Ante este complejo escenario de cuentas y con el fin de sostener las obras públicas e incentivar el cobro sin aumentar la presión sobre los cumplidores, el municipio puso en marcha un plan de facilidades. Para hacer frente a esta situación y recuperar recaudación, la comuna implementó una moratoria con descuentos en intereses de hasta el 80% para pagos al contado.