Sunchales. Mientras se dilata el debate por la reforma tributaria en el Concejo, el Ejecutivo recorta servicios por el déficit

Sunchales. Mientras se dilata el debate por la reforma tributaria en el Concejo, el Ejecutivo recorta servicios por el déficit

Tres meses no alcanzaron para ponerse de acuerdo en una reforma tributaria que permita solucionar parcialmente una problemática de larga data. La tasa municipal de Sunchales, tributo que genera diferentes contraprestaciones, es una de las más baratas de la provincia y más de la mitad del gasto total es subsidiada con el DREI y la coparticipación. En la sesión de este jueves, la oposición no dio quórum para debatir el tema porque se encontraba en desventaja.

 

El Concejo Municipal de Sunchales luce con 3 bancas de la oposición sin ocupar en la sesión ordinaria desarrollada el jueves 30 de julio.

Jorge Tribouley

La edil oficialista Brenda Torriri, en la fundamentación para modificar dos artículos del Régimen Tributario Municipal efectuada en la sesión ordinaria del 23 de julio del Concejo Municipal, trazó un escenario preocupante: «Debido a las restricciones presupuestarias y a la falta de recursos disponibles, fue necesario implementar una serie de medidas destinadas a optimizar los gastos y reorganizar los recursos de las áreas bajo su dependencia». Traducido para el ciudadano común: la gestión del intendente Pablo Pinotti ajusta en los servicios para que no aumente el déficit. La pregunta es realmente quien se perjudica.

La concejal mencionó que hubo reducción de las horas extras al 100% salvo servicios esenciales, disminución de la jornada de funcionamiento de la maquinaria utilizada en la Planta de Tratamiento de Residuos, suspensión de las tareas de poda general de la ciudad, reducción significativa en las tareas de mantenimiento vial y el mantenimiento de la maquinaria municipal. A esto se suma una mayor restricción en la disponibilidad de combustible y la suspensión de tareas durante los sábados, con el objetivo de reducir el consumo y optimizar los recursos disponibles.

El debate del valor de la popular «ABL» y su real impacto en los servicios que se brindan es una problemática de larga data. Ya sea por sensibilidad social o un contagioso populismo, históricamente la Tasa General de Inmuebles Urbanos fue «subsidiada» con otros recursos. O sea, el gasto es concreto y se puede visibilizar en el Presupuesto Municipal que se presenta en cada ciclo anual. Pero la diferencia entre lo se eroga y lo que se recauda de los contribuyentes, termina siendo subsanado por los recursos provenientes del Derecho de Registro e Inspección (DREI) o las diferentes coparticipaciones estatales. ¿Es justo que el aporte del sector productivo local o recursos provinciales o nacionales que podrían derivarse a obras esenciales de la ciudad terminen tapando el «agujero» que se origina por dicho desfasaje?

Antes de ingresar a la propuesta que presentó el Ejecutivo para intentar solucionar parcialmente el «rojo» que va creciendo cada mes que pasa, es importante diferenciar lo que es una tasa y un impuesto. Especialmente porque hay una saludable tendencia de que se reduzcan los impuestos en Argentina, debate que debe seguir profundizándose. Pero mientras un impuesto se paga de forma obligatoria sin recibir un beneficio o servicio directo a cambio, en la tasa se paga a cambio de una contraprestación, en este caso con diferentes servicios públicos. Ambos son tipos de tributos que se entregan al Estado, pero funcionan de manera distinta.

Si bien la tasa municipal se la relaciona básicamente con la recolección de residuos y el alumbrado público, en realidad tiene 30 items de servicios que comprenden además barrido, riego, mantenimiento de calles, conservación de plazas, paseos, poda de árboles, red vial municipal, desagües, alcantarillas, realización y conservación de las obras públicas, seguridad urbana, monitoreo por video vigilancia, actividades culturales, educativas, formativas, campañas de salud, asistencia ciudadana y protección de derechos.

Para tomar dimensión del desfasaje, el edil Juan Astor presentó el «Estudio de costos y valores reales de los Servicios Básicos» correspondientes a la Tasa General de Inmueble Urbano elaborado en el marco del trabajo desarrollado por la Comisión Tributaria. El informe desnuda que solo el servicio de recolección de residuos orgánicos (no recuperables), diferenciados (residuos secos recuperables) y residuos de patio, la operatividad de la Planta de Tratamiento de Residuos y el servicio de alumbrado público demandan la friolera de casi 170 millones de pesos ($169.689.366,71). Pero el Departamento Ejecutivo recauda un monto que está muy lejos de esa cifra y solo se están mencionando los tres servicios de higiene y mantenimiento urbano, sin contar otros servicios esenciales. En abril, con los adicionales incluidos, fue de $58.350.000 y en mayo no alcanzó los 60 millones de pesos ($59.660.000).

