El municipio avanza con un proyecto para atraer empresas, sumar empleo y engancharse al movimiento que genera la minería sanjuanina.
En Angaco no hay yacimientos metalíferos, pero en el municipio no se quedan mirando desde la vereda. La idea es clara: meter al departamento en la cadena de valor de la minería que crece en otras zonas de San Juan. Para eso, la gestión local empuja un parque industrial pensado para recibir firmas metalmecánicas, tecnológicas y de servicios que trabajan alrededor de los grandes proyectos extractivos.
El terreno para ese desarrollo volvió a manos del municipio a fines de 2024, después de un acuerdo económico de 160 millones de pesos con sus propietarios. Así, la comuna recuperó una superficie que había sido expropiada años atrás y luego se perdió en un proceso judicial. Ahora, la apuesta es dejar listo el predio con infraestructura básica para que las empresas puedan instalarse sin tantas vueltas.
Entre las obras previstas aparecen las conexiones a la red eléctrica, agua potable y gas natural. Además, el plan suma una mirada logística bien concreta: esperar una eventual reactivación del sistema ferroviario para mover cargas hacia los principales emprendimientos mineros de la provincia. En un contexto donde cada costo cuenta, esa carta puede pesar fuerte a la hora de convencer inversores.
La movida no se queda solo en los galpones y las máquinas. El municipio también quiere asegurar mano de obra preparada, y por eso impulsa el Programa Explorer para estudiantes secundarios. A la vez, cedió terrenos para levantar una futura escuela técnica profesional, con el objetivo de formar trabajadores acordes a lo que piden las empresas. La jugada busca que el crecimiento no pase de largo y deje capacitación en el propio departamento.
Otro punto clave es la adhesión de Angaco al RIGI nacional y al régimen provincial. Con eso, las compañías que se radiquen podrán acceder a beneficios fiscales y operativos, como una baja en la alícuota de Ganancias del 35% al 25%, devolución acelerada del IVA, estabilidad tributaria y aduanera por varias décadas y un esquema especial para importar bienes de capital e insumos. Desde el municipio aseguran que ya hay contactos con empresas proveedoras de la industria minera, sobre todo del rubro metalmecánico, uno de los más buscados para fabricar, reparar y mantener equipos. Con esta decisión, Angaco se suma a Iglesia, Calingasta, Jáchal, Sarmiento, Albardón, Rawson y Rivadavia, todos departamentos que ya se anotaron en la carrera por captar parte del negocio minero