En menos de tres años, la Dirección Provincial de Vialidad desplegó un agresivo plan de pavimentación que alcanza a los 19 departamentos de San Juan.
Cuando comenzó la actual gestión, una de las prioridades fue recuperar la capacidad de inversión provincial para volver a ejecutar obra pública con recursos propios. Esto permitió que la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) retomara un plan sostenido de pavimentación que, hasta el momento, ya alcanzó los 226 kilómetros de calles y rutas intervenidas en todo San Juan.
El dato más relevante de este despliegue de infraestructura es su origen: se ejecuta exclusivamente con fondos provinciales y recursos estratégicos, sin depender de los giros de las arcas nacionales. La estrategia no sólo devolvió el ritmo a las constructoras locales, sino que transformó de manera directa la calidad de vida, los tiempos de viaje y la seguridad vial de miles de familias en los 19 departamentos.
Autonomía financiera y avance territorial en San Juan
Al inicio de la actual gestión, el panorama obligó a un ordenamiento administrativo profundo. El objetivo principal fue recuperar el músculo financiero de la provincia para volver a volcar recursos propios a la calle.
Hoy, ese ordenamiento se traduce en dos grandes líneas de trabajo:
- Plan de Pavimentos Urbanos: diseñado para cambiarle la cara a los centros urbanos y calles departamentales, este programa ya presenta un avance superior al 90%. Ha desembarcado con maquinarias y asfalto nuevo en calles de 18 departamentos. La única excepción es Valle Fértil, donde el inicio de tareas sufrió retrasos por cuestiones administrativas de la comuna, estimándose el desembarco de las cuadrillas para el próximo mes de agosto.
- Mejoras de la Red Vial Provincial: orientado netamente a la repavimentación de rutas provinciales y corredores productivos clave. Bajo este esquema, Vialidad ya recuperó arterias de altísimo tránsito diario, tales como:
- Avenida Libertador (Santa Lucía)
- Calle Meglioli (conectando Rawson con Rivadavia)
- Avenida España
- Calle 9 de Julio
- Calle Eugenio Flores (Jáchal)
Este despliegue estructural se complementa de forma simultánea con intensas campañas de señalización horizontal y demarcación vial, enfocadas en reducir la siniestralidad tanto para conductores como para peatones.
Una línea de tiempo en crecimiento
El ritmo de ejecución de obras viales en San Juan muestra una aceleración constante año tras año, consolidando las metas propuestas tras el periodo inicial de ordenamiento de recursos. Durante el primer año de gestión se recuperaron más de 36 kilómetros, luego de una etapa inicial destinada a reorganizar la administración y garantizar los recursos necesarios para reiniciar las obras.
En el 2025 la cifra alcanzó los 140 kilómetros, mientras que en lo que va de 2026 ya se ejecutaron alrededor de 50 kilómetros, un número que continuará aumentando con las obras actualmente en marcha.
Obras activas en el microcentro y las comunas
La DPV no aminora el paso y mantiene frentes de obra simultáneos de gran relevancia para la conectividad y la estética urbana.
Entre los trabajos más destacados que se ejecutan actualmente, resalta la histórica repavimentación del microcentro sanjuanino, una demanda vecinal y comercial que no se atendía desde hacía largos años.
Asimismo, las maquinarias avanzan a paso firme en la pavimentación de calle San Juan (Angaco), la renovación de calle Mendoza Vieja (Sarmiento) y los trabajos iniciales sobre la neurálgica avenida Benavídez, además de dar continuidad a los remanentes del Plan de Pavimentaciones Urbanas.
Megaobras y el rol del Fideicomiso Minero
La planificación vial a corto plazo contempla proyectos de gran envergadura que comenzarán a materializarse en los próximos meses. Hacia fines de este mes de julio, se prevé el inicio de dos de las obras más esperadas por el Gran San Juan: la repavimentación integral de la avenida Circunvalación y la construcción del nuevo distribuidor vial en la intersección de Ruta Nacional 20 y calle Gorriti.
Por otro lado, la actividad minera local vuelve a volcar sus beneficios directos en la comunidad. Mediante el uso del Fideicomiso Minero, la provincia financia obras estratégicas en los departamentos del norte:
Ruta Nacional 150 (Iglesia): ya se ejecutan dos de los tres derivadores y rotondas previstos para ordenar los accesos vehiculares de manera segura sobre este corredor bioceánico.
Puentes de Mogna: una de las deudas históricas más reclamadas por los pobladores de la zona está cerca de arrancar. La empresa adjudicataria ya inició las tareas logísticas previas, trasladando maquinaria, contenedores y equipamiento para instalar el obrador.
Más allá del impacto técnico y los balances de asfalto, cada kilómetro nuevo representa un cambio en la dinámica socioeconómica de San Juan. Un pavimento en condiciones reduce sensiblemente los costos de mantenimiento vehicular, agiliza el traslado hacia escuelas, hospitales y puestos de trabajo, y dinamiza el transporte de la producción local. Con planificación y fondos propios, la provincia no solo arregla sus calles, sino que proyecta su conectividad hacia las próximas décadas