La reforma del Ejecutivo

Básicamente, el Ejecutivo solicita una modificación en dos artículos de la Ordenanza Tributaria Municipal que afectaría el monto mínimo establecido que en la actualidad se ubica entre $6000 y $8000, un importe irrisorio que fue quedando desactualizado por los retrasos de la Unidad de Cuenta Municipal (UCM) en las diferentes administraciones municipales que lo precedieron.

Como ese importe se regula por la Unidad de Cuenta Municipal (UCM), el Ejecutivo propone incorporar un “Cargo Fijo de sostenibilidad del Servicio Público» que equivale a 100 UCM para todas las parcelas urbanas. ¿De donde surge ese número? Según el informe técnico, es el costo real de prestar el servicio de recolección diaria de residuos a cada vecino, sumado al mantenimiento del alumbrado público

En la actualidad, el valor de ese cargo fijo es de 19000 pesos pero oscilaría en una franja de $16.000 a $24.000 según la categoría. Y en cifras reales, la categoría más baja empezaría a pagar $31.000 y la más alta $47.000.

Para amortiguar el impacto que podría tener en el bolsillo del contribuyente, el Departamento Ejecutivo propone eliminar o reducir adicionales que en la actualidad vienen con la boleta:

  • Se elimina el FOS (que implicaba un 10% adicional sobre el valor base de la tasa).
  • Se elimina el 3% del Fondo para la planta de tratamiento.
  • Se baja de un 10 a un 8% el adicional destinado a la Salud Pública que, a su vez, asume un carácter temporal (un año calendario).

Solo se mantiene sin cambios el cargo fijo de 3 UCM de aporte directo a la Asociación de Bomberos Voluntarios y servicios cloacales.

Una de las discusiones que se plantea con la oposición está relacionado con el porcentaje de aumento que sufren los contribuyentes en las diferentes categorías. La Subsecretaría de Hacienda y Finanzas reconoce que los porcentajes varían mucho (de 51% a 184%) pero simplemente porque las categorías de menor valor catastral parten de una tarifa actual muy baja. El número que efectivamente impacta en el bolsillo del vecino es el de los pesos y ese número es prácticamente el mismo para todas las categorías, similar a la suscripción mínima de un servicio de entretenimiento no esencial.

La comparación con otras localidades

El Departamento Ejecutivo también confeccionó un cuadro comparativo con el valor de las tasas en cinco ciudades para demostrar que la TGIU en Sunchales está retrasada y que el pedido de actualización imponiendo un piso mínimo no es excesivo.

«En Rafaela, los contribuyentes pagan tasas de inmuebles que son tres veces más caras que las nuestras pero cubre menos prestaciones (ni cloacas ni aguas por ejemplo). En Sunchales la tasa actual sigue siendo excepcionalmente baja en comparación con lo que cuesta mantener encendida la iluminación LED, las cloacas activas y los caminos rurales transitables» afirma el concejal Astor.

Una discusión que impacienta al oficialismo

En la última semana de junio, el concejal oficialista José Delmastro mostró su preocupación y se refirió al dilatado tratamiento de la nueva Ordenanza Tributaria que presentó el Ejecutivo municipal, transcurriendo ya tres meses de su presentación. En tal sentido, el edil expresó “los vecinos esperan que el Concejo llegue a acuerdos, que debata y que en definitiva ofrezca soluciones. Pero lo que no necesita es que esas discusiones se prolonguen indefinidamente. Estamos discutiendo cómo seguir garantizando la mejora de los servicios que los sunchalenses nos merecemos. Seguir postergando la actualización de estos instrumentos también tiene un costo que en definitiva lo termina pagando esa misma calidad de los servicios públicos”.

El legislador de Ahora Sunchales tuvo la respuesta de los ediles libertarios en la apertura de la sesión del 2 de julio del Concejo Municipal, acusando al Departamento Ejecutivo de no suministrar la información necesaria para tener una definición. El concejal Sebastián Nicolau (La Libertad Avanza) expresó: «Lamentablemente, deja mal parado el accionar y el trabajo que se realiza en este Cuerpo, sugiriendo que no se trabaja de manera expedita sobre determinados temas, cosa que no es así. Puntualmente sobre lo que es el análisis de la Ordenanza Tributaria, algo que se viene trabajando desde hace tres meses y en la gran mayoría de lo que fue este tiempo, sobre las demoras, están planteadas puntualmente en la falta de información que viene de parte del Ejecutivo, que se viene realizando no solamente desde estos tres meses que se está trabajando, sino algunas informaciones como, por ejemplo, los costos de los servicios que parte de este Cuerpo lo viene realizando hace más de dos años».

