“Hoy la industria minera está bastante controlada, es un mito eso de que hay que pagar para entrar”, sostuvo Delgado, quien además afirmó desde su experiencia personal: “Nunca tuve que pagar para ser proveedor”.El dirigente empresarial aclaró que no le consta que se hayan producido situaciones de este tipo dentro de la cámara y remarcó que las compañías cuentan actualmente con líneas de denuncia y mecanismos de control.

“Desde que estoy en la cámara no he tenido ninguna denuncia puntual al respecto”, aseguró.

El antecedente de Veladero

Consultado por posibles antecedentes, Delgado recordó que hubo una etapa vinculada a Veladero que terminó siendo de público conocimiento y que derivó en la salida de un directorio.

“Tuvimos una etapa en Veladero, que fue de público conocimiento, se fue un directorio. Hubo casos y con conocimiento de causas. Pero se ha trabajado mucho en eso”, señaló.

Para el presidente de CASEMI, las prácticas de este tipo son incompatibles con el desarrollo que busca alcanzar la actividad minera y con la posibilidad de que las empresas sanjuaninas puedan proyectarse más allá de la provincia.

“Si queremos ser sustentables y pensamos en trabajar en otra provincia o en otro país, no es el camino”, planteó.

En ese sentido, fue categórico al referirse a su experiencia personal: “Nunca me lo han sugerido desde ninguna minera pagar coima, a mí desde lo particular no”.

Juan Pablo Delgado, de CASEMI: «La minería sanjuanina debe tener un mensaje claro»

El desafío de los proveedores

Más allá de la discusión por las coimas, Delgado también puso el foco en otro de los desafíos que enfrentan las empresas locales: la necesidad de profesionalizarse y ser cada vez más competitivas para acompañar el crecimiento de la minería.

El titular de CASEMI consideró que no es correcto colocar a todos los proveedores en la misma situación, aunque reconoció que el sector también debe hacer una autocrítica.

“Una vez que tengamos el contrato creemos que solo ir y trabajar y no es así”, explicó, y planteó que las empresas deben comenzar a prepararse antes de conseguir una licitación.

Para Delgado, la seguridad ocupa un lugar central a la hora de que una compañía minera seleccione a sus proveedores.

“La operadora a la hora de elegir un proveedor el precio no es el factor determinante. La seguridad es el factor determinante”, afirmó.

En ese punto, destacó la importancia de invertir en capacitación, tecnología y certificaciones. También remarcó que las exigencias son mayores cuando se trabaja en operaciones ubicadas a gran altura.

“No es lo mismo tener un accidente acá que a 4.000 metros de altura”, sostuvo.

Por eso, consideró que una empresa que pretenda ingresar al circuito minero debe cumplir con determinados estándares y no esperar a conseguir el contrato para recién comenzar a prepararse.

San Juan, ante una oportunidad

Delgado también se refirió al escenario que enfrenta San Juan con el avance de grandes proyectos mineros y sostuvo que la provincia atraviesa una oportunidad histórica, aunque advirtió que el crecimiento también representa un desafío para las empresas locales.

“Estar en San Juan no nos da una exclusividad, nos da un beneficio porque estamos en el momento adecuado y en el lugar adecuado, pero no somos exclusivos”, afirmó.

La definición apunta directamente a uno de los principales desafíos que tendrá el empresariado local con el desarrollo de proyectos como Vicuña: lograr que las empresas sanjuaninas puedan competir por contratos no solamente por su cercanía geográfica, sino por su capacidad, seguridad, tecnología y nivel de prestación.

“Le echamos la culpa a la minería, pero le cambiamos las reglas 10 veces”

En otro tramo de la entrevista, Delgado cuestionó la falta de continuidad de las políticas vinculadas a la actividad minera y consideró que la sustentabilidad también depende de la previsibilidad y de reglas de juego estables.

“La sustentabilidad me parece que por ahí es una materia pendiente, pero por ahí la materia pendiente es no mantener las reglas claras”, señaló.

Como comparación, mencionó el desarrollo minero de Chile y sostuvo que ese país lleva décadas con una actividad sostenida, mientras que en Argentina el escenario ha cambiado reiteradamente.

“Le cambiamos la regla de juego 10 veces en estos 20 años”, afirmó.

Para el presidente de CASEMI, el desafío pasa por construir políticas de Estado que permitan a las empresas saber cuáles serán las condiciones para invertir y desarrollarse a largo plazo.

“Necesitamos políticas de Estado. Que yo sepa lo que va a pasar dentro de 10 años, previsibilidad”, sostuvo.

Y cerró con una definición vinculada al futuro de San Juan: si se mantienen las reglas de juego, el crecimiento de Vicuña y de los otros proyectos mineros que están en distintos estadios puede permitir que las empresas locales se especialicen, inviertan y alcancen un nivel de sustentabilidad mayor