Minería argentina: inversión, infraestructura y empleo marcaron la agenda de julio

Minería argentina: inversión, infraestructura y empleo marcaron la agenda de julio

Un mes que mostró hacia dónde se mueve la minería argentina

Julio dejó una agenda particularmente activa para la minería argentina. Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) destacaron una serie de iniciativas, reuniones y anuncios que, vistos en conjunto, permiten identificar algunos de los principales desafíos y oportunidades que enfrenta el sector de cara a los próximos años.

El balance difundido por la entidad empresaria muestra una minería que busca consolidar el crecimiento de la producción, atraer inversiones, desarrollar proveedores, anticipar necesidades de infraestructura y, al mismo tiempo, adecuar el marco laboral y tributario a una actividad que atraviesa una etapa de expansión.

Uno de los datos que mejor sintetiza ese escenario es el crecimiento proyectado para el litio. Según señaló el presidente de CAEM, Roberto Cacciola, la producción argentina se triplicó y las proyecciones apuntan a alcanzar las 300.000 toneladas hacia 2033. De concretarse ese escenario, Argentina podría ubicarse entre los dos principales productores mundiales del mineral.

Pero el litio no es el único protagonista. El cobre vuelve a ocupar un lugar central en la discusión sobre el futuro minero argentino, particularmente por la posibilidad de que varios proyectos de gran escala ingresen en etapa de construcción.

Durante el Coloquio Empresarial de la Exposición Rural, Cacciola sostuvo que Argentina es actualmente el único país que cuenta con seis proyectos de cobre de clase mundial listos para avanzar hacia la construcción. A esto se suman proyectos por unos USD 40.000 millones presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

CAEM

La magnitud de esas inversiones también modifica la discusión sobre infraestructura. El desarrollo de nuevos emprendimientos mineros exige caminos, energía, conectividad, logística, puertos y servicios capaces de acompañar una demanda que puede crecer mucho más rápido que la infraestructura disponible.

En ese sentido, el titular de CAEM participó durante julio de una reunión del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), junto a representantes de entidades como la Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial Argentina, ADEBA, la Cámara Argentina de la Construcción, la CGT y la UOCRA.

El planteo fue concreto: la infraestructura debe anticiparse a la demanda y no reaccionar cuando las inversiones ya están en marcha.

Para una industria minera que requiere grandes desembolsos iniciales y opera durante décadas, este punto resulta determinante. La disponibilidad de infraestructura puede convertirse tanto en un factor de competitividad como en una limitación para el desarrollo de nuevos proyectos.

La oportunidad también está fuera de la mina

Otro de los ejes destacados durante julio fue el desarrollo de proveedores. Alejandra Cardona, directora ejecutiva de CAEM, participó del encuentro «Oportunidades en Energía, Minería e Infraestructura», organizado por CCI France Argentina, donde puso en números la dimensión de la cadena de valor minera.

Durante la construcción, una operación puede demandar hasta 800 empresas proveedoras, generando oportunidades en áreas que van mucho más allá de la extracción del mineral: ingeniería, geología, ambiente, logística, energía y una extensa variedad de servicios especializados.

Este punto adquiere particular relevancia para las provincias mineras, donde la discusión sobre el impacto de las inversiones no se limita al empleo directo generado por las compañías operadoras.

El verdadero desafío pasa también por lograr que una porción creciente del gasto asociado a los proyectos permanezca en las economías regionales, fortaleciendo empresas locales y generando capacidades que puedan sostenerse en el tiempo.

La formación de recursos humanos aparece, en consecuencia, como otra de las condiciones necesarias para acompañar ese crecimiento.

Durante julio, CAEM avanzó en la articulación con la Universidad Nacional de Catamarca y el senador Flavio Fama para trabajar en acciones vinculadas con la formación de profesionales y técnicos, en el marco del Congreso Argentino de Ingeniería previsto para septiembre en Catamarca.

La entidad también acercó a sus empresas asociadas una certificación profesional del ITBA sobre el panorama integral de la industria minera.

En paralelo, el calendario institucional incluyó charlas sobre infraestructura eléctrica para la actividad minera y encuentros destinados a analizar los principales aspectos de la Ley de Modernización Laboral y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).

El frente regulatorio también tuvo novedades. ARCA y la Secretaría de Minería implementaron un nuevo régimen digital para el recupero del IVA destinado a empresas de exploración minera, reemplazando el esquema que se encontraba vigente desde 2004.

Para una actividad caracterizada por largos períodos de inversión antes de alcanzar la producción, las condiciones fiscales durante la etapa exploratoria son un componente relevante para la toma de decisiones.

En materia laboral, CAEM y AOMA alcanzaron además un acuerdo paritario para los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo N.º 38/89 de la Rama Minería Extractiva, con un primer tramo de incremento salarial del 3% correspondiente a julio.

El conjunto de estas acciones permite observar que el desafío de la minería argentina ya no pasa solamente por poner proyectos en producción. El crecimiento proyectado obliga a resolver simultáneamente infraestructura, energía, recursos humanos, proveedores, regulación y relaciones laborales.

Las proyecciones difundidas por CAEM apuntan a que las exportaciones mineras argentinas podrían superar los USD 25.000 millones anuales hacia 2035.

Para alcanzar ese objetivo, será necesario transformar los proyectos anunciados y aprobados en inversiones efectivamente ejecutadas, pero también construir las condiciones que permitan que ese crecimiento tenga impacto sobre el conjunto de las economías donde se desarrolla la actividad.

Julio, en ese sentido, dejó una señal clara: la discusión minera argentina está pasando de cuánto potencial existe a cómo generar las condiciones para aprovecharlo.

Extremo Minero

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