Las tierras raras se convirtieron en uno de los recursos más codiciados del mundo. Argentina ya detectó reservas y enfrenta el desafío de desarrollar su potencial.
En el último tiempo a nivel mundial se comenzó a hablar con fuerza de las tierras raras. Se trata de un conjunto de elementos químicos, que se consideran estratégicos para la transición energética. Sin embargo, la producción minera está bajo control de pocos países, mientras la demanda crece.
Las tierras raras son 17 elementos químicos, entre los que se encuentran algunos como lantano, cerio, praseodimio y neodimio. A este conjunto de minerales se los denomina así debido a que antiguamente el término «tierra» se utilizaba para denominar a los óxidos y a los minerales con apariencia terrosa. En cambio, la palabra «rara» se implementó dado que estos elementos químicos presentan cierta complejidad para separarlos de los minerales que los albergan y porque, hasta hace relativamente poco tiempo, no se les encontraba un uso preciso.
También se los califica como críticos porque cada vez son más demandados y estiman que la necesidad de su obtención se va a duplicar en los próximos 20 años. En este momento, a nivel mundial el desafío es encontrar las reservas necesarias de tierras raras para su explotación rentable.
Qué usos y aplicaciones tienen las tierras raras
Las tierras raras tienen propiedades químicas y magnéticas que permiten su aplicación en luces, pantallas, aires acondicionados, baterías e imanes. En su mayoría, estos minerales se usan en dispositivos relacionados a la tecnología y a las energías renovables, como aerogeneradores y motores eléctricos.
“Cuando hablamos de tierras raras, hablamos de un conjunto de elementos de la tabla periódica conocidos generalmente como lantánidos. Uno de los más abundantes es el neodimio, que habitualmente se usa para el desarrollo de motores eléctricos, específicamente para producir unos imanes del alto rendimiento que se denominan superpoderosos, que son muy potentes y no necesitan electricidad, entonces permiten ahorrar mucha energía, y hacen que el motor sea más eficiente y tenga mayor potencia”, explicó Ernesto Schwarz, investigador del CONICET y director del Centro de Investigaciones Geológicas, de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
La distribución de las tierras raras y el desafío de encontrarlas
El especialista del Conicet detalló: «Nuestro país es un actor principal en lo que refiere a la producción de litio. Sin embargo, cuenta con muy escasa información sobre la presencia de minerales portadores de tierras raras en su territorio. Argentina tiene la necesidad de pensar en otras fuentes potenciales de energía y asegurarse su producción, porque es una manera de defender la soberanía, pero adicionalmente se deben establecer límites claros para que esa producción genere riqueza, pero con el menor impacto ambiental posible”.
Según el Servicios Geológico de Estados Unidos, se estima que hay más de 90 millones de toneladas de tierras raras en el mundo, pero alrededor de la mitad las contiene China, mientras que Brasil tiene 21 millones, la India tiene 7 y Australia 6. Actualmente la producción china domina el 90% del mercado.
En lo que respecta a la Argentina, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) identificó un potencial de 190.395 toneladas de recursos de tierras raras en el país, entre los que se encuentran zonas no evaluadas en Valle Fértil, en San Juan, y yacimientos confirmados en cinco provincias: Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero y Córdoba
