Carlos Moyano, gerente minero con 20 años de experiencia en la industria, explicó en Pulso Minero las claves para que las empresas locales puedan incorporarse a la cadena de valor
Ingresar a la cadena de valor de la minería puede representar una oportunidad para las pequeñas y medianas empresas de San Juan, pero convertirse en proveedor minero implica mucho más que vender un producto o prestar un servicio.
Así lo explicó Carlos Moyano, gerente minero con dos décadas de experiencia en la industria, durante una entrevista en Pulso Minero, el programa de Canal 13 San Juan conducido por Celeste Williner.
Para Moyano, el objetivo inicial de una empresa debe ser desarrollarse, pero el verdadero desafío está en lograr sostenerse en el tiempo y cumplir con los estándares que exige la actividad minera.
“Ser proveedor es ser parte de una cadena de valor para una industria que, en este caso, nos compete en San Juan”, señaló.
Qué mira una minera
Moyano remarcó que un proveedor no se limita a entregar bienes o servicios. También debe responder a exigencias vinculadas con calidad, seguridad y políticas ambientales.
“Ser proveedor no significa vender bienes y servicios solamente, sino también la calidad, la seguridad y las políticas ambientales que nos permiten cumplir con los estándares”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que las compañías locales que buscan trabajar con proyectos mineros deben prepararse y demostrar que cuentan con una estructura capaz de responder a las necesidades de la operación.
Empezar de a poco
Uno de los principales consejos de Moyano fue no apuntar exclusivamente a las grandes compañías mineras.
Según explicó, San Juan cuenta actualmente con 28 proyectos mineros activos, aunque gran parte de las empresas proveedoras concentra su atención en tres o cuatro grandes compañías.
Para las pymes que todavía no tienen una estructura importante, la alternativa puede ser comenzar con proyectos más pequeños y, a partir de allí, desarrollar capacidades.
“No hay que enfocarse solamente en lo grande”, sostuvo.
En esa línea, consideró que una empresa pequeña también puede comenzar a trabajar dentro de la cadena minera si analiza correctamente en qué nivel de desarrollo se encuentra y cuáles son sus posibilidades reales.
Para Moyano, antes de salir a buscar contratos, una pyme debe construir una base sólida.
“Primero hay que empezar a armar una estructura con organización, con personal capacitado y capacitarlo, certificar normas y después planificar y tener objetivos”, explicó.
Es decir, la preparación interna de la empresa es una condición fundamental para poder responder a las exigencias de la industria.
Condición indispensable
Consultado sobre qué no puede faltarle a una pyme que pretende convertirse en proveedor minero, Moyano fue concreto: seriedad y responsabilidad.
También destacó la importancia de la trazabilidad de los procesos y de dejar documentado cada paso del trabajo.
“Dejar evidenciado todo para tener una respuesta ante la minera clara, precisa y con seriedad para demostrar la responsabilidad y el compromiso que uno tiene al trabajar con ellos”, afirmó.
De esta manera, el desafío para los proveedores sanjuaninos no pasa solamente por conseguir el primer contrato, sino por generar las condiciones para mantenerse dentro de la cadena de valor minera y crecer junto con el desarrollo de los proyectos.