Desde la Unión Industrial Argentina consideran que las empresas de San Juan tienen experiencia para dar productos y servicios a la industria minera. Foto: Archivo.
El integrante de la Unión Industrial Argentina analizó el presente de la actividad industrial, destacó el potencial de la provincia por los proyectos mineros y aseguró que el desarrollo de proveedores locales será clave para el crecimiento económico.
La industria argentina atraviesa un escenario de contrastes. Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilidad, el nivel de actividad continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector productivo. Así lo expresó Hugo Goransky, integrante de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien en diálogo con Diario La Provincia SJ sostuvo que el desafío pasa por recuperar la competitividad de las empresas y generar condiciones para que puedan crecer en igualdad de oportunidades.
El empresario aseguró que desde la entidad mantienen una visión optimista, aunque reconoció que la realidad del sector es compleja. “Siempre vemos el vaso medio lleno”, afirmó, aunque inmediatamente advirtió que la baja de la actividad industrial sigue siendo uno de los principales problemas que enfrenta el país.
Según explicó, existen aspectos positivos de la política económica, como una mayor previsibilidad y el control de la emisión monetaria. Sin embargo, consideró que esas medidas deben complementarse con políticas que permitan fortalecer la producción nacional.
“Tenemos que vender productos y no vender impuestos”, resumió Goransky al explicar cuál es, a su entender, uno de los principales obstáculos que enfrentan las industrias argentinas en este momento.

Competir en igualdad de condiciones
Desde la UIA sostienen que la apertura económica y el ingreso de productos importados no representan un problema en sí mismo, siempre que exista un marco que garantice condiciones equitativas para competir.
Goransky explicó que la entidad trabaja permanentemente con equipos técnicos integrados por especialistas de todo el país, quienes analizan la situación de cada una de las regiones y de los distintos sectores industriales.
“La Unión Industrial Argentina es una entidad federal que reúne a las cámaras industriales de todo el país. A través de relevamientos y encuestas conocemos cuál es la realidad de cada actividad y eso nos permite elaborar propuestas concretas”, señaló.
En ese sentido, indicó que las pequeñas y medianas empresas son las que más sienten el impacto de la presión tributaria y de los mayores costos de producción. “Queremos competir, pero como en el fútbol, necesitamos que la cancha esté nivelada”, graficó.
Una agenda basada en propuestas
Lejos de una postura confrontativa, Goransky destacó que la UIA mantiene un diálogo permanente con el Gobierno nacional y que su rol es aportar iniciativas para mejorar la competitividad del sector. “Nosotros no hacemos política partidaria. Hacemos política industrial”, afirmó.
Entre las propuestas impulsadas por la entidad figura la reducción de la carga impositiva y la implementación de una Ley de Promoción del Desarrollo Federal, destinada a reducir las asimetrías que enfrentan las economías regionales.
El empresario recordó que anteriormente existieron herramientas que compensaban parte de los costos laborales mediante beneficios fiscales y consideró que mecanismos similares podrían volver a discutirse para fortalecer la producción.
Además, mencionó el denominado Libro Blanco elaborado por la UIA, donde se analizan experiencias internacionales y modelos exitosos de países vecinos como Chile, Paraguay y Perú. Según explicó, esos casos demuestran la importancia de sostener políticas productivas de largo plazo que trasciendan los cambios de gobierno.
Los sectores más golpeados
Consultado sobre el desempeño de las distintas ramas industriales, Goransky reconoció que algunas actividades atraviesan un momento especialmente delicado. Entre ellas mencionó a la industria textil y al sector del calzado, dos actividades que enfrentan una fuerte competencia externa y una marcada caída del consumo interno.
También hizo referencia al sector automotriz, que si bien mantiene cierto nivel de ventas, enfrenta dificultades para competir internacionalmente debido a los costos de producción. No obstante, destacó que existen actividades que muestran un panorama mucho más favorable.
San Juan muestra señales positivas
En el caso de San Juan, Goransky resaltó el crecimiento que experimenta la industria farmacéutica y celebró el desarrollo de laboratorios locales que lograron expandirse e incluso exportar sus productos. “Hay un laboratorio muy importante que está creciendo y eso hay que festejarlo”, afirmó.
Sin embargo, consideró que el verdadero motor económico de la provincia será el desarrollo de la minería.
La minería, la gran apuesta para el crecimiento
Para el dirigente industrial, San Juan llega a esta nueva etapa minera con una ventaja significativa gracias al trabajo sostenido realizado durante décadas.
En ese sentido, destacó que la provincia logró construir políticas de Estado que trascendieron los distintos gobiernos y permitieron consolidar un ecosistema productivo vinculado a la actividad minera.
También valoró la continuidad de Veladero, que luego de más de dos décadas de operación encontró una nueva oportunidad de crecimiento a partir del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Además, puso el foco en los proyectos cupríferos que comienzan a tomar impulso y en el potencial del Distrito Vicuña, impulsado por la alianza entre BHP y Lundin Mining. “Lo que se viene para San Juan es extraordinario”, aseguró.

Según explicó, la Unión Industrial de San Juan integra la Mesa de la Productividad junto con la Cámara Minera, la Cámara de Comercio Exterior y la Cámara de la Construcción para planificar el impacto que tendrá el crecimiento del sector.
No obstante, pidió prudencia y explicó que los grandes proyectos requieren varios años de construcción antes de alcanzar la etapa productiva.
“A diferencia de Vaca Muerta, donde se abre una válvula y sale gas, la minería necesita un proceso de desarrollo que puede durar cuatro años. Pero poco a poco se irá viendo todo el efecto económico que generará”, sostuvo.
Proveedores locales, una oportunidad para San Juan
Respecto de la Ley de Desarrollo de Proveedores Mineros, Goransky consideró que fue el resultado de un amplio consenso entre las empresas operadoras y las distintas cámaras empresariales.
Si bien reconoció que ningún sector obtuvo exactamente todo lo que pretendía, destacó que el diálogo permitió alcanzar un marco común. Además, se mostró convencido de que las compañías mineras valorarán la experiencia acumulada por las empresas sanjuaninas durante más de 25 años de trabajo junto a Veladero.
Como ejemplo mencionó el caso de su empresa, La Platense, que durante la pandemia logró garantizar el abastecimiento de gases industriales y medicinales para los proyectos mineros, incluso en uno de los contextos logísticos más complejos de los últimos años.
Finalmente, remarcó que San Juan cuenta hoy con proveedores altamente capacitados y sostuvo que, siempre que exista igualdad de condiciones económicas, las operadoras deberían priorizar la contratación de empresas locales.
“Si yo fuera el CEO de una operadora minera, sin comprar más caro, privilegiaría el trabajo sanjuanino, las industrias locales y los proveedores locales”, concluyó