Montenegro analiza adelantar su regreso a Mar del Plata ante el descontrol de la gestión de Neme
El jefe político de General Pueyrredon sigue de cerca la crisis de inseguridad que golpea al municipio. Mantiene la interna abierta por la sucesión en 2027: mientras el interino busca posicionarse, Montenegro impulsa la figura de Muro.
MAR DEL PLATA. El clima político y social en General Pueyrredon atraviesa horas decisivas. El intendente en uso de licencia, Guillermo Montenegro, evalúa seriamente recortar sus días alejados del municipio y adelantar su regreso a Mar del Plata. El detonante principal es el marcado deterioro de la seguridad y el clima de «descontrol» que, según fuentes cercanas al oficialismo, se apoderó de la gestión interina a cargo de Fernando Neme.
La escalada de episodios delictivos en diversos barrios de la ciudad encendió las alarmas en el entorno del exjuez. Montenegro observa con profunda preocupación cómo la agenda local quedó a la deriva y teme que el costo político termine salpicando el capital de su propia construcción.
«La situación en las calles se salió de ritmo y la conducción interina no está mostrando el pulso ni la firmeza que la gestión requiere», confiesan desde el círculo íntimo del armado oficialista.
La interna por el 2027 en el punto de máxima tensión
Detrás del desorden administrativo y la crisis de seguridad subyace una feroz interna política. Fernando Neme aprovechó el interinato para desmarcarse progresivamente de la línea central del gobierno municipal. Su objetivo es claro: construir un perfil propio con la mirada puesta en la candidatura a intendente para 2027.
Esta estrategia autonómica no cayó bien en el núcleo duro de Montenegro, donde consideran que la prioridad absoluta debería ser la gestión cotidiana y el control del territorio, no las especulaciones electorales tempranas.
Para colificar aún más el escenario, los planes del propio Montenegro para la sucesión van por otro carril:
- El bendecido del jefe: Montenegro continúa promoviendo activamente a Fernando Muro como su verdadero delfín político para encabezar el proyecto del oficialismo en los próximos comicios locales.
- El factor Neme: El avance del intendente interino genera cortocircuitos constantes en la mesa de decisiones, fragmentando el gabinete y distrayendo la atención de problemáticas urgentes como el patrullaje, la prevención y la operatividad urbana.
El eventual e inminente regreso de Montenegro busca reordenar la tropa, poner freno a las ambiciones personales dentro del Palacio Municipal y tomar las riendas de un área sensible que hoy mantiene en vilo a los vecinos marplatenses