El crecimiento estaría impulsado sobre todo por el cobre y el litio, minerales vinculados a la transición energética y a la fabricación de baterías y tecnologías de alto consumo eléctrico.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, el cobre pasaría de exportaciones prácticamente marginales a convertirse en el principal producto minero argentino, con ventas externas cercanas a US$ 18.700 millones en 2035. El litio, por su parte, podría superar los US$ 11.400 millones en ese mismo período.
La proyección también contempla un fuerte aumento de la producción, con nuevos proyectos en San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy y Mendoza, además de ampliaciones en emprendimientos ya existentes.
El informe señala que, si se concretan las inversiones previstas, una parte importante de esos dólares quedaría en la economía local a través de salarios, compras a proveedores, impuestos y servicios asociados a la actividad minera.
Paa 2026, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) estima exportaciones cercanas a US$ 9.144 millones, lo que ya marcaría un crecimiento significativo frente a 2025.

En Mendoza, el escenario es seguido con atención por el avance de proyectos de exploración y desarrollo de cobre, en un contexto en el que la provincia busca ampliar su participación en la actividad minera nacional