“Se perdieron 25 años, pero la región tiene un gran potencial”: la mirada de Cholino sobre la nueva etapa minera

“Se perdieron 25 años, pero la región tiene un gran potencial”: la mirada de Cholino sobre la nueva etapa minera
Alberto Cholino, gerente general de una emblemática minera de Roca y secretario de la Cámara de Minería de Río Negro, dialogó sobre la actualidad del sector, la evolución de la firma que lidera y las perspectivas por las nuevas inversiones en la provincia.

Empresas como José Cholino e Hijos fueron pioneras en el desarrollo de la minería en Río Negro, una actividad que hoy la provincia busca impulsar junto con los grandes proyectos metalíferos. Hace 43 años nació como un emprendimiento familiar dedicado a la extracción de bentonita y yeso y, con el tiempo, se consolidó como uno de los principales productores de la región, con operaciones en Río NegroNeuquén y La Pampa, exportaciones al exterior y clientes como el fabricante de placas Durlock.

En esta entrevista con LiteralAlberto Cholino, gerente general de la empresa y secretario de la Cámara de Minería de Río Negro (Camir), repasa la historia de una firma que atravesó más de cuatro décadas de cambios económicos, analiza el presente de la actividad y plantea que el desarrollo de la minería metalífera representa una oportunidad que la provincia dejó pasar durante más de dos décadas.

Una empresa tradicional

P: Alberto, ¿cómo nació la empresa y cómo fueron sus primeros años?

R: La empresa ya tiene 43 años y la funda mi padre. Y desde la fundación involucra a sus hijos en este desafío, a partir de un descubrimiento de mineral que él hace de bentonita, que es uno de los fuertes. Participó 10 años en el crecimiento de la empresa, después se enfermó y falleció. Y continuamos nosotros, que somos cinco hermanos. Ya han pasado 40 y pico de años, así que ya está hasta la tercera generación.

P: La empresa es ampliamente conocida por la producción de yeso. ¿Cómo se incorporó esa actividad y cómo fue evolucionando con el paso de los años?

R: En los tiempos en que funda la empresa y en el término de esos primeros 10 años se comienza a trabajar también el yeso, a partir de una demanda de una empresa fabricante de placas radicada en General Acha (La Pampa). Durlock es un cliente que todavía tenemos y hace muchos años que somos los únicos proveedores de esa empresa, que siempre tuvo la intención de radicarse en Roca.

Hasta ese momento todo se extraía de la zona de 25 de Mayo, tanto la bentonita como el yeso. Con los años, los yacimientos de La Pampa se agotaron y empezamos a trabajar aquí. Las canteras se extienden desde Allen hasta Roca y es una reserva extraordinaria, de muy buena calidad. El yeso es muy reconocido en el mercado por su calidad premium.

Nosotros fuimos creciendo y buscando nuevas minas, de manera tal que hoy estamos con bentonitas de distinto tipo y en distintas provincias: Neuquén, Río Negro y La Pampa. Y ampliamos la cartera de clientes al exterior, exportamos ya hace varios años. También tenemos un mercado interno que, hoy por hoy, está muy deprimido, pero que es muy importante.

P: ¿Qué volumen representa hoy esa producción? ¿Cuánto consume, por ejemplo, Durlock?

R: Ellos consumen un promedio de 10.000 toneladas por mes, que son muchos camiones. Y tenemos otros clientes también, a los que proveemos yeso para el agro y las enmiendas cementeras. Hoy estamos en el orden de las 20.000 toneladas promedio de despacho.

P: Además del yeso, la bentonita es otro de los principales productos de la empresa. ¿Qué mercados abastecen y cuáles son sus principales aplicaciones?

R: La bentonita tiene muchas aplicaciones. La usa la industria del petróleo en sus perforaciones, en yacimientos convencionales, no así en Vaca Muerta. Se usa para la metalmecánica. Las empresas que funden piezas utilizan un molde que lleva arena, carbón y bentonita, que es la que amalgama a los otros materiales y soporta las temperaturas del hierro a más de mil grados. Sobre todo la consume Brasil, que tiene mucha metalurgia y es un mercado muy interesante para nosotros.

También hay diversos tipos de bentonitas que se dividen, fundamentalmente, entre sódicas y cálcicas. Nosotros tenemos la suerte de tener las dos. Las cálcicas, por ejemplo, se usan mucho en la fabricación de porcelanato y cerámica. También Brasil tiene una industria muy importante y nosotros la tenemos en Argentina, así que participamos en eso.

