El escenario de la exploración minera en la Argentina atraviesa un momento de renovado interés internacional, y Latin Metals busca posicionarse en la vanguardia de este ciclo mediante un esquema de negocios diferenciado. Durante sus recientes exposiciones en el marco del Rule Symposium 2026 celebrado en Boca Ratón, Florida, el equipo directivo de la compañía canadiense —encabezado por su presidente y CEO, Keith Henderson, junto a integrantes del equipo técnico y ejecutivo de la firma— detalló cómo la empresa utiliza la estrategia de prospect generator (generador de proyectos) para desarrollar su portafolio en la provincia de Santa Cruz sin depender de la constante emisión de acciones ni de la dilución de su capital.
Con más de tres décadas de trayectoria en la industria global, la conducción de Latin Metals sostiene que el mayor problema de las empresas exploradoras tradicionales es la necesidad de volver de forma recurrente al mercado bursátil para financiar sus campañas.

Frente a ese esquema convencional, la respuesta de la compañía ha sido invertir montos acotados en etapas iniciales de prospección en superficie —alrededor de US$ 200.000 por proyecto— a través de sus bases operativas en el país, para luego incorporar socios de mayor envergadura técnica y financiera que asuman la totalidad del riesgo y el costo de las perforaciones.
«Desde el principio les dijimos a los inversores que nunca íbamos a perforar con nuestro propio capital. Esa es precisamente la esencia del modelo de prospect generator», remarcó Henderson durante las presentaciones, enfatizando que la empresa ha alcanzado un punto de madurez donde no contempla volver al mercado a recaudar capital operativo.
Dentro de la arquitectura global de la empresa, la provincia de Santa Cruz ocupa un lugar protagónico. La compañía concentra una parte sustancial de su portafolio en el Macizo del Deseado, una provincia geológica de clase mundial para depósitos epitermales de oro y plata que acumula descubrimientos históricos por más de 20 millones de onzas de oro y 100 millones de onzas de plata.
Desde el equipo de la minera destacaron que la región no solo ofrece un potencial geológico sobresaliente, sino también ventajas operativas consolidadas como rutas, acceso a energía, infraestructura portuaria sobre el Atlántico, mano de obra especializada y una licencia social construida tras décadas de actividad productiva continua.
El activo insignia de Latin Metals en suelo santacruceño es el proyecto de oro y plata Cerro Bayo, actualmente bajo un acuerdo de opción con la australiana Daura Gold.

La primera campaña de perforación en el área arrojó resultados muy alentadores, registrando intersecciones de alta ley que alcanzaron hasta 8 gramos por tonelada de oro y 750 gramos por tonelada de plata. Además, la propiedad recibió recientemente la visita del reconocido geólogo Jeffrey Hedenquist, autoridad mundial en sistemas epitermales, cuyas recomendaciones técnicas servirán para orientar la nueva fase de perforaciones que Daura Gold prevé iniciar durante el tercer trimestre de este año.
En paralelo, los voceros de la compañía abordaron la reconfiguración de otros activos en la zona tras la salida de la multinacional AngloGold Ashanti. Aunque en un principio la retirada de una major suele ser interpretada con cautela por el mercado, desde la gerencia de Latin Metals explicaron que la rigurosa evaluación técnica efectuada por el antiguo socio terminó multiplicando el valor del proyecto.
Mientras que al inicio del acuerdo el objetivo exploratorio rondaba el millón de onzas de oro, los estudios realizados y el nuevo contexto de precios elevaron el potencial del depósito hasta los 5 millones de onzas. Actualmente, el activo cuenta con permisos de perforación vigentes y cerca de 15 empresas del sector se encuentran realizando procesos de due diligence para evaluar su incorporación como nuevos operadores.
En el plano financiero, esta dinámica de trabajo le permite a Latin Metals mantener una estructura corporativa ajustada, con un gasto corporativo anual que ronda los US$ 3 millones. Para el ciclo 2026, la empresa anticipa que sus distintos socios estratégicos completarán alrededor de 18.000 metros de perforación financiados íntegramente por terceros, lo que representa una inversión directa en el terreno de unos US$ 25 millones para este año y una proyección de US$ 32 a US$ 33 millones para 2027.
Aunque los compromisos contractuales firmados representan actualmente unos US$ 80 millones en inversiones no dilutivas, la meta de la directiva es cerrar el año con la totalidad de su cartera de 16 proyectos bajo acuerdos de opción. De concretarse esa meta, el capital movilizado por terceros para la exploración de sus propiedades ascendería a un rango de entre US$ 150 y US$ 180 millones.
Respecto al nivel de efectivo disponible en el balance —con una previsión de cerrar el ejercicio en torno a los US$ 2 millones en caja—, los ejecutivos aclararon que la cifra no representa una limitante. Los acuerdos suscriptos garantizan desembolsos anuales para mantener las opciones vigentes, pagos por hitos de desarrollo y el resguardo de regalías permanentes del 2% NSR (Net Smelter Return) sobre la futura producción. En la visión de su equipo directivo, el objetivo final es evolucionar de manera orgánica hacia una empresa de regalías, donde la generación de ingresos recurrentes permita distribuir valor a los accionistas sin haber comprometido la estructura de capital de la compañía. Por: Extremo Minero