Transformación productiva y federalismo económico en la Argentina: un cambio estructural en pleno desarrollo

Transformación productiva y federalismo económico en la Argentina: un cambio estructural en pleno desarrollo

Un nuevo mapa productivo empieza a surgir en un país históricamente dependiente de los sectores agropecuario y agroindustrial.

Más allá del análisis de la actual política económica nacional, que entre otros aspectos ha dado lugar a la conformación de una economía dual donde coexiste un sector que crece en base a la agroindustria, petróleo y gas no convencional, minería, economía del conocimiento y servicios financieros, y otro en franco retroceso, como la industria, el comercio y la construcción; el presente artículo tiene como objetivo analizar las transformaciones productivas que se vienen gestando desde hace varios años en un grupo considerable de provincias argentinas, varias de ellas consideradas irrelevantes o marginales desde el punto de vista productivo, sin relevancia económica en el contexto nacional y que en la actualidad están conformando un nuevo mapa productivo y un nuevo federalismo económico.

Esta transformación productiva estructural involucra a unas 9 provincias, poco más de un tercio de las 24 jurisdicciones, ubicadas fuera de la región centro, distante de los grandes centros urbanos y con poca densidad poblacional.

Dicha transformación viene de la mano de la minería metalífera (cobre, oro, plata), el litio y del petróleo y gas no convencional de Vaca Muerta, considerada la segunda reserva de gas más importante del mundo y la cuarta en petróleo.

Las nuevas realidades productivas de dichas provincias se manifiestan de la siguiente manera.

Jujuy: Minería metalífera y litio.

Salta: Minería metalífera y litio.

Catamarca: Minería metalífera y litio.

San Juan: Minería metalífera.

Mendoza: Petróleo convencional, no convencional y minería metalífera.

Neuquén: Petróleo y gas no convencional.

Río Negro: Centro exportador de petróleo no convencional, gas natural licuado (GNL) y minería metalífera.

Chubut: Petróleo convencional y minería metalífera.

Santa Cruz: Minería metalífera y petróleo no convencional.

Vamos a describir brevemente dichas actividades productivas y los principales proyectos que ya se concretaron y que se están desarrollando en las distintas provincias mencionadas.