 El fundador, José Cholino, descubrió su primera mina de bentonita en 1972 en Roca.

Hay consumos menores también. Por ejemplo, exportamos a Estados Unidos desde las minas de Zapala. Es una bentonita que tiene muy bajo contenido de metales pesados, que es medio única porque no se da así en el resto del mundo. Es una empresa que se interesó y empezamos a proveerle ese producto. Todavía es reciente y no sabemos muy bien cuál es la aplicación, porque son muy reservados. En principio, no son volúmenes muy importantes, pero según ellos tiene la posibilidad de crecer mucho la demanda.

El yeso también tiene varias aplicaciones. Incluso el agro lo consume mucho, sobre todo para enmiendas en las tierras, en la región de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Un mercado que empieza a recuperarse

P: Me comentaba la existencia de un mercado interno un poco deprimido. ¿Cómo viene el panorama en general? ¿Cómo lo proyecta para estos próximos meses?

R: De hecho, tuvimos un 2025 muy difícil, donde se cayó muchísimo la demanda de todo. Este año arrancó un poquito mejor y hoy está creciendo la demanda.

Creo que si eliminamos definitivamente la inflación, que es el mal de todos los males de este país, tenemos muchas posibilidades de crecer. Pero también hay una contra, que es la competencia de afuera. Nosotros somos muy caros para producir. La realidad es que tenemos muchos impuestos. Por muy eficientes que seamos, esto nos deja fuera de competencia. Eso tiene que cambiar. Y lo ha prometido el presidente con una reducción de impuestos, que hasta ahora ha sido muy poquito. Prácticamente sin impacto.

Pero bueno, hay una readaptación también para poder competir con lo que viene afuera.

P: ¿Es posible sostenerse en el tiempo frente a esa competencia a tan bajo costo?

R: Tenemos que volvernos competitivos nosotros también. Y justamente por eso menciono la carga impositiva, que es muy grande. Hay actividades en las que no se puede competir, pero hay mucho para poder hacerlo. Donde no se pueda, hay que transformarse de alguna manera y hacer otra cosa, seguramente. La gran adaptación. De hecho, lo venimos haciendo.

Durante muchos años, la inflación misma de alguna manera enmascaraba la ineficiencia. Hoy eso no lo permite. Estamos en ese camino. Tenemos que ser muy eficientes.

El yacimiento de yeso, ubicado al norte de Roca, provee a la planta de Durlock ubicada en General Acha.

P: ¿La empresa ha tenido que hacer alguna reducción de personal como parte de este proceso?

R: Por suerte, no. Nosotros venimos reinvirtiendo permanentemente los márgenes de ganancia, año a año. Nos está costando porque toda inversión en la actividad minera es carísima, porque se requiere mucha maquinaria. De todas maneras, estamos acompañando ese proceso. Y también, como política empresaria, tenemos un fondo de reserva, porque hemos pasado momentos muy difíciles.

Después, el acompañamiento de los bancos. Trabajamos con varios bancos durante 40 años, así que ya nos conocen y saben de nuestra resistencia y resiliencia también. Pero ya te digo, el año pasado fue muy difícil, nos costó mucho poder mantener a las 110 personas empleadas, porque no había mucho para hacer y no lo traducíamos en ventas.

Hemos sobrevivido a eso. Una de las tantas crisis a las cuales hemos sobrevivido.

La oportunidad minera de Río Negro

P: Alberto, ¿cuál es su opinión considerando el discurso del gobierno provincial, que se ha focalizado tanto en el desarrollo de inversiones de energía, petróleo y minería?

R: Lo que hacemos siempre dependió de la demanda y se ha sostenido a lo largo de los años. Ahora, hay mucho en la provincia que no se hizo. Estoy hablando de la minería metalífera, que es la que están poniendo en valor con mucho entusiasmo. La realidad es que se perdieron muchos años porque, por más de 25 años, estuvo prohibida la actividad minera y justamente en Calcatreu estaba todo listo para que se pusiera a producir.

