Jorge Escobar había contado en Paren Las Rotativas su curiosa conversación con Peter Munk, fundador de Barrick, quien le dio una suma de dinero en la década de los 90’.
Según recordó el exmandatario, el aporte fue de 50.000 dólares, una cifra que para aquella época consideró muy importante. «Cuando 50.000 dólares era una fortuna», resumió.
La anécdota resurgió antes de que el gobernador Marcelo Orrego anunciara que el proyecto Vicuña prevé una inversión estimada en 250.000 millones de dólares para su desarrollo. La diferencia de escala refleja cómo cambió la minería sanjuanina en poco más de tres décadas: aquella colaboración puntual de Barrick equivale apenas a una mínima fracción de la inversión que hoy proyecta el nuevo distrito cuprífero, calculada en un monto unas 5.000 veces mayor.
Escobar repasó esa historia mientras hablaba de las primeras negociaciones con las grandes mineras y sostuvo que el desarrollo del sector «va a significar un antes y un después» para San Juan