En tanto, la concejal Laura Balduino (La Libertad Avanza) manifestó: “Pretenden instalar en los medios un sentido de urgencia para modificar la Ordenanza Tributaria cuando fue el propio Departamento Ejecutivo el que administró los tiempos de manera completamente diferente. Durante dos años, poco más de dos años, el Ejecutivo demoró el envío de información indispensable para que el Concejo pudiera analizar con seriedad cualquier tipo de modificación. En reiteradas oportunidades durante el año 2025 solicitamos el costo estimado de los servicios municipales, información esencial para evaluar la razonabilidad de las Tasas. Sin embargo, esa documentación recién fue recibida en la reunión que tuvimos el lunes de esta semana. Resulta totalmente contradictorio reclamar ahora un tratamiento exprés cuando la demora fue generada por el propio Ejecutivo».

No hubo quórum en la sesión de este jueves 30

En el orden del día de la sesión desarrollada este jueves 30 de julio, la reforma parcial del Régimen Tributario que impulsa el oficialismo iba a ser tratado en el recinto. Pero ante la ausencia con aviso del edil Justicialista Fernando Cattaneo, los concejales libertarios Sebastian Nicolau y Laura Balduino, ante una clara desventaja a la hora de votar, optaron por no sentarse en la banca para no prestar quórum (en Sunchales deben estar presentes 4 ediles). No se recuerda que haya sucedido una situación similar que podría calificarse de bochornosa en la historia del Concejo Municipal de Sunchales.

La sesión no pudo llevarse adelante y el concejal Astor fue el único que tuvo una breve alocución:  «Un poco para explicar a la gente. Nuestro reglamento, el artículo octavo, dice que los concejales tienen la obligación de asistir a todas las sesiones, también establece que son los días jueves del periodo ordinario para sesionar, y hay una manifestación clara de voluntad de nuestro bloque de tratar ciertos temas que son urgentes para la ciudad. No tenemos cosas triviales, sino que son trascendentales, históricas y de total relevancia e importancia para esta ciudad que necesita restablecer servicios, recuperar confianza y afrontar quizás un periodo de emergencia inusitado por el fenómeno de El Niño».

Y prosiguió: «En el orden del día, tenemos un dictamen para la modificación y adecuación de algunos artículos de la tributaria. Una ordenanza, que es la 2989. Permítame, hacer un poco de memoria. Septiembre de 2024 fue el primer intento de modificación. Tuvo una votación en negativo de cuatro concejales en mayo de 2025. Este año se volvió a tomar este camino de modificación ya con una comisión especial integrada por concejales y por el Ejecutivo que se vienen reuniendo hace muchos meses. Todo tenía que decantar que en julio se hagan algunas adecuaciones de urgencia, sobre todo ante lo que se va a venir en la ciudad, que va a ser de muchísima más demanda de servicio. Hace cuatro o cinco días que no veo el sol, señor presidente. ¿Cómo vamos a mantener el ripio si no hay para comprar ripio? En fin».

También la secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Andrea Ochat, lamentó “la falta de compromiso con la comunidad y sus necesidades por parte de los concejales de la oposición” a la vez que recordó “ellos cobran para representar al ciudadano. No debatir es una postura que atrasa a la ciudad. Pueden rechazar o avalar una propuesta. Pero esto es quedarse en la vacilación. Esta dilación nos preocupa y nos llena también de incertidumbre».

La funcionaria municipal explicó «de los servicios que se prestan, solo el 25% está cubierto con las tasas. El resto se subsidian con otros ingresos que, en general, parten desde el sector productivo a través del derecho de registro de inspección. Ese subsidio nos permite seguir funcionando, pero no podemos sostenerlo en el tiempo. No podemos pagar 3 veces menos que Rafaela o 2 veces menos que Esperanza. Si planteamos un modelo de ciudad que se destaque también por su calidad de servicio, las decisiones de la oposición nos alejan mucho de eso. Están planteando políticas neokirchneristas, cuya sostenibilidad se hace inviable” afirmó.

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