  • Jujuy: Mina Aguilar y Chinchillas/Pirquitas producen principalmente plata, plomo y cinc, además de la mina La Providencia y otras en exploración. Cuenta también con dos grandes proyectos de litio como Olaroz y Cauchari-Olaroz en los salares homónimos y varios proyectos en exploración avanzada como Salinas Grandes, Pastos Grandes y Río Grande.
  • Salta: Mina Lindero de oro y un gran proyecto de cobre como Taca-Taca en exploración avanzada/factibilidad. Además de varios proyectos de litio en producción como Sal de Oro de la empresa Posco que comparte con Catamarca, Centenario-Ratones de Eramine/Tsingshan, Salar de Rincón de Argosy Minerals, Salar de Diablillos de Tibet Sumit, Salar de Llullaillaco de Ganfeng Lithium y otros proyectos en exploración avanzada como Salar de Arizaro, Salar de Rincón, Salar de Tolillar, Pozuelos/Pastos Grandes, Salar de Pocitos y Río Grande.
  • Catamarca: Con cinco minas de litio en producción como Fénix, Sal de Vida, Sal de Oro, Tres Quebradas y Salar del Hombre Muerto Oeste y varios proyectos en etapa de exploración avanzada. Además del reinicio de la producción de la mina Alumbrera de cobre y oro para 2027 y posterior ensamble con la mina Agua Rica de cobre/oro/plata y molibdeno, y el inicio de los trabajos de preproducción de la mina Diablillos de plata/oro para 2027.
  • San Juan: Desde hace varios años esta provincia viene diversificando su producción tradicional como la frutihorticultura y la vitivinicultura, sumando al sector de la minería metalífera hasta convertirse en la actualidad en la provincia más importante del país en lo que respecta al desarrollo de la minería de oro y cobre, con varias minas en producción como Veladero, Gualcamayo, Casposo y Hualilán de oro y un número considerable de proyectos en etapa de exploración avanzada y factibilidad por cobre y oro, alguno de ellos de clase mundial como Vicuña, Los Azules y Pachón. El proyecto Vicuña, que incluye el desarrollo de las minas Josemaría y Filo del Sol, iniciaría la etapa de construcción en 2027 con una inversión de u$s 9.000 millones.
  • Mendoza: Más allá de las actividades productivas tradicionales como frutihorticultura, vitivinicultura, turismo y petróleo convencional, la provincia busca diversificar su matriz productiva a través de la reactivación de las áreas de petróleo convencional que fueron cedidas a la provincia por YPF y otras acciones que se van expandiendo a nuevos sectores como el petróleo no convencional en “Vaca Muerta Mendoza” en la zona de Malargüe, más precisamente en Cañadón Amarillo, donde empresas privadas han iniciado trabajos de exploración. Esta diversificación también se da hacia la minería metalífera del cobre con un proyecto avanzado como San Jorge y varios en exploración como, por ejemplo, en áreas de la minera Kobrea asociada con BHP.
  • Neuquén: Con la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo de las mismas características geológicas, la provincia se está convirtiendo a través de grandes inversiones nacionales e internacionales, en un gran polo de desarrollo energético de jerarquía mundial, con el liderazgo de YPF y un grupo importante de empresas petroleras nacionales e internacionales de primer nivel como PAE, Pluspetrol, Tecpetrol, Vista, Pampa Energía, Chevron, Shell y Total, entre las principales.
  • Río Negro: Una provincia con grandes recursos y bellezas naturales, que dieron lugar al desarrollo de la fruticultura, pesca, turismo y que cuenta además con un polo científico tecnológico de gran nivel como el Instituto Balseiro, la CNEA y el INVAP. Está produciendo en estos momentos una gran diversificación de su matriz productiva, que la va a transformar en un Nodo clave de exportación de petróleo y gas no convencional de la cuenca neuquina de Vaca Muerta y de gas natural licuado (GNL). Para ello, está en construcción avanzada el oleoducto que transportará el petróleo no convencional desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada en la costa de Río Negro, que estará operativo el próximo año. Con varias empresas extranjeras e YPF también se está construyendo un gasoducto para transportar el gas no convencional de Vaca muerta y convertirlo en GNL con dos barcos factorías instalados en Punta Colorada. Además, de un poliducto para exportar etano, butano y propano que implica la construcción de una planta de separación y fraccionamiento cerca de Fuerte Argentino. En esta diversificación productiva también participa la minería metalífera con el proyecto Calcatreu de oro, de la empresa Patagonia Gold, que entró en producción este año.
  • Chubut: Ante el retiro de YPF de la zona de Comodoro Rivadavia y la devolución a la provincia de áreas de petróleo convencional, las autoridades provinciales quieren ampliar su oferta productiva hacia la minería metalífera, ya que poseen uno de los proyectos de plata más grandes del mundo sin desarrollar llamado Navidad, el proyecto de oro Suyai y varios proyectos de uranio. Existen además, nuevas inversiones para la recuperación terciaria del petróleo convencional en Cerro Dragón en el golfo de San Jorge y la exploración por petróleo no convencional.
  • Santa Cruz: Es uno de los principales distritos de minería metalífera del país, sobre todo por los yacimientos de oro y plata ubicados en el Macizo del Deseado. Tiene unas 7 minas en producción de oro y plata como Cerro Negro, Cerro Vanguardia, Cerro Moro, Don Nicolás, San José, Manantial Espejo y Lomada de Leiva y una cartera importante de proyectos en exploración como La Manchuria, Pingüino, Joaquín, Cerro León y Bahía Laura. Su diversificación productiva apunta además al desarrollo del petróleo no convencional de la mano de YPF en el área denominada Palermo Aike, donde ya se iniciaron las tareas de exploración.

Como vemos, esta transformación productiva y la gestación de un nuevo federalismo económico donde están involucradas nueve provincias argentinas tiene varias aristas positivas. En primer lugar, jurisdicciones que eran consideras marginales desde el punto productivo, empiezan a jugar un rol importante a nivel nacional con producciones y agregado de valor a recursos estratégicos como el cobre, oro, litio y petróleo y gas no convencional de gran demanda internacional. Recursos Mineros (litio y cobre) que el mundo demanda actualmente para la transición energética y petróleo y gas no convencional para abastecer a países que no disponen de dicho recurso y que hoy se ven afectados por problemas geopolíticos y conflictos bélicos.

La magnitud de esta transformación podríamos visualizarla a través de las exportaciones por sectores productivos: en los próximos años, las provenientes del petróleo y gas no convencional, de la minería metalífera y del litio van a alcanzar y quizás superar a las provenientes del sector agropecuario o agroindustrial, que lideraron las exportaciones desde que nos conformamos como Nación.

Este cambio de fondo quizás nos permita pensar que se pueda solucionar un problema estructural de la economía argentina, como es la escasez de dólares. Aunque, vale aclararlo, esto depende también de las políticas económicas que restrinjan o atenúen la fuga de capitales. Es probable, también, que el lobby empresarial agroindustrial hacia los gobiernos de turno se atenúe, ya que no serían los únicos o los principales generadores de dólares del país.

Este tercio de las provincias argentinas verá crecer su PBG y sus posibilidades de desarrollo, con mayor empleo de mano de obra, percibiendo los salarios actuales más altos de los sectores productivos, como son los de petróleo, gas y minería, el desarrollo de proveedores e importantes obras de infraestructura.

Y por qué no pensar que la mayoría de estas provincias, con escasa densidad poblacional puedan recibir nuevos trabajadores de zonas superpobladas y con dificultades laborales, como por ejemplo del conurbano bonaerense, contribuyendo a la construcción de un país más equilibrado demográficamente y con mayores posibilidades laborales y bienestar.

Luis Manuel Alvarez, Economista. INFORAMA

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