Como empresa acompañamos todo este proceso de la prohibición a través de la Cámara Minera, que nos agrupa a metalíferos y no metalíferos. Lo acompañamos desde el primer día, para que no se lograra esta restricción. Y no tuvimos éxito. Vimos pasar varias empresas por Calcatreu. La verdad que hoy estamos contentos, como Cámara, porque en definitiva la puesta en marcha de un yacimiento metalífero se traduce en mucha mano de obra. Se traduce en un derrame en las localidades cercanas y en una zona que está complicada.

Toda la Región Sur tiene un gran potencial en cuanto a minería se refiere. De manera tal que esto va a venir bien para poder, por lo menos, generar algún puesto de trabajo más y que los comercios locales también participen. Lo que uno pretende es que la provincia se desarrolle y, junto con la provincia, que nos desarrollemos todos.

P: Este retraso en el desarrollo minero, ¿cree que tuvo influencia de estos grupos ambientalistas o a qué se debió?

R: Yo creo que el rechazo a la minería arrancó en Chubut, luego se trasladó a Río Negro. Y se encontraron en Río Negro con un gobierno muy temeroso. Tuvo miedo. Eran años complicados porque hasta la Pastoral Social de Bariloche y la Iglesia se pronunciaron en contra también de la minería. Todo eso favoreció la decisión del gobernador, de alguna manera. Y eso pasó.

Hoy, incluso en el país entero, tiene otra mirada. Las personas lo ven de otra manera, está más aceptado todo esto. Es un recurso extraordinario. La actividad minera está aportando mucho hoy por hoy a la balanza comercial del país. En la zona de San Juan, el litio, el cobre… La verdad que es un recurso que yo creo que puede aportar muchísimo.

Ya no se habla solamente del campo como gran aportante, sino que ya la minería está aportando, y el petróleo ni hablar. Así que pienso que esto puede ayudar a crecer a este país y cambiar estos años.

La mina Calcatreu, ubica en proximidades a Jacobacci, realizó su primera exportación de oro a principios de junio.

P: Retomando sus palabras sobre el crecimiento de los sectores hidrocarburífero, energético y minero, ¿cómo ve a la provincia de acá a unos años más? ¿Cree que va a cambiar su matriz productiva o va a convivir con la tradicional?

R: La provincia va a tener una convivencia, sin duda. De hecho, ya se ve. La fruticultura viene sufriendo hace años, pero es el mismo mal que nos aqueja a todos. Es decir, no somos competitivos, somos caros para producir. Si eso cambia, cambia todo. Hay que lograr rentabilidad y los márgenes hoy son muy chicos.

No logramos pegar un salto productivo. De alguna manera tenemos una especie de estancamiento en ese aspecto. Y esto tiene que cambiar.

Yo pienso que hoy tenemos un gobierno nacional diferente a todo lo que hemos conocido, que realmente algunos logros importantes tiene. Y por lo que vengo escuchando a nivel periodístico, hay un consenso generalizado de decir: «No hay un paso atrás en todo esto, más allá del presidente que venga». Y eso está bueno porque estuvimos 40 o 50 años con inflación. Es imposible crecer así.

El hecho de que no tengamos inflación permite procesar, permite generar, de alguna manera, una estabilidad. Y la estabilidad es la que te hace crecer. Así que creo que estamos en un buen camino. Y si esto, más allá de quien venga como presidente, se mantiene en el tiempo, este país va a cambiar, y mucho. Porque tiene recursos extraordinarios que puede aprovechar.

Los planes para Roca

P: Alberto, en algún momento la minera tenía pensado asentarse en el Parque Industrial II de Roca. ¿Qué sucedió?

R: Lo pensamos en su momento, de traer una de las plantas que tenemos y montarla aquí, en un parque municipal. Pero, a raíz de todo este proceso que empezamos a sufrir, de alguna manera consideramos que todavía no es el momento. Lo importante es que la empresa se mantenga viva e invierta cuando realmente tenga recursos, sobre todo propios, si se puede.

P: Le consultaba porque a veces se focaliza el rol del municipio en la permanencia y radicación de empresas.

R: Lo desconozco, porque a nosotros nos atendieron muy bien. Y, de hecho, teníamos asignado un terreno que, a partir de que decidimos que por ahora no, tuve que ir a pedir disculpas. Pero nos atendieron muy bien.

Yo creo que la disponibilidad está. El interés del municipio, por supuesto, está. Lo que pasa es que pienso que los momentos que estamos viviendo hacen que, de alguna manera, todos pongamos un freno. El parque se va a desarrollar con el tiempo

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