirada propia sobre el impacto económico de la minería. “La idea del monitor es esta, recopilar de repositorios públicos, de distintos tipos de repositorios públicos, datos que hacen a la actividad minera”, explicó.
El foco está puesto especialmente en aquellos indicadores vinculados con el empleo, las exportaciones y la tributación, entre otras variables.
Más allá del empleo directo
Uno de los aspectos que permite profundizar el Monitor Minero es el verdadero alcance del empleo generado por la actividad. Carrazán señaló que, además de los puestos directamente vinculados con las empresas mineras, existe una cadena de proveedores y actividades que se beneficia de manera indirecta.
“Cuando nosotros estudiamos el empleo minero indirecto, lo que hacemos es en el empleo minero directo, como bien decís, si acá como que no hay mucho que discutir, pero si te vas un poquitito más a los aglomerados urbanos del interior de la provincia, tenés la encuesta permanente de hogares”, explicó.
Según los datos abordados durante la entrevista, Salta registra alrededor de 5.500 puestos de trabajo directos vinculados con la minería y el cálculo puede alcanzar unos 20.000 puestos cuando se incorpora el empleo indirecto. Sin embargo, Carrazán llamó a interpretar esas cifras dentro de la estructura laboral provincial.
“El empleo minero debe representar entre el 3 y el 4% del empleo total de Salta”, señaló.
La advertencia también alcanza a las expectativas que puede generar el nivel salarial de la actividad. El economista remarcó que no existe una transferencia automática entre un trabajador de otro sector y un puesto minero, ya que se trata de empleos con requerimientos y condiciones particulares. “No es que hoy dejo de trabajar en el comercio de electrodomésticos y mañana estoy soldando tubos en la Puna”, graficó.
Una minería que ya pesa en las exportaciones
Otro de los indicadores que aparece con fuerza es el peso de la minería en el comercio exterior salteño. De acuerdo con el análisis presentado en el programa, durante los primeros seis meses del año la actividad minera representó alrededor del 68% de las exportaciones de la provincia.
Carrazán sostuvo que, de mantenerse la tendencia, las exportaciones salteñas podrían terminar el año duplicando el valor registrado el año anterior. Y ubicó este proceso dentro de un escenario más amplio para la economía argentina, donde minería, energía y agro aparecen como sectores con capacidad para generar una importante oferta de dólares.
Pero el impacto no se limita a las divisas. La actividad también tiene incidencia sobre la recaudación y, en determinados casos, sobre los recursos que reciben los distintos niveles del Estado.
Medir también sirve para moderar expectativas
Uno de los aportes centrales que Carrazán atribuye al Monitor Minero es justamente aportar contexto. Los datos permiten dimensionar el crecimiento de la actividad sin perder de vista sus características y sus efectos sobre el resto de la economía.
“Así como todos vemos la minería un gran motor de la economía, nosotros también queremos ponerle un poquitito de números para poder apaciguar algunas expectativas y ver que tanto lo bueno como lo tan bueno de la actividad”, sostuvo.
En esa misma línea, el Monitor busca trabajar con información pública y metodologías que puedan ser revisadas y reproducidas. “No fuese una caja mágica, sino que nosotros le digamos a los lectores, mira, sacamos esto de acá y lo hicimos de esta forma. Si lo querés reproducir o si lo querés hacer un poquito mejor, bienvenido sea”, explicó.
Ese criterio cobra especial relevancia cuando el análisis baja desde las estadísticas nacionales hacia una provincia, una región o incluso un municipio, donde la disponibilidad de información suele ser mucho menor.
Salta y el nuevo escenario minero
El análisis también permitió poner en perspectiva el momento que atraviesa Salta. El Monitor registra un crecimiento significativo del peso de la actividad minera dentro de la economía provincial y observa un escenario que podría modificar el lugar que ocupa el NOA en la discusión económica nacional.
“Nosotros vemos que el sector minero va a ser, no es una novedad, pero uno de los grandes motores de las economías provinciales y de las economías regionales que las puede poner de nuevo en la discusión de la gran macro a nivel nacional”, afirmó Carrazán.
Para el economista, Salta, Jujuy y Catamarca pueden adquirir un peso creciente en ese escenario, aunque ese proceso también plantea nuevos desafíos para las políticas públicas. Entre ellos, anticipar los efectos que una actividad con salarios elevados y fuerte demanda de determinados bienes y servicios puede generar sobre los precios y sobre otros sectores productivos.
Porque detrás de cada cifra hay un proceso económico que empieza a transformar la provincia. Y para comprenderlo, medirlo y tomar decisiones, cada vez resulta más necesario mirar los datos de cerca