La hoja de cálculo da un respiro, pero el negocio sigue «finito»: producir más ya no alcanza

La hoja de cálculo da un respiro, pero el negocio sigue «finito»: producir más ya no alcanza

Los números volvieron a cerrar para varios cultivos, aunque el negocio agrícola continúa condicionado por una estructura de costos cada vez más pesada

Las mayores recuperaciones se observaron en el maíz sobre campo alquilado, que mejoró su resultado en 48 dólares por hectárea, y en la rotación trigo/soja de segunda sobre campo propio, con una mejora cercana a los 49 dólares por hectárea.

Sin embargo, el alivio todavía está lejos de resolver el problema de fondo. Productores y asesores coinciden en que el fuerte aumento de los combustibles y otros insumos volvió a presionar la estructura de costos, limitando el impacto positivo de la recuperación de precios.

Dos realidades muy distintas según la tenencia de la tierra

La diferencia entre producir sobre campo propio o alquilado continúa marcando el resultado económico de la campaña.

En establecimientos propios, todos los cultivos mantienen márgenes positivos. La rotación trigo/soja de segunda lidera la rentabilidad con 531 dólares por hectárea, seguida por el maíz temprano con 450 dólares y la soja de primera con 436 dólares.

El escenario cambia cuando el productor trabaja sobre campos alquilados, modalidad que representa alrededor del 70% de la producción agrícola de la región núcleo.

En ese esquema, el maíz apenas logra un margen positivo de 41 dólares por hectárea y la soja de segunda alcanza 141 dólares gracias a una menor incidencia del alquiler. En cambio, la soja de primera pierde 14 dólares por hectárea y el trigo muestra un resultado negativo de 82 dólares.

La cuenta cambia según cuándo se compró el fertilizante

Los técnicos también advierten que los actuales márgenes del trigo están calculados con el precio vigente de la urea, cercano a los 570 dólares por tonelada.

Pero muchos productores adquirieron ese fertilizante dos meses atrás cuando cotizaba alrededor de 950 dólares por tonelada.

Si se incorpora ese costo real a la ecuación, la rentabilidad cambia por completo: la rotación trigo/soja de segunda sobre campo alquilado pasaría de mostrar ganancias a registrar pérdidas cercanas a los 20 dólares por hectárea.

Ganar por kilos

Más allá de la mejora de los números, el desafío sigue siendo alcanzar rindes elevados.

Los rendimientos mínimos para comenzar a obtener ganancias muestran la exigencia actual del negocio:

* Maíz temprano: 98 qq/ha en campo alquilado y 77 qq/ha en campo propio.

* Soja de primera: 40 qq/ha bajo alquiler y 27 qq/ha en campo propio.

* Trigo: 44 qq/ha en campo alquilado y 35 qq/ha en campo propio.

La conclusión que surge entre productores y asesores es clara: la rentabilidad depende cada vez más de obtener rindes superiores al promedio histórico.

El síndrome de la Reina Roja llega al agro

En distintas localidades de la región núcleo los técnicos describen una realidad común: cada campaña exige trabajar una mayor superficie para distribuir costos fijos y sostener la competitividad.

La situación fue comparada con el denominado «síndrome de la Reina Roja», concepto tomado de la economía y la biología inspirado en la obra A través del espejo, de Lewis Carroll. La metáfora resume el momento que atraviesa el agro: correr cada vez más rápido simplemente para mantenerse en el mismo lugar.

Trigo: buenas condiciones, pero aparecen las primeras alertas

El cultivo de trigo continúa mostrando un estado general entre muy bueno y excelente.

Las condiciones de elevada humedad y temperaturas templadas durante la última semana generaron preocupación por la posible aparición de enfermedades. Hasta el momento, sólo se detectaron síntomas iniciales de mancha amarilla en algunos lotes de Marcos Juárez, con baja incidencia y sin necesidad de realizar aplicaciones de fungicidas.

Las claves

* Mejoraron los márgenes de todos los cultivos respecto de hace un mes.

* El maíz sobre campo alquilado fue uno de los que más recuperó rentabilidad.

* En campo propio todos los planteos siguen siendo positivos.

* En alquiler, soja de primera y trigo continúan dando pérdidas.

* El costo de combustibles y fertilizantes sigue siendo el principal factor de presión.

* Los productores necesitan cada vez mayor escala y mejores rindes para sostener la rentabilidad.

* El trigo mantiene un excelente estado sanitario, aunque comienzan a monitorearse las primeras enfermedades

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