Sánchez Volpini explicó que, en un contexto donde varias de estas sociedades resultan deficitarias, el Gobierno provincial se vio obligado a retraerse en el financiamiento de varias de ellas. «Entonces más que nunca se están analizando las posibilidades de que inversores privados puedan acompañar o hacer una propuesta de compra de algunas de las sociedades del Estado», indicó.
El funcionario agregó que cualquier propuesta de compra que llegue desde el sector privado «será analizada», aunque remarcó que el criterio que prevalece en el Estado riojano es resguardar siempre la fuente laboral, «porque es lo más importante y lo que más interesa».
El cierre de Colonia Cunícola
En ese marco, Sánchez Volpini confirmó el cierre de la empresa estatal Colonia Cunícola, ubicada en Sanagasta, y precisó que se trata de un caso aislado dentro del universo de sociedades del Estado provincial. «La única que tuvimos que discontinuar su trabajo fue Colonia Cunícola en Sanagasta, las otras son 36 empresas estatales y están funcionando», aseguró.
Sobre el proceso de desvinculación del personal, el secretario detalló que se alcanzaron acuerdos individuales con cada uno de los trabajadores, respetando la normativa laboral vigente. «Se hicieron acuerdos con cada uno de los trabajadores de Colonia Cunícola, respetando las normas laborales. En algunos casos se dio la posibilidad de sumarse en otros proyectos», explicó.
El funcionario reconoció que la decisión no fue sencilla ni buscada. «Pero lamentablemente la situación de la empresa no se pudo revertir, no fue simpática la decisión que se tomó ni el proyecto apuntaba a eso», sostuvo.
Sánchez Volpini enmarcó el cierre dentro del escenario económico más amplio que atraviesa el país y la provincia. «Es la situación que se atraviesa en el país y La Rioja y las empresas del Estado no son ajenas a eso. No se pudo encontrar el objetivo de venta y el ahogo financiero nos obligó a tomar una decisión que no era lo que queríamos», finalizó