Esta relación de 5 a 1 a favor de la radicación de familias provenientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y del Conurbano bonaerense expone que el crecimiento de la ciudad ya no depende de la tasa de natalidad —que viene en descenso a nivel global— sino del flujo de migración interna.
Aunque el proceso de mudanzas hacia el interior bonaerense se venía gestando desde hace una década, Gastón señaló que se profundizó fuertemente con la pandemia del COVID-19 gracias a la consolidación del teletrabajo.
“Chascomús ofrece una cercanía atractiva a los grandes centros poblados, espacios verdes y la posibilidad de que las nuevas generaciones crezcan en ambientes amigables con la naturaleza“, analizó el jefe comunal de Unión por la Patria.
Este “combo” de calidad de vida y conectividad es el que tienta a profesionales y familias jóvenes a dejar el cemento porteño o del Gran Buenos Aires para instalarse de forma definitiva a la vera de la laguna. El crecimiento no es menor: entre el anteúltimo censo y el último registro, la población de Chascomús se incrementó en un 20%.
El dato cobra especial valor cuando se analiza un contexto muy complejo para la economía familiar y de los municipios de todo el país, como el propio Gastón analizó en otro tramo de la entrevista.
Cómo ordenar el territorio sin espantar inversiones
La llegada constante de nuevos habitantes plantea un desafío clásico de gestión: la expansión de la mancha urbana y el rol de los desarrollos inmobiliarios y barrios cerrados. En varios municipios bonaerenses, esta presión ha generado conflictos de zonificación, pero en Chascomús aseguran tener una fórmula basada en “cartas claras”.
“Somos muy respetuosos de las normas y lo manejamos todo en el marco de la ley. Se avanza en la medida en que los inversores privados hagan las obras de infraestructura necesarias para que el desarrollo funcione”, detalló Gastón.
Para la comuna, la exigencia de que los loteos o barrios privados garanticen el agua, las cloacas y la apertura de calles antes de sumarse a la trama urbana no resulta refractaria para los desarrolladores. “El inversor lo entiende perfectamente porque el negocio sigue siendo viable por el gran atractivo natural que tiene nuestra ciudad”, concluyó el intendente, quien busca que el crecimiento demográfico no sature los servicios de una localidad que hoy cuenta con casi el 90% de cobertura de agua corriente