Gracias al riego, el norte patagónico se vislumbra como un “epicentro productivo”, con rindes potenciales de más de 6.000 kilos en soja, 25.000 kilos en maíz y 12.000 kilos en trigo.
“Es la zona del país con mayor potencial productivo, incluso superior a la zona núcleo. Es el “espejo” de Des Moines en Iowa, pleno corn-belt norteamericano”, sostiene Magalí Gutiérrez, una de las especialistas que, desde el Sistema Chacras de Aapresid, fue parte de la experiencia que la lleva a esa expresar esa convicción.
Las razones detrás de ese potencial, son la elevada heliofanía, la radiación y la calidad del agua utilizada en el riego que se obtiene del Río Negro.
Esta es la introducción -y la promesa de un atrayente tema- para una experiencia que se abordará en el panel «Río Negro: Región productiva regante en expansión. Una mirada holística», que formará parte del Congreso Aapresid 2026, con la fuerza de Expoagro, que tendrá lugar el 4, 5 y 6 de Agosto en Rosario.
La Chacra VINPA de Aapresid
En una información anticipatoria del programa del evento, se informa que el trabajo comenzó a tomar forma hace poco más de una década. Y gran parte de ese proceso tuvo que ver con la investigación científica aplicada, que acompañó a las obras de infraestructura y a la curiosidad de algunos productores que se animaron a apostar a la zona.
“Hubo que rediseñar el manual porque no se podía importar conocimiento de otra zona para trabajar ahí. Hoy en día esa información está disponible”, explicó Gutierrez.
El epicentro de la experiencia es la Chacra VINPA de Aapresid, donde se realizaron ensayos centrados en el manejo del agua y de los cultivos, sobre todo de trigo, soja, maíz y alfalfa, y también de legumbres y hortalizas.
La Chacra VINPA (Valles Irrigados del Norte Patagónico) de Aapresid no está ubicada en un único establecimiento, sino que es una red de campos experimentales distribuidos en los valles irrigados del norte de la Patagonia, principalmente en la provincia de Río Negro y, en menor medida, en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Sus principales establecimientos se encuentran en:
- Valle de General Conesa (Río Negro): establecimientos Kaitacó y Chocorí.
- Valle Medio del Río Negro: establecimiento La Julia.
- Valle Inferior del Río Negro: establecimiento El Carbón, en la zona de Carmen de Patagones (Buenos Aires).
- Valle del Río Colorado: establecimiento El Viñedo, cercano a la ciudad de Río Colorado (Río Negro).
Alto potencial
“En los lotes donde se trabaja bien ya se ve el potencial y se empieza a estabilizar la producción en niveles altísimos”, explicó Alfonso Cerrota, otro de los técnicos de la Chacra, que coincidió con Gutiérrez en la importancia que tiene el riego no sólo en elevar los rendimientos, sino también en darles estabilidad y previsibilidad.
Actualmente, ya hay planteos que tienen rindes promedio de 13 toneladas de maíz, con picos de hasta 16 toneladas; promedios de 4 toneladas de soja y picos de 5,6; mientras que en trigo los promedios ya rondan las 7-8 toneladas, con lotes que incluso alcanzan las 10 toneladas.
Tareas pendientes
“La brecha depende principalmente de que los suelos se desarrollen al 100%. Eso demanda cobertura y muchas raíces. Sobre todo en el caso de las hortalizas, que suelen ser más agresivas para la estructura”, afirmó Gutiérrez.
Apuntó que “los suelos son muy pobres y casi no tienen materia orgánica, por lo que es clave encontrarle la vuelta a los ciclos, a la fertilización y la cobertura”.
“En la Chacra se pone el foco en ajustar la nutrición, apoyada en fertilizantes tradicionales y en la incorporación de biológicos por su impacto en la estructura radícula”, señalaron los técnicos
400.000 hectáreas
Los especialistas también se detuvieron en los desafíos que aún engloba el manejo del riego. “Se requiere perfeccionar al máximo el trabajo, porque en esta zona el riego es total, no complementario, y es uno el que aplica toda el agua necesaria”, detalló Gutiérrez, quien destacó que en la región “hay unas 400.000 hectáreas potencialmente regables”.
Si bien hay obras en marcha que ya hacen su aporte, para que Norpatagonia se convierta en un verdadero polo agrícola, es muy relevante el desarrollo de infraestructura, que sirve de marco para los proyectos que se espera que lleguen de la mano del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
“Son las obras las que van a poner a la zona dentro del mapa para invertir, porque va a haber luz, agua y mucha tierra con los máximos potenciales productivos del país. Es una zona de planteos productivos grandes y hay que pensar en desembarcar a gran escala”, concluyó la coordinadora técnica.
El conjunto de la experiencia se abordará en el panel «Río Negro: Región productiva regante en expansión. Una mirada holística», que formará parte del Congreso Aapresid 2026, con la fuerza de Expoagro, que tendrá lugar el 4, 5 y 6 de Agosto en Rosario.
** Una parte de esta nota, contiene información obtenida en chatgtp (la referida adónde está ubicada la Chacra VINPA y qué establecimientos la integran)